Charles Ng y Leonard Lake: calabozos y dragones

POR Opera Mundi
Esta pareja de asesinos disfrutaba torturar a sus víctimas. Para su propósito construyeron una cámara de los horrores que albergaba temporalmente a mujeres. A los hombres los soltaban en el bosque para después cazarlos
Charles Ng amaba los lamentos que antecedían la muerte. De naturaleza despiadada, este oriental fue acusado en abril de 1992 del asesinato de 11 personas, a las que torturó y grabó en video en un lugar remoto de las montañas de Sierra Nevada, California. Durante las pesquisas, casi 22 kilogramos de huesos fueron desenterrados en dos propiedades donde Ng y su cómplice, Leonard Lake, ataban mujeres en un calabozo subterráneo antes de violarlas y asesinarlas. En cuanto a sus víctimas masculinas, éstas eran ataviadas con vestimenta militar y liberadas en los bosques para después cazarlas, en un juego que tanto Ng como Lake consideraban una representación de las batallas en la guerra de Vietnam.

Un rasgo que Ng comparte con la mayoría de los asesinos pluralistas es la meticulosidad, pues estudiaba a las mujeres en los estacionamientos, analizando cómo caminaban, tomaban las llaves y abrían las puertas, momento en que el atacante aprovechaba para secuestrarlas, amordazarlas y conducirlas al cautiverio. En el condado de Calaveras, en el pueblo de San Andreas, existe el rumor de que los policías aplicaron la misma escrupulosidad para atrapar a Ng, estudiando sus movimientos, contando sus pasos, esperando pacientemente el momento para capturarlo. Sin embargo, si de rumores se trata, hay otros que dicen que Ng vendía algunos de sus horrendos videos a la industria de las películas de porno duro de Hong Kong.
Lake es arrestado
El condado de Calaveras (llamado así porque el explorador español Gabriel Moraga halló una pila de cráneos en un banco del río) se encuentra a unos kilómetros de Sacramento y sólo se puede llegar a él ascendiendo los caminos de la montaña, repletos de curvas y ángulos peligrosos. Es un área fantasmal, donde las cámaras de tortura han sido enladrillas y los cantos de los pájaros han reemplazado los gritos de agonía que Ng tanto amaba.
El 2 de junio de 1985 la suerte de los asesinos cambió, cuando Ng fue visto en el momento en que robaba un cheque por 75 dólares de un depósito de madera del sur de San Francisco. Consciente de que un guardia de seguridad lo había descubierto, aventó el documento robado al interior de un auto Honda Prelude conducido por Lake. Al momento en que la policía hizo su aparición, los sospechosos habían desaparecido. Al buscar el auto, las autoridades hallaron un revólver calibre .22 con silenciador en el interior de la unidad. Sólo Lake fue arrestado, pues el oriental había huido.
La suerte obró en favor de las autoridades, ya que los agentes pensaban que tenían un simple ladrón más entre las manos, por lo que no sospecharon nada cuando Lake pidió un vaso con agua mientras su nombre era anotado en el libro de ingresos. Segundos después, Lake cayó muerto: había ingerido cápsulas de cianuro. Intrigada por el suceso, la policía inspeccionó con mayor detalle el Honda Prelude. Estaba registrado a nombre de Paul Cosner, un vendedor de carros usados de San Francisco que no había sido visto desde el 2 de noviembre de 1984, cuando dijo a su novia que tenía a un posible comprador para uno de sus vehículos. Un recibo de luz en el auto vinculaba a Lake a una propiedad en Wilseyville. El 4 de junio de 1985, los detectives de San Francisco y del condado Calaveras quedaron sobrecogidos por sus hallazgos.
Fragmentos de huesos estaban dispersos por toda la propiedad, junto con otros restos de cuerpos incinerados y desmembrados. Había un rifle semiautomático y alrededor de mil balas; una tabla octagonal para clavar estrellas de acero de las que se utilizan en las artes marciales; y una cama con aditamentos de acero para inmovilizar brazos y piernas. En la sección frontal de un búnker había una pared en la que estaban clavadas las fotografías de 20 mujeres jóvenes. Pero las sorpresas no paraban ahí. Detrás de un muro falso había un corredor secreto que conducía a dos pequeñas habitaciones. Una de éstas estaba acondicionada con una bacinica y un espejo a través del cual Ng y Lake podían observar a sus esclavas sexuales sin ser vistos.
Piezas del rompecabezas
Charles Ng llegó hasta la frontera con Canadá con la ayuda de la ex esposa de Lake. El 6 de julio de 1985 fue descubierto robando comida y libros de guerra en una tienda departamental de Bahía Hudson, en Alberta, Canadá. Cuando los guardias de seguridad intentaban arrestarlo hirió de un balazo a uno de ellos. Las autoridades canadienses lo aprehendieron bajo los cargos de robo a mano armada, asalto gravoso y uso ilegal de un arma de fuego, pero rechazaron extraditarlo de regreso a Estados Unidos, iniciándose una batalla legal de cuatro años entre ambos países. En el ínterin, Canadá no sólo prohibió la pena de muerte sino que se resistió a extraditar a todo ciudadano norteamericano en cuyo estado pudiera encarar la pena capital.
Para matar el tiempo y a la espera de que las cosas cambiaran, los investigadores empezaron a reunir las piezas del rompecabezas propuesto por Charles Ng y Leonard Lake. Juntos o por separado engatusaban a transeúntes para llevarlos a las instalaciones de Wilseyville. Lake forzaba a las cautivas a copiar cartas que él había escrito, en las que se daba fe de un presunto paradero a familiares y amigos; posteriormente asumían las identidades de las víctimas para cobrar el seguro social y los cheques de bienestar de éstas. La pareja también atendía la sección clasificada de bienes y servicios, así llegaban a los hogares de quienes se anunciaban; ahí los asesinaban, para después vender las pertenencias de las víctimas en diversos lugares del condado de Calaveras. Asimismo, a través de los anuncios clasificados, el dueto halló a algunas de sus víctimas femeninas, a otras las raptó directamente de las calles. En una ocasión, Ng leyó el anuncio de una publicación gay, llegó al departamento de un homosexual y ahí lo asesinó. De acuerdo con el diario de Lake, él y Ng escogieron como víctimas a algunos pordioseros que hacían cola para comer en la Misión de Rescate de San Francisco; se los llevaron consigo hacia Wilseyville y ahí los convirtieron en esclavos.
Colección de videos
Para Charles Ng el tormento era un condimento más del sexo. Según palabras de un conocido, dichas en el programa de televisión Inside Edition, “La violación no era la parte más importante sino que lo era más la tortura y el terror, él deseaba causar verdadero terror. Le gustaba ver que le rogaran. Eso es realmente lo que él pretendía. No creo que el acto sexual por sí mismo fuera muy gratificante para Ng”. El mismo testigo adujo que Ng utilizaba tornillos y grapas para clavar dedos y nudillos de las víctimas.
El castigo psicológico infligido a las víctimas ha quedado registrado en la colección de videos hallada en Wilseyville. En uno de ellos, Lake y Ng aterrorizan a Kathi Allen, una joven de 18 años, novia de Mike Carroll, un traficante menor de drogas, amigo de Ng, que desapareció misteriosamente el 12 de abril de 1985. Allen también desapareció de su hogar en el área de San José, después de Lake le dijera que Mike estaba herido y necesitaba ayuda. En un segmento del video, Lake dice a la joven que si cocina, limpia y tiene sexo con ellos, la dejarían en libertad. “Si no lo haces, probablemente te llevaremos a la cama, ahí te violaremos, te asesinaremos y nos libraremos de tu cuerpo.”
En el mismo video, Brenda O´Connor, de 19 años, recibe un trato similar. A diferencia del resto de las víctimas, O´Connor era una joven de la localidad, aunque no muy conocida. A principios de 1985, ella, su esposo Lonnie Bond, su pequeño hijo Lonnie Jr. y su amigo Robin Scott Stappley, se mudaron de San Diego a una propiedad adjunta a Wilseyville, donde instalaron una fábrica de metanfetaminas. La policía cree que fueron atacados por Ng y Lake debido a que éstos temían que las actividades de sus vecinos atrajeran la atención de las autoridades. En el video, mientras O´Connor ruega por su hijo, Lake y Ng se burlan de ella, primero diciendo que el bebé “duerme como una piedra”, después comunicándole que han enviado al niño con un familiar a Fresno. “Es mejor eso a que el bebé estuviera muerto, ¿no crees?”, añade Ng con un inglés mal pronunciado. Después del diálogo, Ng rasga con una bayoneta la blusa y sostén de O´Connor, antes de que los dos entren a darse una ducha. Nunca se encontraron los cuerpos de Brenda O´Connor y de su hijo, aunque se cree que fueron asesinados; en cuanto a los restos de Lonnie Bond y Robin Scott Stapley fueron hallados en los terrenos de la propiedad.
Cámara de tortura
Si Ng y Lake no fueron capturados antes fue más por suerte que por la discreción de los asesinos. Ambos destacaban por su brutalidad; para ellos, la familia y la amistad eran conceptos vagos. Por ejemplo, la policía cree que Lake asesinó a su hermano Donal, así como a su mejor amigo, Charles Gunnar; de ambos utilizó sus identidades para financiar sus torcidas obsesiones. Fue en Da Nang, Vietnam, donde Lake, entonces sargento de la marina, exhibió por vez primera una conducta desequilibrada. Cuando dejó la milicia en 1971 fue tratado en Oakland por “esquizofrenia.” Anduvo vagando durante varios años, viviendo en comunas, tomando cursos por correo y trabajando como bombero voluntario. Con el paso del tiempo llegó a considerarse apto para sobrevivir una guerra nuclear. Al mismo tiempo puso sus planes castrenses en acción en las propiedades de Wilseyville.
Cuando construyó la cámara de tortura contrató a trabajadores locales. Uno de ellos recuerda: “Mientras colábamos el concreto, alguien le preguntó para qué era.” Lake contestó que necesitaba un lugar fresco para almacenar manzanas y nueces.
Por su parte, Charles Ng fue expulsado de varias escuelas en su natal Hong Kong antes de ser enviado a un colegio de Inglaterra, donde se sospecha que robó una tienda departamental. A los 18 años se mudó a San francisco, vivió con una tía y asistió a un colegio católico cercano, pero pronto empezó a vagar por varios estados de la Unión Americana. El 7 de noviembre de 1979 ingresó a la marina, pero la disciplina castrense no lo domesticó. En 1981, mientras su unidad se encontraba en Hawai, rompió la armonía de los batallones de marina al robar dos ametralladoras, tres lanzagranadas, siete pistolas y cuatro M-16. Fue arrestado, pero pudo escapar de su confinamiento. A través de un amigo mutuo conoció a Leonard Lake, quien administraba un motel en Philo, California. De esta manera fue como se unieron dos mentes criminales, carrera que culminó en enero de 1985, cuando Cliff Parentau desapareció. La policía más adelante halló algunas de sus pertenencias entre las partes corporales que yacían en Wiseyville.
¿Cuántas víctimas más?
En Príncipe Alberto, Canadá, donde Ng estuvo preso, elaboró retratos macabros de gente colgando y sangrando. Escribió los nombres de sus presuntas víctimas alrededor del retrato de un hombre que se encuentra sentado en una celda de prisión. En otra pintura, titulada 20 años después, describe a un hombre que regresa a Estados Unidos y que porta una pancarta que reza: “No a la pena capital.”
Sin embargo, en septiembre de 1991 Ng fue finalmente extraditado a California. Las autoridades canadienses se retractaron en su petición de que no le fuera aplicada la pena de muerte al sospechoso.
Charles Ng no se ha rendido. Antes de abandonar la prisión de Príncipe Alberto dio a un compañero de prisión una lista de 77 personas que él aparentemente había ejecutado; los nombres venían acompañados con direcciones y diagramas de sus hogares, así como de un mensaje: “Cuídate mucho, te veré cuando la oportunidad se presente. Mientras tanto, feliz cacería.”