Confidencias a la señorita Lili

POR Alia Tomp Morales
Becky soñó que tejía con estrellas un hermoso futuro, pero el hilo se hacía tan delgado que se enredó en él; despertó llorando, yo abrí la ventana y volvió a dormir tranquila
(artflakes.com)
—¡Becky! Rebeca; la gente buena se porta bien. Aparte de fea, eres torpe, demasiado tonta para hacer algo bien; no digas nada, tu voz me enloquece, me enoja. ¡Si tocas algo ataré tus manos! Todo lo destruyes, como has destruido mi vida. Estarás quieta, bajo el árbol, voy a charlar con la señorita Lili, ¡No debes escuchar!
¡Ah!, señorita Lili, necesito platicar con usted; ayer, Becky y yo escuchamos a Nat hablando con Margo; teníamos una grabadora y Becky insistió en grabar. ¿Sabe? Es que Nat tiene una voz preciosa ¡Y Becky la ama tanto! No piense que somos entrometidas, pero Nat dice frases bonitas:”Que quisiera comprar la estrella más lejana”, “Que quisiera hacer un futuro”, “La pedantería de lo bellísimo”; Nat lloraba y decía que la vida era horrible con “eso” en su casa; Margo tejía algo muy largo y movía la cabeza.

Por la noche, Becky soñó que tejía con estrellas un hermoso futuro, pero el hilo se hacía tan delgado que se enredó en él; despertó llorando, yo abrí la ventana y volvió a dormir tranquila.
Nat es muy bella, ¡se parece a usted! Pero ella no quiere a Becky. Hace dos días le pedimos que nos llevara al pueblo; Nat se rio y le dijo que si además estaba loca, le dijo engendro y le gritó que se largara. Becky estaba a punto de llorar, pero Margo ya estaba junto a ella y le dijo que Nat estaba enferma, que su espíritu y alma estaban envenenados, atrapados y malheridos. ¡Estamos tristes por Nat! Por eso regaño a Becky y le repito lo que Nat le dice, quiero que Becky mejore su comportamiento!!!
Hoy es sábado y viene Frank; a él le gusta sentarse frente a la piscina y tomar vino; Becky se queda muy quieta. Cuando se escucha música vamos a su lado porque él nos abraza y nos besa, dice cosas amorosas que nos gusta oír… y llora, no sabemos por qué.
¡Ahh!, perdone usted señorita Lili, ya llegó Frank, después platicamos, pero, no diga nada a nadie!!!
La niña guardó a Becky en una bolsa; la señorita Lili se guardó en la misma bolsa con las piernas hacia arriba. Tapó su calva, en su boca deforme apareció una sonrisa; acomodó el aparato que movía su pierna derecha y avanzó arrastrando a Becky y a la señorita Lili en la bolsa…
Sus padres, Frank y Nat estaban en casa…