Detrás de un gran superhéroe hay un gran nerd

POR Anika Chin
Figuras como Superman y Batman apelan a la esperanza y a las diferentes capacidades en cada uno de nosotros. “El encanto de los superhéroes es que las personas pueden imaginar que ellas también pueden lograr algún tipo de grandeza”, dice experto
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¿Qué pasa si alguien no es ‘normal’? Hay una palabra para aquellos que no acaban de encajar con la multitud y cuyos extraños intereses provocan una serie de miradas desconcertadas por parte de aquellos que simplemente no comprenden. Uno podría decir ‘nerd’. En estos días, algunos se atreven a decir ‘superhéroe’.
En la década reciente, los superhéroes han salido de las páginas de los cómics hacia el mundo de la televisión y el cine con un explosivo ‘¡Kabum!’ cultural. Pero antes de que la taquilla adorara a los superhéroes, eran cosa de cómics, novelas gráficas y de los nerds que los amaban.

Los nerds y superhéroes están permanentemente entrelazados en el tapiz del fanatismo hacia el cómic. Los superhéroes resuenan entre los fanáticos porque existe un elemento de identidad nerd y externo dentro de la estructura del personaje. Clark Kent es un extraterrestre, el Profesor X es un mutante, Tony Stark, un singular y creativo ingeniero que es totalmente diferente, único y aislado de cualquier comunidad ‘normal’.
“Muchos rasgos que la gente asocia con aquellos que se ubican fuera de la norma caen en la categoría de rechazados, pero nosotros los nerds abrazamos a estos personajes no porque sean geek, sino porque entendemos las historias detrás de los personajes y nos relacionamos con ellos”, señala el fanático Pablo Chapman. “Quiero decir, Peter Parker es un nerd que se convierte en un superhéroe… tal vez todos necesitamos aprovechar nuestros propios poderes”.
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¿Qué hace tan amados a los superhéroes y tan impactantes sus historias? Desde la creación de las figuras mitológicas, los relatos de aquellos que poseen poderes sobrehumanos siempre han cautivado y proporcionado entretenimiento popular durante generaciones.
“La fascinación con las figuras de tipo héroe precede a los cómics, pero se puede decir que los superhéroes que hemos llegado a conocer y amar ofrecen un tipo de leyenda contemporánea”, explica el ex propietario de la tienda de cómics Joshua Baker. “Los superhéroes y los dioses míticos tienen poderes que pueden rivalizar entre sí, y si tomas a alguien de la talla de Thor, bueno, él es ambas cosas a la vez. Es ese elemento desconcertante lo que nos engancha”.
La noción de los héroes no es nada nuevo, pero ciertamente hay algo más en esta fascinación por estos aventureros disfrazados de lo que vemos a simple vista; algo detrás de toda esa licra, máscaras e identidades secretas. “¿Qué niño no ha atado una capa alrededor de su cuello y pretendido salvar al mundo?”, pregunta Baker riendo.
“Creo que el atractivo tiene mucho que ver con su alter-ego. Hay algo acerca de ser un superhumano, mientras que además son el ser humano con el que todos podemos relacionarnos. Nosotros superponemos lo que nos gustaría poder ser, en estos personajes”, añade.
Muchos de nosotros tenemos ese deseo de emular una cierta habilidad. Y aunque es casi imposible emular poderes como la supervelocidad o la superfuerza, es esa atracción de lograr algún tipo de grandeza o de marcar una diferencia lo que se ha vuelto inherente a la psique humana.
“Marcar la diferencia no necesariamente tiene que ver siempre con tener un don innato en algo”, afirma el investigador de Conducta Social Mike Peterson. “Las personas pueden convertirse en una variedad de cosas, y el encanto de los superhéroes es que la gente puede imaginar que ella también puede lograr algún tipo de grandeza. Revelan esas cualidades que nos gustaría tener en mayor medida”.
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Peterson dice que, al igual que libros, las películas o la música, todos podemos encontrar esa relación de anclaje y llegar a identificarnos fuertemente con ciertos personajes, letras de canciones o historias. Y los superhéroes no son la excepción. “Tienen un elemento muy especial acerca de sí mismos debido a su doble personalidad”.
“En un sentido, ellos son normales. Tienen puestos de trabajo, pasan por las dificultades cotidianas, tienen gente por la que se preocupan… pero en el otro sentido, son extraordinarios. Son diferentes”. Desde el estudiante nerd que se ve a sí mismo como Peter Parker en un momento y como el maestro de las telarañas Spider-Man al siguiente; pasando por el trabajador de cubículo Clark Kent que se convierte en el arquetipo del superhéroe como el Hombre de Acero; hasta Bruce Wayne, quien realmente no tiene superpoderes, pero es tan icónico como el Caballero de la Noche; todos ellos captan la idea de soñar con otras posibilidades.
“Cada superhéroe nos enseña cosas diferentes. Por ejemplo, Superman tiene superpoderes ilimitados y, probablemente, puede hacer cualquier cosa que desee, pero Clark usa sus poderes para el bien. Su poder es más su bondad en lugar de su capacidad para pelear”, abunda la coleccionista de cómics Brianne Martínez. “Los superhéroes son algo más que ser luchadores contra el crimen o tener un esqueleto de adamantio. Se trata de sacrificarse por el bien común y eso es algo digno de admiración”.
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De acuerdo con Baker, el valor que ocasionalmente es pasado por alto y que nos acerca a los superhéroes es su esperanza constante. Ya sea que estemos hablando de X-Men, Spider-Man, Batman o Superman, tal vez su mayor superpoder es la esperanza. Sin ella, ¿cuál sería el punto de pelear una buena batalla? Sin esperanza, nadie se lanzaría ante los desafíos. Por no hablar de sentir que puede lograrse un cambio o progreso verdadero.
No se trata tanto de los superpoderes, se trata de nuestra humanidad y de reconocer al superhéroe que todos llevamos dentro. “Conozco muchas personas que se arriesgan todos los días y no esperan ser llamadas héroes, pero lo son”, manifiesta Martínez. “La gente es mucho más ‘súper’ de lo que ella reconoce, y creo que todos podemos aspirar a convertirnos en superhéroes por nuestros propios méritos”.
Y retomando la idea de Martínez, a muchos de nosotros nos han dicho que soñemos en grande y apuntemos hacia las estrellas. Incluso hacia la Luna si uno es realmente ambicioso, pero ¿cómo logra alguien alcanzar la grandeza de los superhéroes? Tal vez es ese poder de esperanza que Baker expresó: la esperanza de aspirar a vivir confiadamente una vida que defina un sentido, con la esperanza de ir contra probabilidades imposibles, con la esperanza de ayudarse los unos a los otros por ningún precio, y con la esperanza de ampliar los parámetros del cambio y de la realización humana.
En esencia debemos ser un elemento de cambio y abrazar siempre a nuestro nerd interno, teniendo siempre en mente las sabias palabras: “Con un gran poder viene una gran responsabilidad”.
“Lo que hace especial al superhéroe es su capacidad única de inspirar. Al igual que ellos, todos tenemos nuestros defectos, pero incluso con defectos podamos corregir errores y luchar por lo que es correcto”, concluye Baker. “Los superhéroes no son amados porque luchen contra el mal… los amamos porque demuestran la idea de que el mal puede ser vencido. ¿Qué puede ser más súper que eso?”
Tomado de: CNN México. Marzo 25, 2012.