Marzo 16, 1850. Hawthorne en Salem

El 16 de marzo, La letra escarlata de Nathaniel Hawthorne cumplió 160 años. Aunque los estudiosos del tema han dicho que el argumento de que Hawthorne descubrió en una casa de disfraces de Salem no sólo los registros históricos de adulterio sino una letra A roja de tres pulgadas es sólo un artilugio literario, no todo es ficción. Entre sus ancestros del siglo 17 hubo dos hermanas que fueron forzadas a sentarse en una sala de cabildo de Salem portando cintas alrededor de la frente que señalaban su conducta incestuosa; también en su árbol genealógico hubo un juez que participó en los juicios contra las brujas.
La letra escarlata fue también inspirada por el sentimiento general de Hawthorne de que su ciudad natal fue un lugar de penumbra y convención, un castigo en sí mismo: “Creo que todos los grandes pecadores deberían ser enviados en procesión a Salem”, escribió en 1840, “y obligados a permanecer mucho tiempo ahí…. Tal castigo debería imponerse a los pecadores que no merecen la horca”.
Los intentos de Hawthorne por escapar de Salem incluyeron una estancia en Brook Farm, la comunidad utópica de trascendentalistas a las afueras de Boston. Aunque al principio fue por nuevos pensamientos y aire fresco, pronto sintió que era parte del montón de estiércol. “El alma de un hombre puede ser enterrada bajo un muladar o en un surco del campo, así como bajo una pila de dinero”, escribió, lamentando su tedio, por lo que decidió regresar a su “cámara encantada” de Salem, con la renovada esperanza de ganarse la vida mediante la escritura.
A pesar de sus predicciones de que La letra escarlata “aburriría a muchos y repugnaría a otros”, la obra se convirtió inmediatamente en una lectura popular, lo que contribuyó a que Hawthorne se fuera de Salem, lugar al que rara vez regresó. “Detesto este pueblo tanto que lamento entrar en sus calles o tener que ver a su gente. De cualquier forma, inmediatamente seré otro hombre completamente”, escribió con hastío.