Margo Glantz vista por Mario Bellatin y algunos curiosos

POR Gabriel Ríos
Si habláramos de la totalidad de la obra de Glantz, siempre encierra alguna sugestión, invitación, el enfrentamiento de quien escribe y el que lee, además de una actitud crítica, de denuncia, conocimiento, inteligencia y buen decir
(asociacionculturalmexicanocatalana.blogspot.com)
Mario Bellatin dice que hay escritores, como Margo Glantz, por los que pasamos sin que ellos pasen por nosotros. Lo dicho por Bellatin, después de haber leído algunos libros de Glantz: ella nació para ser notario y a veces Murasaki Shikibu.
Encontramos a Margo siempre viajando, mirando el paisaje, cavilando sin pensamientos, asombrándose de mirar por primera vez el Paraíso, así como el ancho mundo de las letras y las artes.

Como cronista de la modernidad le interesa lo más disímil, desde el holocausto judío simbolizado en Auschwitz hasta el ceremonial decorativista en el lujoso papel couché de ciertas revistas del mundo de las pasarelas.
Glantz nos hizo conocer al gran poeta rumano Paul Celan, quien, de acuerdo con la autora de la novela Historia de una mujer que caminó por la vida con zapatos de diseñador, redujo el lenguaje a cenizas.
En una de sus mutaciones, guiada por la locomotora del talento y los sueños, Margo o Shikibu supo desde sus inicios que la potencia creativa radica en la demostración que ensayar es un placer poético.
Hace tiempo declaró al regreso de su viaje por la India que sus inclinaciones literarias se encaminaban a la narrativa, y por lo pronto, dejaba el ensayo… y tiene toda la razón.
Por mencionar una de sus obras, Saña, es una  reunión de textos breves, donde el logro se lo lleva el principal protagonista, el tiempo y también el asombro y el horror.
Margo Glantz es una de las plumas más finas en el mundo literario mexicano, pues profundiza en referencias, alusiones y erudiciones curiosas.
Si habláramos de la totalidad de su obra, siempre encierra alguna sugestión, invitación, el enfrentamiento de quien escribe y el que lee, además de una actitud crítica, de denuncia, conocimiento, inteligencia y buen decir: amalgama prefecta de la escritora en constante primer plano.
¿De dónde le vienen tantos discursos a Margo Glantz? De correr de aquí para allá, de idas y venidas, arrebatos, de su efusivo amor por la escritura.
Más de 30 años de incursionar en las letras con los ensayos Esguince de cintura (Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Lecturas Mexicanas, Tercera Serie, 1994) la extraordinaria introducción a Los bandidos de Río Frío, Archivos, UNESCO, París, Francia, 2004, y las novelas Las genealogías, Martín Casillas, 1981, Animal de dos semblantes, 2004, y Saña (2007), entre otras obras.