MARKETING con la muerte de D. H. Lawrence

Love Among the Haystacks, de D.H. Lawrence, fue publicado el 25 de noviembre de 1930, hace 79 años. Lawrence había muerto ocho mese antes y el libro fue un intento por capitalizar su partida y la reputación que tenía el escritor por los “excitantes”, las ediciones baratas, cuyas portadas no dejaban mucho a la imaginación. En cuanto al título Love Among the Haystacks, escrito casi dos décadas antes de su publicación, se ubica en algunas de las granjas de Nottingham, sus personajes centrales son dos jóvenes urbanos, dos hermanos que se han mantenido lejos de las chicas comunes y de las que “han crecido atormentadas por la virginidad”. Entonces conocen a Paula –“de 20 años, rápida y vivaz como un gato salvaje, con una extraña y abierta forma de sonreír”—y una noche lluviosa, cuando ella y uno de los hermanos colocan una lona en sótano de un granero, una enorme montón de heno cae, dejándolos atrapados.
El suave corazón de las ganancias no era algo nuevo y, por supuesto, Lawrence había sido cómplice. Su artículo para periódico “Sex Locked Out” fue publicado en 1928 en el diario Sunday Dispatch, y después reimpreso en otros rotativos con títulos como “Sex Appeal” o “Sex vrs. Loveliness”. Lawrence escribió varios artículos sobre diferentes temas, con títulos como “The Real Trouble About Women” y “Do Women Change?”, publicándolos todos en periódicos de baja circulación. Su motivo principal fue el dinero, pero también su impaciencia para promover sus opiniones en cualquier foro; y mientras los periódicos intelectuales eran muy cautelosos con él, la prensa amarilla le abría sus puertas.”Aunque el público ateo me pone la carne de gallina”, escribió a su editor en el Dispatch, “creo que lo que hago tiene más punch ahí que entre el público ´refinado´”.
Aunque Lawrence se había hartado del perfeccionamiento mucho antes. Más de una década antes –el 13 de noviembre de 1915—, Rainbow, de su autoría, había sido juzgado por obsceno en los tribunales británicos, más de mil ejemplares no vendidos fueron embargados y quemados. Cuando los ultrajados críticos habían juzgado a Rainbow como “un desierto monótono de falicismo”, Lawrence respondió: “No estoy demasiado molesto… Sólo maldigo a todos ellos, en cuerpo y alma, en raíz, ramas y hojas, a la condena eterna”.