Las muertes que cuestionaron el paraíso de Disney

POR Lorena Arroyo
 La vida no es una serie de dibujos animados, aunque detrás de ella esté la poderosa firma de dibujos animados. Así lo demuestra el impacto de realidad que hace unos meses sufrió Celebration, la ciudad soñada para que la gente fuera feliz por siempre
Celebration, Florida. ¿Se imaginan una ciudad de Estados Unidos donde estén prohibidos los restaurantes de comida rápida y los supermercados, donde los peatones tengan prioridad sobre los autos y donde los vecinos deban de cumplir una serie de normas para que sus casas luzcan siempre espléndidas?

Pues esa ciudad existe. Se llama Celebration (Celebración) y fue diseñada por la compañía Walt Disney a unos ocho kilómetros de su famoso parque de atracciones Disneyworld, en Florida, con el objetivo de recuperar los valores tradicionales estadounidenses y para que todos sus habitantes vivieran en armonía.
Y la idea de la compañía de dibujos animados, que invirtió unos 2 mil 500 millones de dólares para crear la ciudad, fue tan bien recibida que tuvieron que seleccionar a los primeros habitantes en un sorteo.
El puertorriqueño José Casals, vecino de la localidad, recuerda que cuando se inauguró la ciudad llegaron “algunos fanáticos de las películas de Disney con orejas de Micky Mouse” si bien la mayoría de la gente que quería vivir allí buscaba tranquilidad y un ambiente familiar.
Esa armonía y seguridad es lo que atrajo principalmente a los más de 10 mil habitantes que viven en la ciudad 14 años después de su inauguración.
Como Herb Zelman y su esposa Bele, una pareja de jubilados de Nueva York que pasa largas temporadas en Celebration. “Me gusta la forma en la que Disney diseñó la ciudad. Hay muchos espacios verdes, lagos, es tranquila, la zona comercial es muy pequeña, no está llena de tráfico y es fácil pasear… En definitiva, está diseñada para la gente”, explica Zelman.
Un asesinato y un suicidio
Sin embargo, a finales de 2010 dos muertes violentas, un asesinato y un suicidio, pincharon de golpe la burbuja en la que vivían los vecinos de Celebration y de la que éstos parecen no estar dispuestos a salir.
La tranquilidad de Celebration se rompió el 29 de noviembre cuando se encontró el cadáver de un vecino que había sido estrangulado en su casa. Tres días después, otro hombre, un padre de familia separado y que acababa de perder su trabajo, puso en jaque a la policía al permanecer 14 horas atrincherado en su vivienda y que intercambió disparos con los agentes antes de suicidarse.
La policía ha detenido al presunto autor del asesinato e insiste en que ambos sucesos son hechos aislados. “Celebration es un lugar muy seguro, lo ha sido y lo seguirá siendo”, señala Bob Handell, sheriff del condado de Osceola.
Y es que pese a que tanto el asesinato como el suicidio fueron los primeros de la historia de Celebration, lo que parece molestar a las autoridades y a los vecinos es la repercusión mediática que tuvieron esos sucesos.
“Los crímenes son un shock para todo el mundo, pero es un asesinato en 14 años y nosotros venimos de Nueva York, donde hay 14 por día”, afirma Herb Zelman.
“Esto sigue siendo Disney”
De la misma opinión es Laura Núñez, una joven vecina de Celebration, quien considera que “estas cosas pasan cada día en todo el mundo, pero captaron mucho la atención aquí porque ocurrieron en una ciudad casi perfecta”.
Sin embargo, cree que esto no cambiará mucho la vida de sus habitantes. “Cuando ocurrió hubo mucha histeria, que después se convirtió un sentimiento de tristeza. Ahora ya todo ha vuelto prácticamente a la normalidad”, opina Núñez.
“Obviamente fue un suceso aislado y (…) todo sigue igual. Esto es precioso. Esto sigue siendo Disney”, dice por su parte José Portals.
Por ello, las calles de Celebration siguen limpias, los vecinos continúan decorando sus casas respetando las normas de la asociación de vecinos y música de los años 50 sigue sonando cada día en el hilo musical de la zona comercial, donde en invierno cae nieve artificial para que jueguen los niños.
Pero lo que ni siquiera los planes de Disney parecen haber sido capaces de sortear es la etapa de recesión que vive la economía estadounidense, que en Celebration ha provocado la puesta en venta de muchas viviendas y el crecimiento de embargos inmobiliarios que superan la media del resto del estado de Florida.
Además, el único cine de la ciudad, el Celebration, cerró en diciembre pasado sus puertas, afectado por la falta de clientes.
Y es que el que sea un lugar diseñado por la famosa conocida factoría de dibujos animados, no hay que olvidar que Celebration es una ciudad real, con los mismos problemas de cualquier otra, como señala la agente inmobiliaria Jodi Meyers: “Aquí vamos a trabajar cada día, pagamos nuestras facturas como todo el mundo. Somos gente real con vidas reales”.
Tomado de: BBC Mundo. Diciembre 31, 2010.

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