Wang Shu gana el premio Pritzker 2012

POR Melissa Mota
Desde hace pocos años, China ha dejado de ser un país mayoritariamente campesino. La migración a las ciudades y la rápida urbanización se ha reflejado en la demolición y destrucción de amplias áreas de la ciudad para erigir edificios prácticos carentes de estilo
(e-architect.co.uk)
El pasado 28 de febrero, el arquitecto de origen chino Wang Shu recibió el premio Pritzker, máximo reconocimiento otorgado a la trayectoria de arquitectos que destacan por la contribución significativa a la humanidad y a su contexto a través de sus construcciones. El galardón, instaurado en 1979 por Jay A. Pritzker, ha sido entregado a notables arquitectos como Luis Barragán, Norman Foster, Rem Koolhaas, Zaha Hadid, Jean Nouvel y Frank Gehry, entre otros.

Nacido en 1963 en Urumqui, Xinjiang, Wang Shu estudió arquitectura en el Instituto de Tecnología Nanjing y años más tarde realizó una maestría en la misma institución. En 1997, junto con su esposa, Lu Wenyu, abrió en la ciudad de Hangzhou la firma Amateur Architectur Studio, nombrada así debido a que la palabra “amateur” hace referencia a quien hace algo por puro placer y no por trabajo. Desde su arranque, la firma se ha caracterizado por adaptar y transformar materiales en sus construcciones, así como por una profunda investigación y la mezcla del conocimiento tradicional con las nuevas tendencias contemporáneas.
Casa de cerámica (dezeen.com)
China, desde hace pocos años, ha dejado de ser un país mayoritariamente campesino. La migración a las ciudades y la rápida urbanización se ha reflejado en la constante demolición y destrucción de amplias áreas de la ciudad para erigir edificios prácticos carentes de estilo. Ante esta situación, Wang Shu se ha dedicado a dar continuidad a la tradición local a través de una continua búsqueda por armonizar la urbanización con los rasgos culturales y con las necesidades del habitante y de su contexto. De esta manera, el mérito de Shu recae en encontrar un equilibrio entre pasado y futuro, creando espacios atemporales en una arquitectura orgullosa de su historia que mira hacia el porvenir.
Museo de Historia (guardian.co.uk)
En 2008 realizó el Museo de Historia en Ningbo, que sobresale de los edificios cercanos por estar construido con escombros de inmuebles destruidos, como una forma de rendir honor a la tradición china. Algo similar puede verse en la Academia de Arte de Hangzhou, obra en la que utilizó para su construcción cerca de 2 millones de tejas de casas tradicionales que habían sido demolidas por la urgencia de la urbanización; y en la instalación Jardín de Tejas, que realizó para la décima edición de la Bienal de Arquitectura de Venecia en 2006, donde pudo expresar su inquietud ante la situación arquitectónica de su región, al presentar 66 mil tejas recicladas rescatadas de sitios de demolición.
Jardín de Tejas, Bienal de Arquitectura de Venecia 2006 (e-architect.co.uk)
Asimismo, el premio Pritzker reconoció sus construcciones artesanales y respetuosas con el medio ambiente. Ejemplo de ello es la biblioteca del Colegio Wenzheng en la Universidad de Suzhou, construida en 2000, en la que logró equilibrar la naturaleza con la creación humana al construir el espacio sobre un lago junto a una montaña de bambú, con la intención de que las personas que entren al lugar estén conscientes del contexto natural que los rodea.
Biblioteca Wenzheng (blogs.ft.com)
En años anteriores, su trabajo ya había sido reconocido con premios como The Asia Pacific Holcim Award, por sus construcciones sustentables, y The Architecture Art Award of China, por la biblioteca de Wenzheng. Además ha sido invitado a participar en bienales de arquitectura como la de Venecia (2010) y Shanghai (2001); y ha tenido exposiciones en museos como el Centro Pompidou, Paris, Galería AEDES, Berlín y BOZAR centro de Bellas Artes en Bruselas.
Shu, el primer chino en recibir el premio Pritzker, ha sobresalido por no tener como fuente de inspiración a Occidente –como muchos de sus coetáneos— sino a su propia cultura, y a partir de eso, repensar la arquitectura local y hacer de ella una herramienta que sirva para la reflexión sobre el crecimiento urbano desmedido que se olvida de las raíces culturales.
Five Scattered Houses (bloomberg.com)