Junio 8, 1949. La advertencia de Orwell


El 8 de junio de 1949, hace 62 años, se publicó 1984 de George Orwell. Aunque la novela fue un éxito internacional, con ventas inmediatas, el autor creía que algunos malinterpretaron su objetivo, al considerar que la novela era una crítica al Partido Laborista británico, o al socialismo contemporáneo en general. Para corregir ese punto de vista, Orwell emitió un comunicado de prensa posterior a la publicación: “La moraleja que se desprende de esta peligrosa pesadilla es simple: no dejes que esto ocurra. Depende de ti”. La acotación pronto adquirió estatus de últimas palabras en el lecho de muerte, teniendo en cuenta que Orwell fue hospitalizado por ese entonces y falleció seis meses más tarde.
Una semana después de la publicación, Orwell escribió a Julian Symons para darle las gracias por su “brillante”, así como generosa reseña” en el Times Literary Supplement. Symons había trazado conexiones entre 1984 y el primer libro de Orwell, Días de Birmania, enfatizando una preferencia de largo alcance en “la novela de ideas”. Symons también señaló que el “doble pensamiento”, piedra angular de la neolengua de 1984, había sido “un rasgo familiar de la vida política y social en más de un país durante un cuarto de siglo”:
“Saber y no saber, ser consciente de qué es realmente verdad mientras se dicen mentiras cuidadosamente elaboradas, sostener simultáneamente dos opiniones que se anulan, sabiendo que son contradictorias y creer en ambos, usar la lógica contra la lógica, repudiar la moralidad mientras se recurre a ella, creer que la democracia era imposible y que el Partido era el guardián de la democracia; olvidar, lo que fuera necesario olvidar, para luego retroceder en la memoria de nuevo en el momento en que se necesitara, para luego olvidarlo de nuevo y rápidamente, y sobre todo, aplicar el mismo proceso para el proceso en sí –que era la más refinada sutileza; inducir conscientemente a la inconsciencia, y luego, una vez más, volverse inconsciente del acto de hipnosis que acababas de realizar. Incluso comprender la palabra “doblepensar” implicaba el uso del doble pensamiento.”