Claraboya, el libro “perdido” de Saramago, en librerías

POR EFE
El autor portugués pidió que la novela que entregó a una editorial cuando tenía 31 años no fuera publicada mientras estuviera con vida. A finales de este año saldrá otra obra del escritor: Alabardas, alabardas, espingardas, espingardas
(Archivo Cuartoscuro)
Madrid. Claraboya, una novela “perdida” que el escritor portugués José Saramago no quiso ver publicada mientras estuviera vivo, está a la venta a partir de hoy jueves en los países de habla hispana.
Saramago entregó el texto a una editorial portuguesa cuando tenía 31 años, en 1953, pero no le respondieron hasta 40 años más tarde, así que optó por pedir que no llegara a los lectores hasta que muriera.

El texto, que es “la puerta de entrada” al universo literario de Saramago, refleja la capacidad del escritor para adentrarse en el alma de los personajes y captar sus sufrimientos, sueños, mezquindades y grandezas.
“Es una novela transgresora”, opinó Pilar del Río, viuda y traductora de Saramago, al presentar en Madrid “el libro perdido y hallado en el tiempo”, como solían llamar en familia a esa obra.
Como cuenta Del Río en el prólogo, Saramago se afeitaba un día de 1989, cuando lo llamaron por teléfono desde una editorial para decirle que “en una mudanza de las instalaciones” había aparecido el original de Claraboya, y que para ellos “sería un honor” publicarla. Por entonces Saramago terminaba El Evangelio según Jesucristo y ya era un novelista reconocido.
El escritor decidió que la novela no se publicaría mientras viviera porque, como dice Del Río, se trataba de una obra que “le dolía por la humillación de no haber recibido nunca una respuesta”.
Aquella actitud de la editorial “le sumió en 20 años de silencio”, pero fue un tiempo en el que el escritor “se llenó” por dentro “para irrumpir luego con voz propia”, añadió la viuda del escritor.
Del Río supone que los editores sí debieron de leer el manuscrito, pero no lo publicaron “porque era un libro duro para la época”, dado que la familia, “pilar de la sociedad”, aparece “como un nido de víboras”.
La narración incluye violaciones, amores lésbicos y “una mantenida” y eso “no lo podía soportar la sociedad portuguesa de aquellos años”.
Claraboya se desarrolla en una casa de vecinos y Saramago, que como recuerda Del Río, era un joven de menos de 30 años, “hijo y nieto de analfabetos”, que no fue a la universidad, y que “se atreve a interpretar el cosmos que es una casa, con brújula propia y con Pessoa, Shakespeare, Eça de Queirós, Diderot y Beethoven como amable compañía”.
Fallecido en junio de 2010, Saramago dejó inacabada una novela sobre la industria del armamento y el tráfico de armas, titulada Alabardas, alabardas, espingardas, espingardas.
Esta obra se publicará a finales de este año, “dentro de un proyecto muy hermoso que va más allá de la literatura”, afirmó del Río.
Marzo 1, 2012.