Levítico 2.13

Por Abigael Bohórquez
(Del poemanrio “Digo lo que amo”, 1976)

“Cualquiera que tuviese ayuntamiento
con varón como si éste fuera una hembra,
abominación hará; ambos serán muertos
y sobre ellos caerá su sangre.”
Levítico 2.13
La Biblia, Antiguo Testamento.

Calle de Ayuntamiento esquina con Dolores en la ciudad de México.
ay! levítico…
tú y yo;
que en un dos por tre
sé tú,
hombre con hombre,
tú y yo,
tendremo ayuntamiento con dolore,
yo,
y en esa esquina, yo y tú,
ve si podemo cogé
automóvil;
te me baja, negro, tú,
o te me sube, yo, tú,
ya no te bajes amó,
caimán oscuro entre mis ancas, tú,
bíblico higo en cada mano, yo,
pasó
que yo te lo dije, yo,
insumiso subibaja, tú,
he aquí
la higuera maldita, dios,
sigue dando frutos, TU,
cámara, qué buena onda,
yo y tú,
ya ni guagua pasa, tú,
sólo la justa oportunísima patrulla
de la secreta putrefacción,
comandante yavé llamando al agente changó 2.13. cambio,
jehová de los ejércitos azules, señor justicia,
el santo sireneo o el
condecorado sobreviviente de lo que octubre se llevó,
que nos inquiere:
¿hombre como hembra?
no, tú;
¿hombre con hombre?
¿tú? ¿yo?,
qué, ¿no son machos?
¿yo, tú?
no somos machos, tú, yo,
pero somos muchas,
ay,
tú.

Aquí se dice de cómo según Natura
algunos hombres han compañía amorosa con otros hombres

Por Abigael Bohórquez
(Del poemario “Navegación en Yoremito”, 1995)

De amor echele un oxo, fablel’e y alleguéme;
non cabules, —me dixo— non faguete fornicio;
darete lecho, dixe, ganarás tu pitanza.
La noche apenas ala, de cras en cras cuerveaba
sus mozos allegándose a buscar la mesnada.
Vente a dormir en mí, será poca tu estada,
desque te vi me dixe, do no te tocan, llama,
do te tocan, provecha, cualsequier se vendimia.
y “andó” —que es de salvajes—: anduvo, anduvo, anduvo;
non podía a tod’ora estar allí arrellanado.
El mes era de mayo, ansí su devaneo,
la calor fermosillo fermoseaba su estampa.
Más arde y más se quema cualquier que te más ame
—le dixe—, folgaremos como’l fuego y la rama.
Entonces preguntome —entendet la palabra—:
¿cuánto dáis? y le dixe: cuanto amor te badaje,
que el que ha los dineros siempre es de sy comprante,
muestra la miembresía, non enseñas non vendes.
Ay, vivo desdentonces empeñando la tynta
y muchos nocharniegos afanes hame dados
bien cumplidas las nalgas de aquestas culiandanzas.
La cuerva noche arrea ovejas descarriadas.
Yo pastoreo amores
con aparejamiento.

Duelo

Por Abigael Bohórquez
(Del libro Poesida, 1996)

Vengo a estarme de luto por aquellos
que han muerto a desabasto,
por los que los rútilos o famélicos,
procurando saciar su corazón o su hambre,
cayeron en la trampa;
eran flores de arena, papirolas,
artificios de bubble gum, almas de azogue,
veletas de discotheque, aleteos, dispendio,
pero eran también un alma, una palabra,
un esqueleto de pan y sal,
con rincones amables
como el tuyo o el mío, compañero,
un pensamiento hermoso o ruin,
mas cosa como nosotros,
hechos un haz de sangre todavía
entre el verdor y el agua de la vida.
Vengo a estarme de luto
por aquellos
que recibieron prematuramente
su funeral de escándalo,
su ración, su camastro, su obituario velado,
pero más por aquellos
que, desde que nacieron,
son confinados, etiquetados, muertos
en sus propios rediles,
herrados, engrillados a un escritorio oculto,
a un cubículo negro.
Ah, caravana de las carcajadas,
carne desamparada de la arcaica matanza,
paredón de la pública befa,
arrimaditos, amontonaditos
en el muro del asco.

Vengo a estarme de luto
porque puedo.
Porque si no lo digo
yo
poeta de mi hora y de mi tiempo,
se me vendría abajo el alma, de vergüenza,
por haberme callado.

Qué natalicio nuevo de la ausencia,
qué grave el día,
qué turbio el sol
apenitas ayer abeja de oro,
qué viento de crueldad este domingo,
qué pena.
Pero está bien;
en este mundo todo está bien:
el hambre, la sequía, las moscas,
el apartheid, la guerra santa, el Sida,
mientras no se nos toque a El;
Ese no cuenta,
simplemente está Allá,
loco de risa,
próspero de la muerte,
agusto.

1 thought on “Levítico 2.13

  1. Qué buen poema choteando el Levítico, que es un libro que proyecta toda la ignorancia y prejuicio de una cultura de dominación patriarcal y que atacaba todo lo que no era relación que llevara a tener hijos, pues necesitaban ejércitos para dominar y sobrevivir (cuestión de la época); pero aquí lo malo es que hay gente que estas frases bíblicas las toma como argumentos para atacar la homosexualidad…

    Felicito al autor de estos versos, tan en lenguaje caló-español y de barrios nuestros!!!

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