Crecen dudas en torno a muerte de Neruda

POR Redacción BBC Mundo
El Partido Comunista de Chile pide la exhumación de los restos del premio Nobel porque tiene sospechas de que pudo haber sido envenenado por las autoridades de aquel entonces
(blindflaneur.com)
La muerte de Pablo Neruda vuelve a ser noticia 38 años después. El Partido Comunista (PC) de Chile pidió la exhumación de los restos del poeta y premio Nobel porque tiene sospechas de que puedo haber sido asesinado.
De acuerdo con la versión oficial, aceptada por la familia, Neruda murió de un cáncer de próstata en Santiago en 1973. Sin embargo, el PC considera que pudo ser envenenado por las autoridades de aquel entonces. El pedido ahora deberá ser analizado por el juez Mario Carroza.
El escritor chileno Ariel Dorfman –autor de la obra La muerte y la doncella— no descarta que su amigo Neruda haya sido asesinado. Así lo explicó el ser entrevistado en el programa radial The World Today de la BBC.

“Hubo casos en los que Pinochet y compañía envenenaron a distintas personas. Producían gas sarín, tenían una fábrica de productos químicos. Se habla mucho de que pasaban estas cosas. Estoy interesado en ello pero estoy un poco perplejo y aun soy algo escéptico. Lo que pienso es que no había manera de que Neruda sobreviviera al cáncer, y tampoco de que pudiera salir del país”, abunda.
¿Entonces por qué lo harían, por qué correrían ese riesgo?
Si, ¿por qué lo harían? Pero por otro lado, lo que hicieron fue crear una terrible dificultad para que la ambulancia lo trasladara a Santiago. Hay una anécdota, que considero verdadera, será así o será falsa, pero es una buena historia. Cuando se metieron en su casa en Isla Negra, cerca del mar, lo vieron básicamente agonizando y le dijeron: “Venimos a buscar algo peligroso”. (Y Neruda respondió) “El único peligro aquí es la poesía”.
(tickreel.com)
¿Qué significaría que se descubriese que fue envenenado? ¿Cómo reaccionaría Chile?
La cosa es así, ya no se puede denigrar aún más el régimen del general Pinochet, pero cuando piensas en el hecho de que pudieron haber asesinado al poeta más prominente de Chile, el que nos enseñó a todos a hacer el amor con sus poemas, el que creó la naturaleza en el sentido en la que pudimos entenderla porque la poesía da nombre al mundo, que ellos lo hayan matado es tan impensable que sería como la última gota.
¿Temía por su vida? ¿Sabía que estaba en peligro o pensaba que era un personaje demasiado conocido como para que lo matasen?
No lo vi hacia el final de su vida, pero nunca temió por su vida. Creo que nunca pensó que pudiese ser envenenado. Su esposa, Matilde, con quien me encontré varias veces después de su muerte, nunca mencionó ni una palabra sobre que Neruda fuera envenenado. Imagínense: si hubiésemos podido acusar a Pinochet de hacer esto, seguramente lo hubiésemos hecho. Me da vueltas en la cabeza que puede ser posible, hay tantas cosas que son imposibles que acaban siendo posibles.
¿Alguna vez sintió miedo por su propia vida?
Sí, y lo cuento en mis memorias. Allí relato la historia de cómo fui perseguido, y como me encontré en barrios muy pobres, donde si me descubrían me ejecutaban en el acto. Y por eso la resistencia me pidió que me exiliara. Y entiendo que Neruda no quisiese irse al exilio, ya había pasado muchos años así. Uno sabe lo que es tener ese miedo y la sensación de que nadie puede protegerte. Es interesante pensar que nadie podía proteger a Neruda, porque él pensaba que sus palabras lo protegían. Que nadie podía tocarlo, en algún sentido, porque era el alma de Chile.
Diciembre 7, 2011.