Las mexicanas trabajan más

POR Redacción BBC Mundo
 Una investigación en la OCDE, con datos de 29 países miembro, arrojó que en las sociedades en las que la mujer tiene más acceso al trabajo remunerado, menor es la carga que le corresponde al llegar a casa
Parece diseñado para que los mexicanos se lo envíen a los presentadores de Top Gear, quienes recientemente los calificaron de vagos: un informe publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) esta semana encontró que las mexicanas son las que más trabajan.

Obviamente, la intención del estudio no era callar la boca a los presentadores del exitoso programa de la BBC, quienes hace unas semanas desataron la furia de los mexicanos, sino resaltar la importancia del trabajo no remunerado, que en gran parte realizan las mujeres.
Con datos de 29 países miembro, la investigación de la OCDE, titulada clic “Cocinando, cuidando y voluntariado: el trabajo no remunerado en el mundo”, reveló que los mexicanos son los que más tiempo le dedican a este tipo de actividades.
Y cuando se habla de trabajo no remunerado, son las mujeres las que cargan con la mayor parte de ese peso.
“Definitivamente”, confirmó la autora del estudio, Veerle Miranda. “Especialmente en México, la diferencia entre hombres y mujeres es enorme.
“Por ejemplo, las mujeres dedican en promedio seis horas a hacer trabajo no pagado al día, mientras que los hombres menos de dos horas”, señala.
¿Por qué?
Una de las razones por la cual la situación no parece haber cambiado mucho es porque siempre ha sido así. Y aunque eso parezca un chiste malo, lo cierto es que hay hábitos difíciles de superar.
“Las mujeres tradicionalmente han sido responsables de las tareas domésticas y el cuidado de los más débiles, pero el mensaje clave de este estudio es que la igualdad en el mercado laboral es vital para crear más igualdad en el hogar”.
Los datos recopilados, explica Miranda, demuestran que en las sociedades en las que la mujer tiene más acceso al trabajo remunerado, menor es la carga que le corresponde al llegar a casa.
“En Dinamarca, por ejemplo, donde 70 por ciento de las mujeres tiene empleo, la brecha de género en el trabajo doméstico es de sólo una hora, lo que quiere decir que tanto los hombres como las mujeres se ocupan de ello. En México –donde 43 por ciento de las mujeres tiene empleo— la brecha de género es de cuatro horas”.
Y esas horas son importantes, es otro de los mensajes que quiere dar este estudio.
“Se sigue pensando que las mujeres no trabajan, pues lo que hacen no se ve, pero es necesario tener en cuenta cuánto contribuyen a la economía”, subraya Miranda.
De hecho, de acuerdo con los cálculos derivados de la investigación, entre un tercio y la mitad de toda la actividad de importancia económica en los países estudiados no se contabilizan en las medidas tradicionales de bienestar, tales como PIB per cápita.
Los papás no ayudan tanto
Una de las cosas que más llamó la atención a Miranda fue que, en general, padres desempleados pasan menos tiempo cuidando a sus hijos que madres empleadas. Para entender el por qué habría que hacer otro estudio.
Otras conclusiones no sorprenden: la gente mayor y los adultos dedican mucho más tiempo a las tareas del hogar que los jóvenes.
Pero, ¿cuál es el valor del trabajo no remunerado para la economía?
Depende de cómo se calcule: qué salario se le asigna a la persona que lo está haciendo.
La investigación concluye que en promedio el trabajo de cuidar y limpiar sin sueldo equivale a una tercera parte del tamaño de toda la economía.
Los países incluidos en el estudio fueron Corea, China, Japón, Sudáfrica, Noruega, India, Francia, Canadá, España, Bélgica, Hungría, Finlandia, Austria, EE.UU., el Reino Unido, Alemania, Irlanda, Suecia, Italia, Dinamarca, Holanda, Nueva Zelandia, Polonia, Eslovenia, Portugal, Australia, Turquía y México.
Definición de trabajo remunerado (Recuadro)
El trabajo no remunerado es la producción de bienes y servicios por parte de los miembros del hogar que no se venden en el mercado.
El límite entre el trabajo no remunerado y de ocio está determinado por el criterio de la “tercera persona”: Si se le pudiera hipotéticamente pagar a una tercera persona para hacer la actividad, se considera como trabajo.