June: la belleza marchita de una musa de callejón

POR Redacción
 Fue conocida por muchos nombres: June Edith Smerth, June Smith, June Mansfield, June Miller, así como Mara, Sabina y Lillian. Sin embargo fue Mona, la única, la indivisible, la mujer que Henry Miller y Anaïs Nin devoraron en su camino a la fama


De acuerdo con el registro de naturalización de la familia, el padre de June fue Wilhelm Smerth, nacido en 1878 en Galicia, Austria. Se casó con Francis Budd, en Buckovina, que entonces era parte de Austria. Tuvieron cinco hijos: María Augusta, Herman, June, Sigmund y Edward. June nació el 28 de enero de 1902.

En 1907, cuando June tenía cinco años, la familia dejó Hamburgo en el Batavia y emigró a Estados Unidos, llegando a Ellis Island el 10 de julio. Los Smerth fijaron su residencia en Nueva York, donde el padre encontró trabajo como planchador en la industria de la confección. El nombre de la familia fue americanizado a Smith y los integrantes de la familia se convirtieron en ciudadanos estadounidenses el 23 de enero de 1923.
June, una niña precoz y original, con ambiciones de convertirse en actriz, abandonó la escuela a los 15 años para convertirse taxi dancer en un salón de baile de Broadway. Por esa época cambió el Smith por Mansfield y fue conocida generalmente por ese apellido a partir de entonces. Las razones de ese cambio no son claras, aunque se especula que fue motivado por la muerte de la escritora Katherine Mansfield, que en ese momento se había convertido en una figura de culto en Greenwich Village. June más adelante ofreció la macabra explicación de que, como Smerth significa “muerte” en polaco, Mansfield fue el equivalente más cercano en inglés a “cementerio”.
Encuentro con Miller

Mientras trabajaba como taxi dancer en Broadway, Nueva York, June conoció a Henry Miller, quien estaba casado y era empleado de la Western Unión. El impacto de ese encuentro inicial en Miller es evidente en sus escritos posteriores. Miller afirma haber visto a June contoneándose con otros hombres, mientras que por arriba de los hombros de éstos ella hablaba de Strindberg y de otros de sus escritores favoritos. Miller compró una tira de boletos y bailó con June el resto de la noche, reuniéndose en un restaurante chino, en la acera de enfrente, después de que el salón de baile cerró. A partir de esa primera reunión, Miller se sintió intrigado por la mente laberíntica de June y frustrado porque ésta evadía sus preguntas.
June se mantuvo pasiva mientras el enamoramiento de Miller crecía, hasta que éste dejó a su esposa para dedicarse por completo a la búsqueda de su nueva amada. El 1 de junio de 1924, Henry y June tomaron el tren a Hoboken, Nueva Jersey, para casarse. El día no estuvo exento de contratiempos; en un momento dado, June dudó del amor de Henry y se bajó del tren; más tarde, los amigos que iban a servir como testigos no se presentaron, por lo que fue necesario pedir a dos extranjeros que colaboraran en el requisito.
El matrimonio no se asentó tranquilamente, sobre todo por el comportamiento errático de June. Miller intentaba constantemente desentrañar las pláticas de su esposa para conocer sus verdaderos orígenes. Las historias de June siempre cambiaban y de lo único de lo que Miller estaba seguro era de que ninguna de ellas era cierta. Todo esto, aunque frustrante, inspiró al Miller escritor. June pronto lo convenció de dejar su trabajo en la Western Union para dedicarse por completo a la escritura. Ella desarrolló una variedad de esquemas para apoyarlo financieramente, desde empleos en salones de baile, pasando por la administración de un bar clandestino, hasta el patrocinio de una serie de admiradores cuya reputación Miller siempre puso en duda. La pareja se movía de un departamento a otro, acumulando deudas y siempre un paso adelante de los arrendadores.
La nueva amiga
Uno de estos admiradores adquirió protagonismo en la vida de June en octubre de 1929. Tras regresar al apartamento después de una ausencia de tres días, toda la charla de June se centró en su nueva amiga, Jean. Jean Kronski, una artista y poeta de 21 años, pronto se mudó con Henry y June. La tensión se elevó tanto que Henry se vio obligado repentinamente a competir con una mujer por el amor de su esposa. Miller más tarde escribió obsesivamente sobre este periodo en su vida, de vivir en el caos con las dos mujeres y, finalmente, ser abandonado por su esposa. Sin ninguna advertencia, June y Jean se marcharon a París en abril de 1927. June pronto escribió a Henry, pidiéndole dinero. A finales de mayo de ese mismo año se puso de manifiesto que June y Jean se habían peleado, y que Jean había huido de Francia. June finalmente regresó a Nueva York y a su vida con Miller en julio siguiente.

En 1928, June y Henry realizaron un largo viaje por Europa, con fondos obtenidos de Pop, uno de los admiradores de June. Cada semana, ella visitaba a Pop y le presentaba piezas escritas por Miller, haciéndolas pasar como suyas a fin de obtener apoyo financiero. La situación del matrimonio no mejoró después de su regreso a Nueva York, y en 1930, desesperadamente pobre y desilusionado de su poca capacidad de escribir, Miller regresó solo a París. La comunicación con June era escasa, y a las promesas incumplidas de enviar dinero a Henry le siguieron dejarlo en la estacada y que le hiciera como pudiera para sobrevivir. June hizo una breve visita a París en diciembre de 1931, durante la cual le fue presentada la nueva amiga de Henry: Anaïs Nin. Las dos mujeres se impresionaron de inmediato una a otra. Nin, al igual que Miller, estaba fascinado por la naturaleza mítica de June, como se evidencia en gran parte de su escritura ulterior. Cuando June dejó París en enero de 1932, también dejó atrás a dos escritores atormentados por su personalidad enigmática. Miller y Nin escribieron obsesivamente sobre June Mansfield en los meses siguientes, compartiendo sus percepciones de esta mujer evasiva.
June regresó a París en octubre de 1932 y estalló una lucha emocional. En ausencia de June, Nin y Miller habían estrechado mucho su amistad, y June enfrentó la pérdida de las dos personas más importantes en su vida. Las escenas posteriores fueron aterradoras; las violentas erupciones emocionales culminaron cuando June exigió el divorcio a Miller antes de abandonar París para siempre a finales de diciembre de 1932. La pareja se divorció por poderes en México en 1934.
Los últimos días
Tras su regreso a Nueva York en diciembre de 1932, los detalles de la vida de June son incompletos. A pesar de su valor emblemático en la escritura de Nin y Miller, el interés por June se desvaneció. Se sabe que se casó con Stratford Corbett, un oficial del ejército de Estados Unidos, y que se movió por todo el país con él antes de que éste la dejara. Después regresó a Nueva York, donde trabajó como asistente social en Queens. Estos años estuvieron marcados por la mala salud y la pobreza. June se reunió con Henry Miller una sola vez después de su separación en 1932; en un viaje a Nueva York en los años 60, el autor de Trópico de Cáncer visitó a su ex esposa. Miller se sorprendió con la escena que encontró; enferma y en la miseria, June era un fragmento marchito de las mujeres poderosas que dominaron la vida del escritor. June todavía vivía en Nueva York en 1969, pero ésta es la última mención de ella que se ha podido localizar.
“En 1965, Kenneth Dick, un excéntrico que escribió y publicó una biografía de Miller en una edición rara y limitada, preguntó a June en Queens sobre Henry. Él sabía que en algún momento June había sido detenida por la policía e ingresada en el Pilgrim State Hospital, sin duda una excusa para decir que la habían encerrado en un manicomio. Cuando contó a los doctores que su autor favorito era Dostoievski, ellos respondieron aplicándole un tratamiento de electroshock. Desatendida, la paciente se escurría por la mesa. Dick explica: «Le dejaron los huesos rotos, con una pierna permanentemente acortada y los músculos del corazón y de la espalda distorsionados». La obligaron a firmar una exculpación y luego la pusieron en libertad.
“Aproximadamente sobre la fecha en que Dick la entrevistó, June trabajaba como asistenta social para el Departamento de Asuntos Sociales. Le pareció que June sentía interés, curiosidad y misericordia por Henry, si no por Anaïs, y tenía un amigo. Sin embargo, estaba casi irreconocible, con «una ligera joroba, las manos nudosas y la tez pálida». La única vez que Henry Miller visitó a su ex esposa (la segunda de un total de cinco mujeres) se sintió horrorizado por el contraste con la June que él imaginaba, con la «mujer más hermosa del mundo»”. (1)
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La información anterior se ha extraído de varias fuentes, entre ellas el diario de Anais Nin, los escritos de Henry Miller, en particular Trópico de Capricornio, y la trilogía La crucifixión rosada, así como de biografías de Miller, en especial Henry Miller: A Life de Robert Ferguson, y Siempre feliz y claro: The Life of Henry Miller por Martin Jay.
(1) Triángulos amorosos. El ménage  à trois de la antigüedad a nuestros días. Barbara Foster, Michael Foster y Letha Halady. Barcelona, Ed. Paidós, 1999.

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