Los siameses Chang y Eng

La etimología del término “gemelos siameses” puede ser atribuido a Chang y Eng Bunker, los famosos gemelos unidos de Siam, quienes se ganaron la vida en Estados Unidos primero como atracciones del extraordinario Circo Barnum & Baily y después como granjeros.

Chang y Eng nacieron el 11 de mayo de 1811 en Siam. Cuando la noticia del extraño e inusual alumbramiento llegó a los oídos del rey, éste decidió que las criaturas debían ser sacrificadas. El rey Rama II consideró que dicho nacimiento era una mala señal y una profecía de que algo muy malo estaba por suceder. Al transcurrir el tiempo y después de que el desastre no ocurrió, el rey retiró el decreto que amenazaba las cabezas de los gemelos. Ya de jóvenes, Chang y Eng gustaban de acompañar a su padre, un pescador que pronto se vio apoyado por sus hijos, cuyas fuerzas no eran nada despreciables.
Fue hasta los 16 años cuando fueron presentados ante el rey Rama III. Poco después conocieron al capitán Coffin y a Robert Hunter, quienes hicieron planes para exhibirlos por todo el mundo. Durante los años siguientes fueron mostrados ante cientos de miles de personas. En Inglaterra despertaron la curiosidad de reyes y reinas, príncipes y princesas, pues Chang y Eng, entre otras habilidades, desarrollaron la de la danza, llevando a cabo sus rutinas magistralmente al compás de los valses.
En 1829 se mudaron a Estados Unidos, donde fueron admirados por las multitudes, quienes los consideraban un fenómeno del mundo natural. Cansados de ser exhibidos durante diez años, los gemelos decidieron asentarse en un pequeño pueblo de Carolina del Norte.
Chang y Eng se naturalizaron ciudadanos estadounidenses en 1839 y cambiaron su apellido por el de Bunker. En ese mismo año se interesaron en las hermanas Sallie y Adelaide Yates. Tras un cortejo que duró varios años, el cuarteto decidió contraer matrimonio. La mayoría de la gente pensaba que los gemelos eran incapaces de procrear; sin embargo, nueve meses después Eng y Sallie tuvieron su primera hija. Seis años después Chang y Adelaide dieron la bienvenida también a una hija. Eng y Sallie procrearon 11 hijos; Chang y Adelaide fueron menos prolíficos y sólo tuvieron diez.
Conforme el tiempo pasó los problemas comenzaron. Las hermanas peleaban entre sí y colocaban a los gemelos en medio de sus batallas. Chang empezó a ahogar sus tribulaciones en alcohol y Eng se la pasaba jugando póker. Fueron necesarios dos hogares más. Las esposas vivían aparte y Chang y Eng pasaban tres días con Sallie y sus hijos y tres días con Adelaide y su prole.
Los siameses Chang y Eng Bunker compartieron sus cuerpos hasta la mañana fría del 17 de enero de 1874, cuando Eng despertó y sintió el cuerpo helado de su hermano. Cuando se dio cuenta que Chang estaba muerto, Eng empezó a sudar y a sentir mareos. Falleció pocos días después. Fueron enterrados en un cementerio del condado de Surry, Carolina del Norte.

La muerte los separó
Los científicos de hoy en día argumentan que los gemelos pudieron ser exitosamente separados, pues estaban unidos del pecho por una gruesa banda de tejido. Los gemelos unidos de la manera anterior actualmente pueden ser separados, aunque Chang y Eng no tuvieron los avances tecnológicos del siglo XX a su disposición. Pese a sus circunstancias en contra, los gemelos vivieron una larga y fructífera vida hasta su muerte a la edad de 63 años. La historia de estos dos siameses es aún más sorprendente si se considera que pocos gemelos unidos sobreviven más allá de la infancia.
Los gemelos siameses son resultado de un extraño accidente embriológico. El embrión en desarrollo empieza a separarse en gemelos idénticos hasta que la separación se detiene dejando al huevo parcialmente escindido para madurar en un feto. La mayoría de los gemelos unidos pocas veces sobrevive más allá de unas cuantas horas de haber nacido. El índice de nacimientos de gemelos unidos es difícil de estimar, pero quizá 5 por ciento de gemelos monocigóticos (gemelos idénticos) fracasan en su separación total y quedan unidos. Existe un amplio rango en el grado de fusión y, dependiendo de qué tipo de órganos, comparten algunos gemelos pueden ser separados mediante cirugía y sobrevivir. Los puntos de unión pueden ser los torsos, la cima o los lados del cráneo, caderas y el pecho.
En algunas ocasiones un gemelo será un feto más completo e individual y el otro será dependiente del primero o morirá durante el nacimiento y aparecerá como un brazo o cabeza extras, una especie de parásito vivo. Casos extremos de gemelos unidos son aquellos en los que un gemelo está dentro del otro. El quiste generalmente aparece en las áreas corporales donde los gemelos tenían posibilidades de estar unidos. Aquéllos forman tumores en la cavidad corporal y alcanzan el rango de fetos completos o tumores que contienen dientes y cabello y pocas veces sobrepasan una dimensión mayor a la de una pelota de tenis.Un caso sumamente extraño que pertenece al siglo XX fue lo que literalmente se llamó un niño “con cría”. Su “hermano” estaba contenido en un saco comunicado al abdomen y vinculado al lado del quiste por un pequeño cordón umbilical. El feto hizo su aparición cuando el niño tenía nueve meses de nacido y posteriormente creció tanto que mató a su huésped. Otro feto medio desarrollado fue removido del abdomen de una niña de 13 meses de edad en Portland, Oregon, en 1940. En 1976 se encontró que un niño de seis semanas de nacido cargaba a su hermana no nacida en su abdomen.