La creación estética y sus mitos

POR Mariana Molina
El arte con o sin la parafernalia de lo sublime, lo virtuoso o el talento, es una prueba de nuestra humanidad, de nuestra pequeñez en lo soberbio, y lo soberbio, gracias a nuestra pequeñez, es la huella más representativa de lo que somos en la evolución de las especies
El ejercicio estético de crear no es el mismo que el goce de adquirirlo por medio de los sentidos. Las diferencias son para algunos abismales; así, para el crítico de arte no es lo mismo que para el artista.  Existen posturas ya superadas por ambas partes, pero a las que se recurre con más frecuencia de lo que se imagina. ¿El artista nace o se hace?

En cualquier academia nos enseñan que el artista se forma. Nadie nace para algo en particular, todos somos seres en potencia, como diría Aristóteles, influye la aptitud y actitud de cada quien, los gustos y preferencias. Pero, ¿y el talento? Sí tengo las aptitudes natas para las matemáticas, pero las odio; jamás llegaré a ser un Newton. Si amo bailar aunque tenga dos pies izquierdos, tampoco llegaré a ser un Fred Astaire. ¿Y la pasión sirve de algo? O es la dedicación y la constancia las que nos harán virtuosos.
El artista, a través de la historia, ha sido mas idealizado que el arte en sí. Se busca, analiza y especula sobre cada creación artística tratando de entender la genialidad de su creador. No son suficientes las explicaciones de su técnica. Al no alcanzar una comprensión o entendimiento de lo sublime, siempre volvemos al artista, seguimos pistas de su vida, contexto histórico, temperamento, condición social, sexo, enfermedades, postura política o religiosa, problemas mentales o físicos, cualquier dato es fundamental para hacer una averiguación digna de Sherlock Holmes, que nos explique racionalmente el virtuosismo que se nos presenta en forma de misterio, acercándonos a creaciones que no se conciben hechas por simples mortales.
Contra esas posturas casi pedantes de los historiadores de arte, académicos, críticos y de los mismos artistas, no puede haber sino un significado para explicar la relación de nuestra experiencia sensorial con la creación; nada está revelado del todo y jamás lo será. El misterio que envuelve a Mona Lisa, a la pieza musical La pasión según San Juan o  la Venus de Milo, poseen el encanto de la belleza que no se puede ni se debe explicar.
Saber estar es un riesgo cuando se pretende crear. La mayoría de las veces el artista no está consciente de ello; podría suceder que la reacción se encuentre en nuestro cerebro, en algún lugar que habría que estudiar neurológicamente; pero esto tampoco nos dice nada.
Sostener posturas usando herramientas científicas y de un alto nivel en cualquier procedimiento metodológico simplemente es una metáfora más del misterio estético en la creación. La cosa siempre es más sencilla. Es sabido que en su tiempo los grandes genios eran en su mayoría artesanos, hombres comunes y cotidianos, atormentados algunas veces por su obra, y otras hechas con la habilidad del que sabe hacer trabajos por encargo para sobrevivir.
Entonces, ¿qué hay de la inspiración? ¿Existe o es un artificio romántico de los poetas para elucubrar el momento de vertirse sobre el lienzo, la partitura o el papel. Las musas y sus oníricos mensajes hacia el espectador arrojan la fantasía de ensoñaciones femeninas provistas de una enorme belleza y una mortalidad super erogatoria.
Desmitificarlos rompe el hechizo de su paso por el tiempo, la inteligencia y la imaginación. Pensar el arte es una de las posibilidades de viajar hacia su interior, lectura particular e imprevisible de quien los mira; el observador hace que exista la sublimación llamada arte.
Los trabajos artísticos fueron explotados por la necesidad de quienes buscaron fama, dinero o plasmarse catárticamente en su obra, llenos de odio contra un mundo que los alejaba de su propia relación con la vida; otros buscaron entenderse a ellos mismos sin importarles el vacío a su alrededor. Junto con los cambios constantes de la historia aparecieron los que aprovecharon su talento para intervenir políticamente, acceder a una posición comprendida como superior de “genio” en sus países, pero también existieron quienes llegaron por azar a descubrir el gusto y la felicidad en crear.
Así que ningún ramo puede explicar si un artista se hace o nace, si pertenece a su obra o su obra le pertenece; los mitos de los investigadores no por ello dejan de ser valiosos para expresarnos su interés auténtico y elevado que los lleva a un desarrollo creativo, desplegando y procesando sorprendentemente teorías que nos acercan al desvelamiento de grandes rumbos del conocimiento humano.
A diferencia de quienes optan por leer y escuchar las opiniones de los grandes conocedores de arte, encontramos a los que decidieron hacer una especie de paisaje donde cualquiera, aun sin saber que lo hacen, puedan disfrutar de las maravillas humanas que nos enriquecen como una sola y única raza.
El arte con o sin la parafernalia de lo sublime, lo virtuoso o el talento, es una prueba de nuestra humanidad, de nuestra pequeñez en lo soberbio, y lo soberbio, gracias a nuestra pequeñez, es la huella más representativa de lo que somos en la evolución de las especies. No necesitamos comprenderla para saber que está en nuestra naturaleza, ya sea buscándola, creándola o admirándola. Somos humanos gracias al arte.
La verdad está en el fondo del abismo. Cuando nos damos cuenta que ese abismo se encuentra al borde del hombre común se desnuda ese absoluto que siempre inicia donde empezó: en una simple creación humana.

2 thoughts on “La creación estética y sus mitos

  1. Mariana, tocas un tema cuya discusión ha sido eterna, sin embargo, pienso que el artista, en lo que se refiere a su capacidad, a ese talento que mencionas, indiscutiblemente nace con el, pero de nada le sirve si no se educa, si no aprende a explotar su talento, por medio de su formación. Y es en este punto donde surge la otra variante, la social, los artistas, al igual que los pensadores e intelectuales, son producto de los valores y cultura, de la sociedad que los forma, y de ahí que sean tambien un producto de esa sociedad…. Es un tema apasionante y bien tratado… Felicidades…
    Eduardo Martínez Rosas.

  2. Como siempre interesante… El tema que hoy abordas, es un tema basico para entender el proceso de la creación artística, del pensamiento creativo… Buenas reflexiones para un tema que seguirá inquietando a aquellos que piensan… Saludos…
    Sandra Luz Hernández.

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