Crece en Alemania 350% ingreso a psiquiátricos por exceso de trabajo

POR David González
Una de las frases más terribles es “El éxito da la razón”. Da igual cómo se consiga. Y sólo quien consiga ese éxito, ya se trate de medios de comunicación, empresas, multinacionales, etcétera, se le tiene en cuenta hoy en día, opina especialista
(beauty-in-fear-and-misery.tumblr.com)
Las estadísticas de paro en Alemania están manipuladas. Casi dos tercios de los trabajadores que salen de las listas del desempleo se ven obligados a trabajar por un sueldo de menos de 400 euros. Y más alarmante aún: existen estudios que constatan un aumento de 350 por ciento en los recientes ocho años de las personas que ingresan a clínicas psiquiátricas por sobrecarga laboral.

Son algunas de las afirmaciones de Günter Wallraff, uno de los periodistas de investigación más reputados de Alemania y autor del libro Con los perdedores del mejor de los mundos (Anagrama, 2010). En su obra, Wallraff destapaba, entre otras investigaciones, la explotación que sufren los teleoperadores en los call centers de venta de lotería, obligados, en algunos casos, a timar incluso a ancianos.
Por este libro, y por su amplia trayectoria periodística, a Wallraff lo denominan “El periodista indeseable”. Famosas son sus incursiones para reportajes o documentales con cámara oculta. No en vano, en Suecia –afirma el reportero—, la Academia de la Lengua aceptó el verbo wallraffa, que significa “hacer periodismo de investigación”. Estas son sus palabras sobre cómo está el mercado laboral alemán, de acuerdo con la experiencia sufrida en carne propia e investigaciones.
Diagnósticos falsos
(blog.progressivehealth.com)
En su libro, Con los perdedores en el mejor de los mundos, usted denuncia la precariedad laboral que ejecutan ciertas empresas alemanas y algunas multinacionales. ¿Cree que Europa sufre la amenaza del retroceso de derechos por el modelo de trabajo de bajo coste?
Sí, son los aspectos negativos de la globalización. Ahora mismo, también hay informaciones que dicen que la economía alemana mejora, que las empresas hacen mayores beneficios, que aumentan las exportaciones, etcétera. De lo que no se habla es a costa de qué o a costa de quiénes se producen todos esos resultados. Las condiciones de trabajo se vuelven cada vez más “inhumanas” o los trabajadores se ven sometidos a un mayor estrés. Por otra parte, nos cuentan que en Alemania el desempleo se ha visto reducido en 2 millones de personas, pero las estadísticas que nos presentan han sido falseadas y manipuladas, debido a que los puestos de trabajo creados son empleos precarios.
¿Por qué motivo cree que las cifras oficiales no reflejan la realidad laboral alemana?
En más de dos tercios de estos casos se trata de trabajos con los que una persona no puede subsistir. Cobran sueldos de 100 a 400 euros y el Estado tiene que complementarlos con subsidios. La gente se ve abocada a situaciones en las que tiene que aceptar ese tipo de empleos porque es su única manera de tener un puesto de trabajo y unos ingresos. Y allí [en las empresas que los contratan] son explotados. Se trata de trabajadores “independientes ficticios”.
Oficialmente, aparecen en las estadísticas como “personas independientes”, pero, en realidad es gente que, quizá con suerte, llegue a los dos o tres euros por hora trabajada. Es una depauperación de sectores bastante amplios de la sociedad que no son incluidos oficialmente en ninguna estadística.
¿Trabaja en algún tipo de investigación periodística sobre este ámbito laboral?
Para mí, reflejar esta situación en mis películas, artículos y libros representa un campo de trabajo bastante amplio. En breve aparecerá un nuevo trabajo mío en la revista ZEIT sobre un falso diagnóstico a un trabajador.
Al trabajador, un perito de una aseguradora, se lo diagnosticó como demente, diagnóstico que ha sido completamente rebatido por nosotros [el equipo de periodistas]. En realidad se trataba de una situación de trabajo en la que esta persona, ya de una cierta edad, debía ser “racionalizado” y fue sobrecargado con tareas que ya no era capaz de realizar, de modo que entró en depresión. Todo con el fin de deshacerse de él; incluso se le diagnosticó un encogimiento del cerebro completamente falso. Ello se ha rebatido por completo y este hombre, aunque ya prejubilado, está completamente rehabilitado.
Este tipo de casos aumentan cada día. En Alemania se ha producido un aumento de 350 por ciento de ingresos forzosos en clínicas psiquiátricas en los recientes ocho años; muchos de ellos derivados por una sobrecarga en sus situaciones de trabajo.
Problema a escala mundial
(alert.psychiatricnews.org)
Es interesante analizar desde el punto de vista español, donde hay más de 4 millones de parados, las grandes multinacionales siguen haciendo beneficios y esta situación contrasta con que sus empleados sufren cada vez mayor presión…
Sí, no se trata sólo de un problema alemán o europeo, sino que es un problema a escala mundial. Lo único que interesa es maximizar las ganancias. Y el aumento de beneficio es para las empresas sinónimo de éxito, sin importarles a costa de qué o quiénes se queden tirados por el camino. Es el lema de nuestro tiempo.
Una de las frases más terribles es “El éxito da la razón”. Da igual cómo se consiga. Y sólo quien consiga ese éxito, ya se trate de medios de comunicación, empresas, multinacionales, etcétera, se le tiene en cuenta hoy en día y tiene sus bonus en el ranking de respeto de nuestra sociedad. En cambio, sobre los costes que ha conllevado lograr ese éxito nadie habla.
De las incursiones que usted ha realizado como periodista camuflado durante su carrera periodística, ¿cuáles son las que más le han afectado personalmente?
Es una pregunta difícil, porque todo lo que hago tiene para mí importancia, no solamente desde el punto de vista laboral sino también existencial. El éxito de cara al exterior no es lo más relevante.
A veces se trata de cosas pequeñas. Por ejemplo, he vivido en la calle y en hogares de acogida para “sin hogar” por varios meses. Fue un gran éxito ver que los peores hogares de acogida fueran cerrados o reformados teniendo en cuenta la dignidad humana. Ver cómo lugares en los que había que dormir encerrado en un búnker y donde la gente sufría amenazas se hayan cerrado como consecuencia de la publicación de mi trabajo [es gratificante].
Asimismo, a raíz de mi experiencia en los call center de teleoperadores [que realizaban llamadas que bordeaban el timo incluso a ancianos] ha habido movimientos a nivel político. Tuve la oportunidad de tratar el tema con la ministra de Justicia, se endurecieron las leyes y las empresas operadoras que realizan ese tipo de engaños se tendrán que enfrentar a diversas multas.
¿Cree que existe un interés mayoritario en el público por este tipo de reportajes denuncia?
Va en aumento. Hace diez años no ocurría y ahora hay un interés por los temas sociales que afecta a todos los sectores de la población, independientemente de la edad. Recibo muchas invitaciones de colegios, donde los jóvenes muestran mucho interés. No se trata todavía de una corriente general, pero está por llegar. Existe la sensación de que está en proceso un contra-movimiento social no dogmático, que va más allá de los partidos políticos. Antes no se podía escapar del esquema “de izquierdas o de derechas”; y este [nuevo] movimiento parece atravesar todos los sectores de la sociedad.
Tomado de: lainformacion.com. Febrero 3, 2011.