Simone de Beauvoir a Nelson Algren

Simone de Beauvoir tenía como amante al escritor de origen norteamericano Nelson Algren, lo notable es que entre ellos se llegaron a intercambiar 300 cartas aproximadamente. Estas cartas fueron escritas entre los años 1947 y 1964. En ellas se ve una faceta muy diferente a la que representaba en sus ensayos feministas.

“Me alegra lo que a ti te alegra”
Lunes 3 de Octubre
Nelson, mi amor, el sábado recibí tu carta, cuando volvía de dar un largo paseo en coche, y me sentí muy complacida con los recortes que adjuntabas. Lo malo, cariño, es que tengo un serio problema que debería escribir al consultorio sentimental de un seminario para mujeres. “Querido consultorio, hace un par de años me enamoré de un simpático joven de Chicago, un pobre muchacho que no andaba muy bien de la cabeza. De la noche a la mañana se ha convertido en un hombre que tiene un gran éxito internacional, es millonario, lo comparan incluso con Dostoievski. ¿Qué debo hacer para no perder su amor? ¿Acaso tendré que olvidarlos?”, tengo un poco de miedo, ya lo ves. Y tu última carta era bastante corta y se te notaba muy atareado, puede que te gane el orgullo y que ya no me escribas más. De todos modos, de momento, mientas se supone que aun me quieres, has de saber que me alegra todo lo que a ti te alegre.
Tu Simona
“Quiero una vida diferentes”
1 de noviembre de 1952.
Uno todavía puede tener los mismos sentimientos hacia alguien y no permitirles que gobiernen o transformen su vida. Amar a una mujer que no te pertenece, antepone otras cosas y otras personas, sin que ni siquiera haya una posibilidad de que tú ocupes el primer lugar, es algo que resulta simplemente inaceptable. No me arrepiento de ninguno de los instantes que pasamos juntos. Pero quiero un tipo diferente de vida. La decepción que sentí hace tres años cuando empecé a darme cuenta de que tu vida pertenecía a Paris y a Sastre… la ha embotado el tiempo. Lo que reintentado hacer desde entonces es apartar mi vida de ti. Mi vida significa mucho para mí, no quiero que pertenezca a alguien tan alejada, alguien a quien sólo veo pocas semanas al año.
Nelson
« No habrá muerte entre tú y yo »
1953
Viernes
Cariño, he recibido tu última carta esta misma mañana. ¿Sabes una cosa? No es que te eche en falta demasiado, pero sí te echo en falta. Te voy a contar un secreto, que quede entre tú y yo: cuando me encontré el lunes con tus cartas, sobre todo esa en la que me decís que a veces, por las mañanas, sientes que una especie de muerte se va sentando en ti, una muerte entre tú y yo, por estar los dos lejos, lejísimo y durante demasiado tiempo, tuve un verdadero dolor de corazón, no un simple latigazo, sino una verdadera crispación de angustia (…) Ya lo ves, aunque me empeñe en combatir esos dolores, mi corazón-helicóptero sigue profundamente unido a ti. Nelson, por favor, gana algo de dinero y ven a Paris. No soporto la idea de que no nos volvamos a ver nunca más.
(…) He conservado todos nuestros recuerdos, no los pierdo nunca, nunca te vas de mi corazón. No habrá muerte entre tú y yo.
Tu Simone
Con el corazón fiel.