Dr. Lynn: las recetas de un ilusionista

POR Allister Hardiman
Se anunciaba como el hechicero más renombrado del mundo, aunque este personaje a lo mucho alcanza un pie de nota en las memorias de Harry Houdini, no obstante que un acto de Lynn inspiró al más grande de los magos y escapistas

El Doctor Lynn a lo mucho alcanza un pie de nota en las memorias del Gran Houdini, ese gran mago que de niño fue inspirado al asistir a un acto del Doctor. Pero, aparte de esta anécdota, poco se sabe de este hombre cuyo destino al parecer fue ser mencionado siempre como un simple detalle en la vasta enciclopedia de la magia.
El nombre verdadero del Doctor Lynn fue John Simmons, nativo de Bristol, Inglaterra, donde vio la primera luz cerca de 1835. Se cuenta que se alistó a la marina como parte de la tripulación del HMS Exmouth, entre la que fue bastante popular por sus trucos de prestidigitación. Al dejar la marina en 1861 obtuvo un empleo como asistente del Dr. Shaw, un miembro de la Sociedad Química de Londres, quien era un “conjurador” químico, es decir, alguien que se apoyaba en los progresos de la química de la época y de la fascinación que la sociedad victoriana experimentaba con la ciencia y la tecnología.
Simmons partió de Inglaterra el 6 de octubre de 1862 hacia las colonias australianas y llegó a Melbourne el 15 de enero de 1863. De repente, un mago apareció en los carteles y en las columnas de entretenimiento de los pasquines de la ciudad. “Washington Blythe”, el gran ilusionista americano anunció su intento de ofrecer una actuación nocturna en el castillo Tavern, a dos puertas del Teatro Royal. Por alguna extraña razón se deshizo del Blythe y se convirtió en Washington Simmons, el hechicero más renombrado del mundo, quien recientemente había desembarcado de Inglaterra.
Su espectáculo entonces tuvo lugar en el Instituto Politécnico, donde fue contratado por el Dr. L.L. Smith, el hijo del director de los London’s Cremorne Gardens, para ofrecer actuaciones y lecturas junto con otros “científicos”. Como conferenciante era anunciado con el nombre de W. Vazie Simmons, pero como hechicero era promovido con el nombre de “Washington Simmons”. Sin embargo, para realzar su espectáculo, Simmons también se hacía llamar “El Frikell americano del St. James Hall London”, apoyándose así en la fama y reputación de Wiljalba Frikell, quien era en esos momentos “el nombre de nombres” en la magia e incluso en lugares tan lejanos como Melbourne gozaba de enorme fama.
Pero, ¿de dónde provinó el St James Hall? Por haber dejado la marina en 1861 es posible que Simmons haya colaborado con Shaw en el St. James Hall, por lo que ahora utilizaba esa “ramita de veracidad” para inventarse un prominente pasado como mago. De hecho, en algunas extraordinarias fotografías de aquel entonces se aprecia el cuerpo decapitado de “Washington Simmons” con la cabeza descansando suavemente en sus brazos.
Veladas fantásticas

Sus Soiree Fantastiques (Veladas fantásticas) incluía el siguiente itinerario: El poder de la voluntad; Los misterios de la aparición y de la desaparición; Las peligrosas aventuras de un pañuelo de bolsillo; El lenguaje del dinero; Telegrafía eclipsada; Cartas voladoras; La cabeza perdida, La transmigración, y otras verdaderas lindezas que mantenían la atracción del público. Una de sus grandes aportaciones fue actuar frente al público sin asistentes u operadores de escenografías. Para distraer a las audiencias mientras él completaba sus actos de “magia”, Simmons no dejaba de hablar con el público.
Poco después, en el Teatro Royal, Simmons conoció a Robert Sparrow Smythe, ex periodista que se había convertido en empresario en las colonias. Sparrow llevaba tiempo jugando con la idea de organizar una gira por Asia, para actuar en puertos y bases militares, donde semanalmente los soldados recibían su sueldo y no sabían qué hacer con él. El señor Sparrow había viajado recientemente a Tasmania con un excéntrico pianista escocés de nombre James Chisholm, y una joven soprano llamada Amelia Bailey. Los dos músicos ya habían aceptado la nueva propuesta de Sparrow de viajar en plan de negocios hacia Shangai.
El vapor Urara zarpó hacia Sydney para, de ahí, navegar hacia Shangai. En el barco viajaban R. Smyth. A. Baillie. J. Simmons y J. Chisholm. Una vez en Sydney  estos pasajeros ofrecieron un pequeño concierto para juntar un dinero extra ya que carecían de efectivo para pagar su pasaje, ahora en el barco el Moneta. En Las aventuras de un músico en Australia, China y Japón, Chisholm relata cómo el grupo pasó las de Caín para hacerse de un lugar en el Moneta, barco que finalmente casi zarpa sin ellos, a no ser porque la compañía llamó la atención del capitán Spee, quien requería de un poco de entretenimiento decente para un largo viaje.
La compañía arribó a Shangai en medio de una epidemia de cólera para enterarse de que uno de artistas con el que tenían planeado viajar, un Mr. Edouard Boulanger, recién había muerto en el Hotel Astor y que, por otro lado, Signor Robbio, un violinista, había continuado su viaje hacia Nagasaki. Smythe, Lynn, Bailey y Simmons decidieron hacer lo mismo, aunque el próximo bote zarparía dentro de cinco días, por lo que tuvieron que dar conciertos en pleno sol y aterrorizados por la peste. La mañana de la partida, Chisholm empezó a sentirse enfermo, no obstante logró subirse al Delfín hacia Nagasaki. Con el aire fresco en sus pulmones, Chisholm se sintió mucho mejor. El viaje de tres o cuatro días se alargó a 30 debido a que el barco fue presa de una violenta tormenta y navegó a la deriva hasta que finalmente llegó a una costa del sur de Japón.  Fue un milagro que el barco no se hundiera y que llegara al puerto de Nagasaki.
Entretenimientos nocturnos

El mito de Simmons el Hechicero creció y actuó ante el gobernador de Nagasaki y la princesa Satsuma. Fue invitado al Bungalow de Thomas Blake Glover, una leyenda viviente de la restauración de la monarquía en Japón, que ofrecía sus trucos como parte de los entretenimientos nocturnos de la gente poderosa. Asimismo fue presentado con el mago principal de la princesa Satsuma y se le fue confiado uno de los grandes misterios de la dinastía: el Crucigrama Papiloanceous Puzzle. Después de enfrentar problemas con los vocalistas y el gerente de la compañía, Simmons regresó a Shangai, donde la epidemia había pasado. El lugar exacto en el que se refugió ahora es conocido gracias a un panfleto que un amigo, Mr. Artemus Ward, escribió para él, que decía:
“Ha actuado recientemente en ciudades importantes de China, Japón, Tíbet, Cochin China, Siam y Australia, y ante el emperador de Pekín; el magnate de Jeddo (Tokio); el Fontai y el Toutai de Shangai; la princesa Satsuma de Nagasaki; los gobernadores y príncipes de Japón en Yokahama; los dos reyes de Siam en Ofuslo; el Gran Lama del Tíbet; el Khan de Crim Tártaro; el mogusslite de Cochin China; los dyacks de Borneo; el rey de los gorilas en África Central; los gobernadores de Australia; los centinelas de Alcatraz; San Francisco; Maximiliano, emperador de México; Buffalo Jim, el jefe de los indios Pi-Utah; Artemus Ward y los 12 ladrones de bancos que fueron ejecutados en Bannack City; el hombre selecto de Waterford Maine, y los presidentes de los diversos salones de banquetes en las Estaciones en el East de Bridger”.

Del interior de Asia, Simmons se embarcó a Estados Unidos. Llegó a San Francisco en diciembre de 1863, donde actuó durante tres semanas. En esta ciudad Simmons y Artemus Ward trabaron una gran amistad, que perduró hasta la muerte de Ward en 1867. En una gira a la ciudad de Salt Lake, Simmons conoció a Hiriam Clawson, un hijo de Bringham Young que a partir de entonces le ayudó a realizar su acto. En una de las actuaciones a la que asistió Bringham Young ―quien era conocido por ser el padre de muchos hijos―, Simmons extrajo un bebé de un sombrero y después preguntó a Young si no era suyo. 
Posteriormente, Simmons debió cambiar su nombre por el de “Professor Simmons”, dejando atrás el de “Washington Simmons”, puesto que él era británico. Empezó a actuar en el Metropolitan Hotel en Nueva York antes de mudarse a Boston, donde al parecer comenzó su manía de engañar a la gente diciéndole que poseía un grado médico, por lo que firmaba como el doctor Peerce. En esta ciudad se casó con Wesley Simmons Lynn, quien por cierto no era protestante, según indica el Índice Internacional Genealógico de la Iglesia Mormona.
En 1873 regresó a Gran Bretaña después de una ausencia de 12 años. En el hotel en el que se hospedó firmó como Dr. H.S. Lynn. En mayo de ese mismo año abrió el Salón Egipcio y publicó los libros How it’s Done y The Adventures of A Strange Man. De 1875 a 1876 realizó una gira por la Unión Americana, aunque en 1876 un cartel parisino señala que el Dr. Lynn encantó a las audiencias con su memorabilia mágica. De acuerdo con los registros de hoteles, en 1879 estuvo en Irlanda. No obstante, su última aparición pública la realizó en el Brooklyn Museum en enero de 1882, por lo que se supone terminó sus días ―si es que terminaron, porque con los magos nunca se sabe― en Estados Unidos.
Traducción de: José Luis Durán King.