Septiembre 28, 1891

Cuando Melville cayó de la gracia del mar

El 28 de septiembre de 1891, hace 119 años, murió Herman Melville, de 72 años, décadas después de que su popularidad estaba casi a ras de suelo. El obituario en The New York Times fue de sólo tres frases largas. Las escasas noticias que aparecieron en otros periódicos batallaron para describir la base de los principios de la fama de Melville, no con Moby Dick, pero sí con los cuentos previos del mar, Omoo, Typee y otros. Pero el propio The New York Times y una serie de impresos aportaron artículos retrospectivos en la semana siguiente al deceso. The Springfield Republican dijo a sus lectores que Moby Dick “debe ser leído por esta generación; en medio de las debilidades mentales que nos alimentan, suministradas por los realistas y los pequeños fantasiosos de hoy, parece como un Hércules entre los pigmeos o como el propio Moby Dick entre un banco de pececillos”. La retrospectiva de The New York Times hizo hincapié en la caída de la fama de Melville de esta manera:
“… hace 40 años la aparición de un nuevo libro de Herman Melville era considerado un acontecimiento literario, no sólo en su propio país, sino hasta donde el idioma inglés se había extendido. Para las publicaciones británicas de la época, el autor de Typee era uno de los autores estadounidenses más interesantes. Sin embargo, hace unos años, cuando un escritor británico preguntó en una reunión en Nueva York qué significaba la literatura de Herman Melville para los estadounidenses, ni uno solo de los que ese encontraban reunidos fue capaz de responderle; por ahí alguno entre ellos había oído hablar del escritor al que se refería el visitante, no obstante que Melville vivía entonces a media milla del lugar de la conversación.”
En una carta de 1849, Melville describe despectivamente los dos recientes libros de su popular serie de cuentos del mar –Redburn y White-Jacket— como “dos obras que he hecho por dinero, siendo forzado a eso, como otros hombres son forzados a cortar madera”.