Enero 25, 2011. Muere Daniel Bell

POR Michael T. Kaufman
Aunque sus temas principales abarcan el agotamiento de la cultura moderna y la transformación del capitalismo, escribió también sobre la estructura cambiante de la delincuencia organizada e incluso de la creciente popularidad del rap gangsta entre los blancos
Daniel Bell, el escritor, editor, sociólogo y profesor que por más de siete décadas representó el epítome del intelectual comprometido esforzado en revelar el pasado, comprender el presente y anticipar el futuro, falleció el martes en su casa en Cambridge, Massachusetts, a los 91 años.

La producción de Bell fue prodigiosa y de enorme alcance. Sus líneas principales de investigación incluyen los fracasos del socialismo en América, el agotamiento de la cultura moderna y la transformación del capitalismo desde un sistema basado en la industria a uno construido sobre el consumismo.
Aunque en su mente siempre hubo espacio para una gran cantidad de reflexiones. Escribió acerca de la estructura cambiante de la delincuencia organizada e incluso de la creciente popularidad del rap gangsta entre los blancos, la clase media y los jóvenes de los suburbios.
Dos de los libros de Bell, El fin de la ideología (1960) y Las contradicciones culturales del capitalismo (1978), se ubican entre los 100 libros más influyentes desde la Segunda Guerra Mundial de acuerdo con el Suplemento Literario del London Times. Con los títulos El fin de la ideología y La llegada de la sociedad post industrial (1973), el pensador acuñó términos que han entrado en el uso común.
En El fin de la ideología sostuvo –casi tres décadas antes del colapso del comunismo— que las ideologías que habían impulsado una política global estaban perdiendo fuerza y proporcionando así nuevas aperturas para galvanizar creencias para ganar puntos de apoyo. En La llegada de la sociedad post industrial previó que la difusión mundial de las economías basadas en los servicios como generadoras de capital y empleo suplantaría a las basadas en la manufacturación o la agricultura.
También predijo la creciente importancia de las industrias basadas en la ciencia y de las nuevas elites técnicas. En 1967, adelantó algo parecido al Internet: “Probablemente vamos a ver un sistema nacional de información por ordenador, con decenas de miles de terminales en los hogares y las oficinas ‘enganchados’ a una gigantesca central de computadoras que prestan servicios bibliotecarios y de información”.
Tomado de: The New York Times. Enero 25, 2011.