Carta de Céline a Erika Irrgang

(Papel de cartas
con dirección impresa
98 Rue Lepic)

21 de (junio de 1932)

Querida Erika:
   Estoy muy contento de saber que no te va todo tan mal en Breslau —no olvides mi pequeño consejo, “saber bien lo que se quiere”. Es un excelente remedio contra la juventud. Se pierden años y años, a veces la vida entera, a causa de ideas vagas, impulsos confusos y gestiones inútiles. Tú lo tienes todo para triunfar, a pesar de ser pobre, a pesar del estado actual de las cosas, tienes una inteligencia real, viva y profunda, eres bella, eres joven y precoz, eres ardiente y audaz. Debes salir con toda rapidez de la miseria y de la confusión. Sírvete de todas tus armas a la vez, de todas, sexo, teatro, cultura, trabajo. Pero cuida tu salud. Nada de amor sin preservativo, o SI ACASO POR DETRÁS. Cultívate también, elige la literatura o el teatro si es un modo de destacar.

Vigila a los Hitlerianos, pero atención, lee bien los periódicos, no seas perezosa como lo son las mujeres con la política. Lo principal es elegir bien el partido que se va a ganar y lanzarse a fondo en esa dirección. No puedo aconsejarte pues no conozco Alemania. Escríbeme. Me intereso mucho por ti. Iré seguramente a verte a finales de agosto. Estaré en Marsella del 1 al 20 de julio.
Escríbeme allí.
Marsella —Lista de Correos—
(Bouches-du-Rhône)
Francia

   Tu broche ha salido de nuevo esta mañana.

Afectuosamente
L.D.

Erika Irrgang
   Desde el plano psicológico, Céline parece haber adivinado un alma hermana en Erika Irrgang –inquieta aunque al mismo tiempo valiente y un poco perversa-, proyectando al destino de ella su propia problemática. El concepto de la vida –que se trasluce a través de estas cartas— es el de un juego de alguna manera perdido de antemano en el que, para tener la más mínima posibilidad de ganar, hay que luchar con la mayor dureza y astucia, eliminando cualquier flaqueza sentimental en provecho de la seguridad profesional, social o política.