Abril 20, 1912. Stoker y Drácula


El 20 de abril de 1912, Bram Stoker murió a los 64 años. Aunque fue autor de una docena de novelas, tres colecciones de cuentos y cuatro libros de no ficción, Stoker es conocido casi exclusivamente por Drácula, publicado en 1897. La novela dio poca fama o fortuna al escritor, y en su último año hizo tan poco con sus trabajos que tuvo que pedir una subvención con cargo al Real Fondo Literario.

Ni la violencia erótica de Drácula levantó las cejas del público, mientras que Fantasmas, de Ibsen, que se publicó en el mismo año y de forma más modesta, provocó un escándalo al plantear el tema de las enfermedades venéreas. Los reseñistas de entonces, tal vez reacios a tomar nota del subtexto psicosexual, por temor a la autocondena, tendieron a calificar a Drácula como una historia entretenida; los críticos modernos leen el libro como un “verdadero léxico sexual de los tabúes victorianos” o como “sexo sin genitales, sexo sin confusión, sexo sin responsabilidad, sexo sin culpa, sexo sin amor o, mejor aún, sexo sin mención”.

Las olas de histeria de los vampiros arrasaron Europa en la década de 1700, y por entonces Stoker entró a escena con las leyendas que habían sido trabajadas por Goethe, Coleridge, Byron, Southey y Dumas, entre otros. La primera historia inglesa en la línea de los succionadores de sangre fue El vampiro de John Polidori, escrita en 1819, a partir de un fragmento de una historia desarrollada por Byron, de quien Polidori era su médico personal. (El cuento de Polidori puede ser más memorable como respuesta a una de las preguntas clásicas en los juegos de trivia literaria: ¿cuál fue la otra historia de horror gestada durante la tormentosa velada literaria del lago Geneva cuando Mary Shelley concibió Frankenstein?)
Si bien hay un subtexto de depravación, confusión o sexualidad reprimida en gran parte de la literatura de vampiros, algunos biógrafos creen que el interés de Stoker en el tema vino de su vida personal, específicamente de su compleja relación con el famoso actor Henry Irving. Stoker fue gerente y compañero de por vida de Irving, un gran enamorado que incluso dio a su hijo el nombre de Irving Noel Stoker. Drácula, por lo que se lee, es un revoltijo de homoerotismo, cuando Stoker trasladó su conflictiva relación con Irving al mundo del príncipe valaco del siglo XV, Vlad el Empalador, hijo de Vlad Dracul.