¿Quién llama detrás?

POR Óscar Garduño Nájera
Cada pareja es un mundo de propuestas que se renuevan día con día con base en la información y los deseos, y que cada práctica sexual abre un mar de posibilidades en cuanto a las posturas o las formas se refiere

Con el título de esta entrega bien sabrán ustedes a lo que me refiero, por lo que en la medida de lo posible, si es que me está permitido, intentaré ahorrar descripciones ilustrativas que incluso hoy en día podrían resultar de mal gusto, ofensivas, o lo que sea que esos dos adjetivos signifiquen en la mirada de quien tiembla apenas escucha hablar de sexo (aunque a escondidas acuda a los table).
Diré, eso sí, que si ustedes frecuentan tal práctica sexual estarán enterados que también se le conoce con distintos seudónimos: sodomía, término que proviene del capítulo 19 del Génesis, en la Biblia; coito anal o enculada (de mis preferidos), y que si una mujer es la que realiza la penetración, auxiliada por medio de una prótesis o de un arnés, dicha práctica recibe el nombre de pegging.
También es necesario aclarar que el ano no pertenece al aparato reproductor, por lo que no está fisiológicamente condicionado para el acto sexual, y que precisamente de ahí viene el carácter prohibitivo que en muchos países occidentales ha tenido dicha práctica desde la Edad Media, e incluso algunos retablos y drolleries retratan a personas realizando anilinguo, práctica sexual que consiste en el contacto entre la boca y el ano, también conocida como “beso negro”, al cual me refiero más adelante.
Respecto a las religiones, dicha práctica ha sido condenada, pues además de ser infértil, conlleva serios riesgos higiénicos (los cuales se pueden prevenir).
Distintos puntos de vista existen y estos son opuestos entre los hombres y las mujeres, pues mientras que para ellos en la mayoría de los casos resulta un ejercicio indispensable, o al menos antojable y fantasioso (y hasta condicionante), para ellas, en cambio, puede significar desde experiencias desagradables, hasta dolorosas si previamente no se tiene la precaución de distender el músculo del ano, para lo cual se pueden utilizar aceites emulsionados, geles especiales, cremas o saliva.
En fin, bien sé que cada pareja es un mundo de propuestas que se renuevan día con día con base en la información y los deseos, y que cada práctica sexual abre un mar de posibilidades en cuanto a las posturas o las formas se refiere, por lo que creo conveniente aconsejar que antes que nada se hable abiertamente del tema, de nuestras necesidades, miedos y placeres, pues si algo afecta una relación es el encerrarse entre cuatro paredes, creyendo que existe un comunicación paranormal que recurre a interpretar los gestos y a adivinar los pensamientos y las necesidades del otro sin un mínimo esfuerzo de nuestra parte.
Conserve usted la calma
Ustedes se habrán topado en alguna ocasión con parejas así: insisten en llevar a la recámara o cuarto de hotel todas las tensiones y problemas de su vida diaria, ignorando, acaso, que al hacerlo le abren las puertas a un tercer invitado, el cual a la larga vendrá a ser motivo de frustraciones e impotencias sexuales, pues en cuanto tienen la oportunidad dichas parejas se sueltan a hablar de lo mal que los trata la vida, de lo mucho que se ensañan con él o ella en la oficina y de las tantas ganas que tienen de descansar y de…¡dormir! Nada existe más sano que desprenderse, cual si de la máscara de un luchador se tratara, del reloj, los horarios, los sueldos, las deudas y cualquier otro problema meramente circunstancial a lo que en esos momentos realmente nos importa (es decir, extraviarnos en otra mirada, en otro cuerpo). Por lo tanto, si ustedes son de los que andan tronándose los dedos porque la vida no les ofrece una segunda oportunidad, rechacen el siquiera intentar esta práctica sexual, pues seguramente no solo resultará un fiasco para ustedes, sino que entre las piernas se llevarán a su pareja y saldrán de la habitación con una cara más bien de fastidio, cuando no de dolor.

Hablen acerca del tema. ¿Qué tanto conoces de él? ¿Has tenido malas experiencias? ¿Cómo fueron? Recuerden que una vez iniciada tal práctica cualquier molestia o dolor deberá ser expresado en ese instante, ya que el callar por satisfacer y obtener una sonrisa de agradecimiento es la peor estupidez que se puede cometer bajo las sábanas.
Ahora bien, tampoco hay que empeñarse en ser presuntuosos y ostentarnos como libros abiertos y enciclopedias sexuales, ya que recomendable será que entre los dos exploren poco a poco dicha práctica, descubriendo paso a paso las distintas sensaciones que ofrece, las distintas posibilidades entre el comienzo y el final.
Ustedes encontrarán los puntos exactos de estimulación. Y si deciden comenzar por la caricia del siempre grato “beso negro” recuerden que la higiene es factor importante, por lo que se puede iniciar bajo el agua de la regadera, cuerpo a cuerpo, experiencia del todo recomendable, tanto para el movimiento de la lengua, como para el monte partido en dos que se abre a su paso.
La penetración debe ser lenta. Recomendable es comenzar con uno de nuestros dedos de manera paulatina, lo que permitirá que se produzca una dilatación y adaptación gradual de los músculos; y una vez que se consiga el ritmo adecuado, ustedes encontrarán su propia pieza de baile; se puede proceder a estimular manualmente el clítoris, o bien recurrir a un dildo para una doble penetración.
Tienen razón: habrá mucho más por aprender, pero me he propuesto el día de hoy cuidar las buenas costumbres, por lo que concluiré señalando que la práctica, la comunicación, la paciencia y, sobre todo, la información  son excelentes aliados para llevar a buen fin dicha práctica sexual…¿Qué dicen ustedes? ¿Abrirán la puerta a quien llama por detrás?

1 thought on “¿Quién llama detrás?

  1. en cuestion de sexo, es importante liberarse de tensiones probacadas por la sociedad y ser uno mismo, buscar lo que nos complace.

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