Cientos de años después, brujas y hadas cobran vida

POR Alejandro D. Zajac
En el verano de 2010, una investigadora encontró, en un archivo de Ratisbona, en el Alto Palatinado, más de 500 cuentos de hadas recopilados por un historiador local llamado Franz Xaver von Schönwerth
(czabe.blogspot.com)
Son cuentos de hadas que estaban extinguidos como los dinosaurios. Se contaban oralmente hace cientos de años en Baviera y otras regiones de Alemania. Las últimas personas que habían pronunciado sus párrafos están enterradas desde hace siglos. Sin embargo, gracias al trabajo de investigadores, vuelven a la vida, como las criaturas de Jurassic Park.
La historiadora e investigadora Eika Eichenseer es la punta de lanza de esta cruzada por recuperar historias que se creían perdidas para siempre. “Durante toda mi vida me fascinaron los cuentos de hadas”, señala la investigadora.

Y fue esa fascinación la que la llevó a buscar nuevas historias, similares a la de los hermanos Grimm. “Hice teatro para niños y necesitaba material”, explica Eichenseer. Un anciano le dio la pista. Y así, en el verano europeo de 2010 encontró lo que buscaba en un archivo de Ratisbona, en el Alto Palatinado: más de 500 cuentos de hadas recopilados por un historiador local llamado Franz Xaver von Schönwerth.
Se trata de historias populares que se contaban en forma oral. “El valor cultural es inmenso, 30 cajas de cuentos de hadas que reflejan la vida popular de comienzos del siglo XIX”, abunda.
Resucitados
Si no fuera por el arduo trabajo de Franz Xaver von Schönwerth, la mayoría de esas historias estarían sepultadas para siempre. “Eran una especie extinguida”, dice Eichenseer.
Pero este historiador se tomó el trabajo de hablar con todo el mundo hasta en los pueblos más pequeños de Baviera, y lo más importante, dejó todo anotado de su puño y letra.
“Lo interesante es que no cortó nada ni modificó ni lo adaptó para niños, está tal cual lo contaba la gente común de aquella época. Así refleja la vida de aquella época de una manera muy transparente”, resalta Eichenseer.
Pero los descubrimientos no acabaron con estas 500 historias fantásticas. A raíz del hallazgo hubo un simposio organizado por varias universidades acerca de la obra de Schönwerth. Y las búsquedas continuaron. Y así aparecieron más historias aun. “Ahora sabemos que hay otras mil historias en el archivo”, añade la historiadora.
Los alemanes ya empezaron a disfrutar de esta literatura fantástica que volvió a la vida desde el polvo de las estanterías de un archivo público. Un año atrás Erika publicó 240 cuentos. Es decir que aún le quedan 260 aproximadamente de los 500 descubiertos por ella.
Va poco a poco, porque, según explica, la transcripción es muy compleja ya que está todo “escrito a mano en letra gótica”.
Otra faceta compleja de esta empresa es la clasificación. Además de haber una gran cantida de cuentos, también hay muchas variaciones de cada uno. “Hay algunos que se parecen a los de los hermanos Grimm, en uno de los casos encontramos siete variaciones”, comenta Eichenseer.
Miles de cuentos
Land of Fairy Tales (layoutsparks.com)
Otro que conoce de estas dificultades es el profesor Daniel Drascek, de la Universidad de Ratisbona, quien también participa en la recuperación de los cuentos de hadas. “Es casi imposible saber cuántos hay con exactitud, son casi 30 mil páginas”, expresa.
A su entender, el valor cultural, más allá de lo literario, tiene que ver con dos cuestiones: “No sólo describe muy bien las costumbres del pueblo en el siglo XIX, sino que también muestra los valores que la gente tenía en aquella época”.
Pero si bien la mayoría de la historias fueron recogidas en la misma región, hay de otros lugares. “Esto fue posible porque Schönwerth le escribía a conocidos y les pedía que recogieran historias para él”, revela.
El propio Jacob Grimm expresó su admiración hacia Schönwerth. “No hay en toda Alemania quien haya sido tan cuidadoso y sensible para escuchar y recopilar”. Estas palabras de uno de los hermano describen la forma en que Schönwerth preservó los cuentos populares, como lo cita Drascek en el libro Schönwerth. Mit so leisem Gehörgesammelt, del que es coautor junto a otros expertos.
Desde antes de encontrar el tesoro que Schönwerth dejó guardado como una cápsula del tiempo, Eichenseer ya había intentado dar relevancia al trabajo de aquel historiador. En 2008 participó en la fundación de una asociación dedicada al estudio y la investigación de su obra.
Hasta el momento los cuentos que han sido publicados sólo están disponibles en alemán. Pero el proyecto de traducirlos está en marcha. Es cuestión de tiempo hasta que gente de todo el mundo pueda disfrutas de estos relatos.
Todo empezó por el deseo de Erika de encontrar más cuentos de hadas. El destino la llevó a donde esas historias dormían un sueño que podía haber sido eterno. Pero ella las sacó de la oscuridad. Cientos de años después, brujas y hadas volvieron a cobrar vida.
Tomado de: BBC Mundo. Marzo 19, 2012.