Julio 3, 1971. La muerte del Rey Lagarto

POR Benedicte Rey
Sin autopsia de por medio, Jim Morrison fue enterrado en el cementerio de Père Lachaise, en París, en una ceremonia a la que asistieron sólo cinco personas

París. El 3 de julio de 1971, hace 40 años, Jim Morrison fue encontrado muerto en la tina del baño en su apartamento de París, aunque una visita a su tumba confirma que el culto al Rey Lagarto sigue tan vivo como siempre. Su repentina y prematura muerte a los 27 años dejó atónitos los fans de The Doors.

La ausencia de una autopsia dio lugar a diversas teorías de la conspiración. Los restos de Morrison fueron enterrados en el cementerio de Père Lachaise, lugar de descanso final de personajes notables como Marcel Proust, Gertrude Stein y Oscar Wilde.
Dos de sus compañeros de banda, el tecladista Ray Manzarek y el guitarrista Robby Krieger conmemorarán el aniversario con un concierto en el club Bataclan, mientras que una banda tributo de Gran Bretaña, The Doors Alive, se presentará en la Cigale.
Que Père Lachaise sea conocido como el cementerio más concurrido en el mundo se debe en parte a las multitudes que acuden diariamente a visitar la tumba siempre con flores de Morrison. “James Douglas Morrison, 1943-1971”, reza una placa en la lápida erigida en los años 90 por el padre del cantante y poeta, donde puede leerse una frase griega que significa “fiel a su propio espíritu”.
“He escuchado su música intensamente desde que era niño”, señala Alex, un estadounidense de unos 50 años que vive en París, y quien llega tarareando otro clásico de The Doors, The End, cuando presenta sus respetos. “Cuando tenía 15 años, yo lo adoraba. Sus letras eran tan profundas. Tenía una auténtica fascinación con la muerte, como una profecía auto-cumplida”, dice. “Morrison es mi juventud”, abunda por su parte Günther, de 54 años, quien vino expresamente de Alemania para visitar la tumba del músico, la cual está bajo vigilancia constante contra la degradación. “Estar aquí me trae tantos recuerdos de esa época”.
Morrison en México
Sin embargo, los peregrinos más fervientes ni siquiera habían nacido cuando Morrison murió. Después de descubrir a The Doors a través de las colecciones de discos de sus padres, ven en ese legado una imagen de cuando el rock estaba en su apogeo.
“Tengo 17 años y he escuchado a The Doors desde los tres”, expresa Jay Stanley, de visita en París con un grupo escolar de Estados Unidos. “Él personifica a Estados Unidos. Es mi ídolo. Tengo carteles de él por toda mi habitación”. En jeans ajustados y con una camiseta de Doors, María, de 27 años, de Rusia, añade: “Él es el padre del rock. Me encanta su música y su misticismo Toda mi vida había querido visitar su tumba Hasta ahora lo pude hacer”.
Morrison, cuyo apodo nació de un poema, “Celebración del lagarto”, se mudó a París después del lanzamiento en 1971 de L.A. Woman, y vivió en el distrito de Marais con su pareja Pamela Coulson.
Fue ella quien lo encontró muerto, de un ataque al corazón citado oficialmente como la causa. Su muerte se hizo pública dos días después de ser enterrado en Père Lachaise, en una ceremonia a la que asistieron sólo cinco personas. Por esta razón, abundan las teorías conspiratorias, una de ellas de un periodista británico en los años 80, quien señaló a la Agencia Central de Inteligencia estadounidense.
En un libro publicado en 2007, el escritor de rock Sam Bernett afirmó que Morrison, de hecho, murió en el baño de una discoteca de París, el Rock’n’Roll Circus, al parecer por una sobredosis. Bernett, quien manejaba el lugar, dijo que un par de vendedores de drogas subió el cuerpo a un taxi y lo devolvió al apartamento. El propietario nunca le dijo a la policía lo que había ocurrido, añadió, por temor a provocar un escándalo.
Ray Manzarek, quien ha puesto todo su esfuerzo para mantener viva la llama de The Doors, una vez sugirió otra posibilidad. Recordando una conversación de 1970 con Morrison se preguntaba si el intenso líder sólo había fingido su muerte para iniciar una nueva vida de incógnito. Pamela Coulson murió de una sobredosis de drogas en Los Angeles en 1974.
Tomado de: AFP. Julio 1, 2011.