Philip Smith: el monstruo bajo la máscara

POR José Luis Durán King
La detención de un trabajador de feria ambulante de Irlanda ha abierto los expedientes de casi 40 mujeres asesinadas en un lapso de 20 años. Todas fueron sacrificadas cerca de la ruta que cubría Philip Smith

En su edición de enero 18 de 2004, la revista británica The People ofreció en su contenido una entrevista con un hombre de Ulster, provincia de Irlanda. El personaje, que prefirió mantener su nombre en el anonimato, declaró que tenía sospechas fundadas de que un asesino serial atrapado recientemente podía ser, también, el verdugo de su hermana, Tina Wardlow, quien a los 32 años, en 1993, fue estrangulada y abandonada en el área de Sandy Row, en Belfast. El cuerpo de Tina, madre de cuatro, estaba desnudo, aunque lo que sorprendió a la policía no fue la desnudez del cadáver sino que a éste el asesino mutiló sus genitales antes de quemarlos.

El hermano de Tina Wardlow tenía motivos de sobra para sospechar de Philip Smith, de 39 años, apodado Big Foot, quien asesinó tres mujeres en un lapso de cuatro días con un modo de operar muy similar al que utilizó el victimario de Tina.
A diferencia de las tres mujeres inglesas recuperadas por las autoridades, Tina Wardlow no fue violada, aunque los genitales de las cuatro presas del criminal fueron arrojados al fuego.
Los expertos en conductas sexuales delictivas opinan que la violencia extrema contra las mujeres en general tiene que ver con la incapacidad física o psicológica del perpetrador para tener sexo. En el caso de Big Foot, padre de tres, arrestado en 2001, y apodado de esa manera por sus casi dos metros de estatura, al momento de su aprehensión sólo alcanzaba la erección al matar, es decir, nuevamente de acuerdo con los especialistas, asesinar sustituía la emoción que produce el sexo.
En Irlanda, donde las campañas radicales a base de bombas ganan los titulares de los diarios, el asesinato de Tina Wardlow obtuvo muy poca cobertura y, de hecho, sólo su hermano continuó presionando a las autoridades judiciales para que resolvieran el caso. La insistencia del hombre arrojó resultados que muy pocos imaginaban.
La última noche

Philip Smith llevaba 20 años trabajando en una feria ambulante y ocasionalmente manejaba un taxi, en el que recogía pasaje por las noches en la zona de bares del Ulster. De acuerdo con testimonios de gente que vio por última vez a Tina Wardlow, ésta salió de un pub completamente ebria. Nadie sabía que era la última juerga de la mujer. Las autoridades especulan que Tina subió al taxi manejado por Smith. Pero no hay certeza en esa hipótesis, tan no la hay que el archivo de Wardlow permanece abierto a 17 años de su asesinato.
De lo que la policía está segura es que, cuando las tres inglesas fueron sacrificadas, Big Foot estaba estacionado en la feria cerca de Brimingham, que es donde comenzó esta saga en noviembre de 2000 con la muerte de Jodie Hyde, de 21 años, quien había asistido a un pub a divertirse. Después de ser estrangulada y de que sus genitales fueran removidos, Smith bañó el cuerpo con petróleo y le prendió fuego.
Tres días después, el individuo contactó a Rosie Corcoran, de 25 años, a la salida de un pub de Worcestershire. La mujer fue violada y después golpeada hasta morir. El fuego la dejó casi irreconocible. Media hora después de abandonar el cuerpo de Corcoran, el criminal vio a Carol Jordan, de 39 años, quien caminaba en la penumbra rumbo a su trabajo. Smith le cerró el paso con su auto y arrastró a su víctima hacia el interior de la unidad. Jordan fue asesinada a golpes de ladrillo antes de que el fuego deformara su cuerpo.
Philip Smith purga tres sentencias de por vida. Sabe que nunca saldrá vivo de prisión, pero pese a ello ha sido muy elusivo para dar información concerniente a los tres homicidios de las mujeres y sobre su posible participación en el de Tina Wardlow. Sin embargo, la policía ha podido establecer las rutas de la feria que el delincuente cubría e investiga los expedientes correspondientes a mujeres asesinadas en un lapso de 20 años. Hasta ahora, casi 40 casos fríos han sido descongelados.
Philip Smith nació el 10 de julio de 1965 en Gloucester. Mientras cursaba la primaria, a unas cuantas puertas de su casa, vivían Frederick y Rose West, los brujos que entre 1967 y 1987 raptaron, torturaron y asesinaron a por lo menos 12 muchachas, entre ellas a dos de sus hijas; la mayoría de los sacrificios ocurrió en su casa de los horrores del matrimonio.
El hermano de Tina Wardlow acepta que quizá nunca se esclarezca el homicidio de su familiar, pero está conforme con que Smith permanezca en prisión hasta la muerte, ya que, como él dice, “ya hay muchos monstruos acá afuera”.