Rushdie protesta por ejecuciones

POR Alfredo C. Villeda
El número de ejecuciones ya se consulta a diario como la cotización del peso, como el precio del petróleo, como el pronóstico del tiempo…
 (fort-da.tumblr.com)
Salman Rushdie se da tiempo para Twitter. Como no pocos usuarios, es un cibernauta que además de reproducir comentarios ajenos, expresa sus ideas en los 140 caracteres. Faltaba más para el escritor británico y su estirpe. Por eso el jueves ha decidido echar mano de la herramienta para opinar que la nación luce más fea esa noche por la ejecución en marcha. No es el único. Su amigo Alec Baldwin, el célebre actor estadounidense, opina por el mismo medio que la ejecución humilla al país a los ojos de una mayoría en el mundo, y el cineasta Michael Moore, en repudio por el ajusticiamiento, retira sus obras del territorio.

Rushdie, por supuesto, habla de Estados Unidos, no de México. Alude a la ejecución, por sentencia judicial, de un preso. Por eso ve a ese país un poco más feo esa noche. Por eso Baldwin, estadounidense, se siente humillado a los ojos del mundo. Por eso Moore retira su obra reciente de Georgia, estado que aplica la pena de muerte. El activismo de estos personajes, como el de su amiga Mia Farrow, hace suponer que están enterados de las ejecuciones, de este lado extrajudiciales y en cantidades desbordantes. Y de seguro se preguntarán dónde están la palabra airada, el reclamo sonoro de la comunidad intelectual, en conjunto, ante cada atrocidad: La Marquesa, San Fernando, Monterrey, Veracruz…
El gobernador Javier Duarte no quiere que encasillen a su estado, pero se trompica para salir a declarar que todos los tirados frente al monumento a los Voladores de Papantla, en Boca del Río, son criminales. Al día siguiente trastabilla de nuevo y habla de 17, 18, y al tercer día vuelve a la versión inicial. En medio del estupor por el hallazgo, el ciudadano se entera de que un famoso travestido del puerto está incluido en la lista de los caídos. Y el colega Rubén Mosso agrega un dato, en esta edición, que desata todo tipo de sospechas: un adolescente de 15 años, detenido por la policía municipal días atrás, aparece entre los ejecutados.
Duarte no quiere que encasillen a su estado, pero dice con toda claridad que los criminales están destinados a la cárcel o a la muerte, levantando una ola de suspicacia una vez que antes se había apresurado a estigmatizar a todas las víctimas como pillos. Pese a la grabación inobjetable, acusa a los medios de “malentenderlo” y de inventarse los 14 tirados al día siguiente en diferentes puntos de Veracruz, confirmados por dependencias federales, por cierto. Ahora debe suponerse que el gobernador intentará meter al bote a todos los diarios y noticiarios de radio y televisión que difundieron la matanza ocurrida a media cumbre de procuradores, cual si de tuiteros tratárase.
Condena a morir
(candidman.blogspot.com)
Ejecución, en su segunda acepción en el Diccionario de la Real Academia Española, significa ajusticiar, dar muerte al reo. En su gran obra sobre el uso de nuestra lengua, María Moliner aclara que se trata de “matar a alguien en cumplimiento de una sentencia” o ajusticiar. En ambos casos, implica una condena a morir, pero con base en alguna sentencia, así sea primitivo el sistema legal que la promueva. En su voz inglesa, execution data del siglo XIV, implicando una acción destructiva o efectiva, como figura en los versos de Shakespeare, si bien, al igual que en español, ahora tiene como segunda acepción en el Merriam-Webster Dictionary la sentencia legal a muerte.
En México, empero, el concepto se impone con una variante. Acción destructiva, bloody execution, para decirlo con Shakespeare, y sentencia a muerte, pero sin orden judicial de por medio. El crimen da muerte a sus enemigos, hampones también, porque están condenados a partir de sus reglas, las que ellos mismos han instaurado. Es decir, en términos de barrio chilango, se las sentencian y se las cumplen.
Pero como aquí no hay proceso en que las víctimas vayan formadas en la fila de la muerte, the death row, los Rushdie, los Moore, los Baldwin, las Farrow no aparecen. El número de ejecuciones ya se consulta a diario como la cotización del peso, como el precio del petróleo, como el pronóstico del tiempo…