La demencia: bomba de tiempo en América Latina

POR María Elena Navas
“Esta enfermedad mental no está en la lista de prioridades sanitarias de la Organización Mundial de la Salud; hay 36 millones de personas en el mundo que padecen demencia, y para 2020 veremos que esa cifra habrá aumentado a 66 millones”, señala especialista
(sciencedaily.com)
La demencia se convierte en una bomba de tiempo en el mundo, en particular en regiones de América Latina y Asia, por lo que debe ser colocada en la lista de prioridades sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Este es el mensaje del profesor Peter Piot, director de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, ex subsecretario general de las Naciones Unidas y ex director ejecutivo de ONUSIDA.
El experto pide a los líderes del mundo reconocer la urgencia del problema global de demencia y firmar un “plan de acción” para combatir la enfermedad.

De acuerdo con Piot, la demencia es tan grave como la epidemia del sida y actualmente cada siete segundos surge una persona diagnosticada con esta enfermedad mental.
“La demencia no está en la lista de prioridades sanitarias de la OMS, y lo que no está en esa lista no recibe inversión ni fondos para su investigación”, señala Piot. “Y las cifras lo dicen todo, estamos creando la próxima bomba de tiempo: hay 36 millones de personas en el mundo que padecen demencia, y para 2020 veremos que esa cifra habrá aumentado a 66 millones”, abunda el especialista.
Mitos
(guardian.co.uk)
Este drástico aumento de las cifras se debe a que la gente vive hoy muchos más años y también al “efecto paradójico” de la mejora de los servicios de salud en el mundo que ha permitido mejorar los diagnósticos.
“Esto es particularmente grave en las economías emergentes de Asia y América Latina, donde la gente tiene ahora vidas más longevas y mejores servicios de salud. Y es allí donde las cifras de demencia aumentan mucho más rápido”, afirma el experto.
Piot insta a los gobiernos de esas regiones a comprometerse en un plan de acción que incluya mejores formas para reconocer y diagnosticar la enfermedad, porque en varios países, dice, muchos pacientes viven sin recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados para la enfermedad.
Uno de los principales desafíos, añade Piot, es cambiar el extenso desconocimiento que existe sobre la demencia. “Hay dos mitos en particular que deben ser desacreditados: el de que la demencia es parte normal del proceso de envejecimiento y de que no hay nada que se pueda hacer para retrasarla o ayudar a los pacientes”, explica el investigador.
“Estas son creencias falsas. Por lo tanto tenemos mucho qué hacer, tanto para reconocer la enfermedad como para investigarla más”, agrega.
“No es cosa de viejos”
(vth.biz)
El doctor Roberto Ventura, neurólogo fundador de la Asociación Uruguaya de Alzheimer y uno de los autores del libro La enfermedad de Alzheimer, diagnóstico y tratamiento: una perspectiva latinoamericana, está de acuerdo. “De los 35.6 millones de personas con demencia, 60 por ciento vive en los países de bajos y medianos ingresos”, explica.
“Así que realmente tenemos una bomba de tiempo. No es que ahora haya más casos, sino que ahora tenemos mayor conocimiento de la enfermedad y contamos con mejores herramientas para diagnosticarla”, añade. “Estoy de acuerdo con Peter Piot sobre el gran desconocimiento que hay sobre la enfermedad y esto se debe a que muchas veces hay una negación de no querer reconocer la enfermedad”, expresa Ventura.
Como explica el experto: “Hay un límite difuso entre el deterioro normal y el deterioro patológico, pero cuando no se tiene información muchas veces la gente piensa que son olvidos normales del anciano. Esto se junta con la negación de la familia, que suele decir: ‘Son cosas de viejos, no tiene nada, es normal’”.
Y esto conduce a un retraso en la consulta con el médico y a que el paciente no obtenga ayuda o tratamientos adecuados para detener el trastorno y mejorar su calidad de vida. “Hay un enfoque derrotista con estas enfermedades, sobre todo por parte de los médicos, porque como todavía no hay medicamentos que curen la enfermedad se piensa que no hay nada qué hacer”, expresa el neurólogo. “Pero hoy contamos con muchas medicaciones que retrasan claramente la enfermedad y ayudan mucho al paciente”, abunda.
El otro aspecto fundamental, dice, es el asesoramiento psicofamiliar para ayudar a la familia a entender y aceptar lo que está pasando. “Realmente hay mucho qué hacer y estoy de acuerdo en que los gobiernos deben adoptar el plan de acción contra la demencia que pide Peter Piot”, opina Ventura.
En América Latina, agrega el especialista, se ha hecho mucho para dar a conocer esta enfermedad, pero hay enormes contrastes en la región, con comunidades, principalmente en países centroamericanos, donde la información no ha llegado todavía.
“El problema dejará de ser una bomba de tiempo cuando se eduque a la población para lograr un diagnóstico precoz y un mejor cuidado y tratamiento de los pacientes”, puntualiza el experto.
Tomado de: BBC Mundo. Marzo 7, 2012.