Un desarrollo urbano llamado East Village

POR Kurt Reymers y Dan Webb
En el amanecer de la contracultura de los años sesenta, el East Side neoyorquino se convirtió en la sede de miles de hippies que arribaron a la zona en busca de una forma de vida que sólo el Village les podía proporcionar en la costa este de Estados Unidos
En el cierre de los años cincuenta, las condiciones de vivienda, de clase, etnia y mezcla racial de los residentes del Lower East Side contrastaban marcadamente con los homogéneos barrios residenciales suburbanos en que se habían transformado las regiones al norte de Nueva Jersey, Nueva York y Connecticut. A lo largo del noreste de Estados Unidos el desarrollo suburbano no mostraba grandes signos de saturación. Las ciudades del interior, mientras tanto, continuaron perdiendo sus poblaciones de clase media y los niveles de pobreza entre los residentes que permanecieron empeoraron.
En el Lower East Side, la primera y segunda generaciones de europeos orientales se mantuvieron con las limitaciones de sus viviendas, al tiempo que inauguraban sus restaurantes étnicos, pastelerías, carnicerías, iglesias y librerías. Aún más lejos, las experiencias cotidianas de las familias puertorriqueñas eran una mezcla de pobreza, viviendas dilapidadas, oportunidades de empleo disminuidas, con organizaciones comunales y vínculos culturales con sus hogares adoptados. Muchos de los problemas encontrados en los años cincuenta incluían oportunidades de empleo limitadas, decadencia en la infraestructura comunal (como escuelas, parques y campos de recreo) y delincuencia juvenil, los cuales continuaron plagando el Lower East Side a principios de los sesenta.
Movimiento Hippie
Para 1965, la media popular se refería al Lower East Side, a las calles y avenidas arriba de la Calle Houston, como el East Village. East Village se aplicó al área de la comunidad hippie y no a los antiguos grupos étnicos blancos ni a los residentes puertorriqueños. Para 1966 un ritual de paso para muchos hippies neófitos era un peregrinaje a Haight-Ashbury en la costa oeste o al East Village. Las calles y avenidas al norte de la Calle Houston atraían a las incipientes contraculturas que ofrecían una amplia variedad de desafíos sociales, políticos y culturales a las corrientes dominantes de la sociedad. La caracterización del Lower East Side como algo diferente, auténtico, antisuburbano e inmaculado se tradujo en un atractivo para un gran número de movimientos juveniles, los cuales, en conjunto, se les identificó como el movimiento hippie.
En el East Village, la Plaza de San Marcos fue el centro de la cultura hippie. A lo largo de las aceras los hippies hacían sus performances, recitaban poemas, cantaban u organizaban sus be-ins y be-outs. Un be-in o un be-out combinaba elementos de performance, protesta, entretenimiento y participación de la audiencia. Los happenings incluían activamente al público en los espectáculos montados. La productora fílmica Cinematheque de la Calle Lafayette fue el lugar en el que generalmente se presentaron los happenings por los artistas Claes Oldenburg y Robert Rauschenberg, entre otros. Las piezas activas de performance fueron también incluidas con trozos de filmes experimentales. The Grateful Dead, Santana y The Who estuvieron entra las muchas agrupaciones musicales que actuaron en el Filmore East de la Second Avenue.
Andy Warhol transformó el club de reunión de polacos, el Dom, de la Plaza de San Marcos, en un club experimental. La “banda de la casa” del Dom era The Velvet Underground (con Nico). Warhol también montó ahí su espectáculo de “ambiente total”, el Exploding Plastic Inevitable. Otra banda local sumamente popular fue The Fugs, que tocaba frecuentemente en el Astor Place Playhouse.
Junto con la Plaza de San Marcos, los carteles de rock y las tiendas de collares, los establecimientos de ropa de segunda mano, el emporio de las drogas y otros espacios comerciales capturaron al consumidor hippie e incrementaron el número de turistas curiosos. El Something y el Psychedelicatessen fueron dos comedores populares. El teatro experimental fue también popular en el East Village. Las troupes utilizaron las ruinas de iglesias y viviendas viejas para albergar casas de café. El Teatro Génesis fue fundado en el espacio de la iglesia comunitaria de San Marcos, en la Segunda Avenida Bouwerie y en la Calle 10th. El Teatro 62 en la Calle East 4th y el Far East en Calle East 2nd sobrevivieron brevemente con los donativos del público. El más famoso de los teatros avant-garde, Cafe La Mama E.T.C. (Experimental Theater Club), abrió en el 321 de la Calle East 9th (después fue reubicado en la East 4th).
Mìsticos y etéreos
Para muchos adolescentes y adultos jóvenes blancos, la alternativa hippie de un estilo de vida suburbano resultaba deslumbrante. La penetrante familiaridad de la segunda mano con la cultura hippie de los enclaves de las costa este y oeste fue aprovechada en su favor por los medios que cubrían esta fuente a mediados de los sesenta. Artículos en las revistas Newsweek, Esquire, Look and Life retrataron a los hippies como “místicos” y “etéreos”. Cuando los símbolos e imágenes asociados con el movimiento hippie trasminaron los barrios suburbanos de la clase media, los jóvenes adultos vieron más allá de los significados de expresión y se concentraron en los aspectos contraculturales. El East Village (y Haight-Ashbury) se oficializaron como los lugares para participar en una experiencia total de la contracultura hippie. Los devotos suburbanos hacían peregrinajes a este sitio de expresión y en 1966-67 el East Village rebosaba de aquellos que buscaban algunas nociones del “estilo de vida hippie”.
La cultura hippie coexistió y a menudo participó en las propuestas de artistas negros e intelectuales, quienes también formaron comunas en el Lower East Side –“una especie de Renacimiento del Centro de Harlem”— a finales de los cincuenta y principios de los sesenta. La Umbra Workshop, que incluyó a los autores Askia Muhammad Toure, Ishmael Reed y muchos otros, representó un vehículo importante para escritores negros. Los músicos negros Archie Shepp y Marion Brown fueron figuras centrales en la escena musical local. La Plaza de San Marcos y la Tercera Avenida fueron las coordenadas del fenómeno hippie a partir del cual renacieron los barrios adyacentes, tanto en viviendas como en comercios. En la cúspide de la “afluencia hippie”, el resurgimiento del mercado de la propiedad alcanzó el barrio latino, en el distrito del este. Pero el auge tuvo corta vida.

Tomado de: Selling the Lower East Side. Departamento de Sociologìa de la Universidad de Bùfalo.
Traducción: José Luis Durán King