Junio 24, 1901. Picasso en París


El 24 de junio de 1901, hace 110 años, Pablo Picasso, de 19 años, tuvo su primera exposición pictórica en París. Pese a que algunas obras denotaban la prisa en su elaboración –ansioso por aprovechar la oportunidad de la exposición individual, Picasso había producido en ocasiones tres pinturas al día— o que el trabajo estaba demasiado influenciado por Toulouse-Lautrec y otros, un crítico percibió una brillante “virilidad”, a un pintor “enamorado de todas las asignaturas y para [quien] todo es un tema”. Con todo y eso, señala John Richardson (A Life of Picasso: The Prodigy, 1881-1906), la exposición fue “una demostración de impresionante virtuosismo”, y “de manera modesta, un éxito financiero.”
Aunque Picasso regresó a España, se instaló definitivamente en París en 1904, en un estudio-apartamento en la legendaria bohemia Montmartre conocido como Bateau-Lavoir. En los siguientes tres o cuatro años se relacionó con muchos de los pintores más importantes, clientes y personalidades de la escena avant-garde, desarrollando los periodos “Rosa” y “Azul”, para arribar, en 1907, a Les Demoiselles d’Avignon, la revolucionaria obra maestra 8 ‘x 8’ con la que Richardson concluye el primer volumen de su biografía:
“Es posible que la gente perciba las cosas con ojos nuevos, nuevas mentes, nueva conciencia. Les Demoiselles d’Avignon es, de manera inequívoca, la obra maestra del siglo XX, un detonador principal del movimiento moderno, la piedra angular del arte del siglo XX.”