Florence: las primeras 24 horas

POR Alfredo C. Villeda
La eventualidad, más cerca que nunca, del amparo a la francesa Florence Cassez, es el golpe que el presidente galo Nicolas Sarkozy necesita para reponerse de la tunda a la que es sometido a diario
Detenida 24 horas antes de su exposición en los noticieros (filou.fr)
Si la Procuraduría General de la República no se equivoca esta vez, de la argumentación para sostener la validez de su proceder contra Florence Cassez puede derivarse que la francesa fue víctima, el día de su detención real en 2005, de un secuestro exprés. Dice la fiscalía: “El no haber puesto a la detenida a disposición del Ministerio Público con oportunidad puede representar, incluso, una materia de responsabilidad, pero no tiene por qué impedir que se siga el proceso y se altere el fallo de las diferentes instancias para poner en libertad a la sentenciada y a sus coacusados”.

Cassez fue detenida 24 horas antes de su exposición, en noticiarios televisivos, como secuestradora. La obligación de la Agencia Federal de Investigación era presentarla ante el Ministerio Público inmediatamente después de su captura, pero lo hizo un día después, pues antes se le hizo parte de un montaje para representar el golpe a la banda de Los Zodiaco. De ahí se puede inferir que por eso la notificación consular tomó ese mismo tiempo, lo que provocó la tercera irregularidad, que la PGR llama ahora “tecnicismos”.
Hasta ese punto, en apenas 24 horas, la policía ya había incurrido en tres pifias de procedimiento que en México, como en otros países, son suficientes para impugnar las siguientes etapas y la consecuente sentencia, viciada de origen. Hasta aquí no se ha hace un solo juicio sobre la culpabilidad de Florence, pero si la procuración de justicia es incapaz de probarla con base en las herramientas que la ley le otorga, la defensa no está obligada a demostrar inocencia. Y una acusación así erigida tiende a tambalearse.
Cuando la PGR habla de “puede representar, incluso, una materia de responsabilidad”, debe interpretarse que la AFI incurrió en la retención ilegal de Florence durante 24 horas, una vez que después de su captura omitió presentarla de inmediato al Ministerio Público para someterla al montaje televisivo reconocido desde hace tiempo por el ahora secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna. Esa “responsabilidad” que alega la PGR es un eufemismo que en lenguaje llano puede derivar en secuestro exprés, pues fue privada de la libertad, retenida contra su voluntad, por un día completo.
Genaro García Luna, en el ojo del huracán (vanguardia.com.mx)
La estrategia de los abogados Franck Berton, en Francia, y Agustín Acosta, en México, siempre estuvo basada en desacreditar el caso a partir de las irregularidades antes citadas y apuntaron sus baterías contra García Luna, mando de la AFI en la época de los hechos, con el respaldo pleno del presidente Nicolas Sarkozy, quien hizo suya la causa de su compatriota, vino a presionar a Felipe Calderón y al Congreso para liberarla, y organizó un boicot contra la Semana Cultural de México.
Le Monde publicó ayer una encuesta que pone a Sarkozy como el presidente con la menor popularidad en Europa. Dato no menor, si se considera que Francia está en medio de las campañas electorales y el esposo de Carla Bruni quiere reelegirse. Con no poca conveniencia, expresó que el proyecto del ministro Arturo Zaldívar es “la mejor noticia en cinco años y medio” y llamó a Florence a “resistir”. La eventualidad, más cerca que nunca, del amparo a su compatriota, es el golpe que el gobernante necesita para reponerse de la tunda a la que es sometido a diario.
Quién puede cuestionar a García Luna en eso de que en un secuestro la prioridad es la víctima. Pero fueron los propios aparatos de justicia los que privilegiaron el golpe mediático sobre los procedimientos y serán ellos los responsables de la eventual liberación de Florence por la concatenación de yerros en apenas 24 horas, incluida la posibilidad de que se haya configurado un secuestro exprés en agravio de una secuestradora.