Ciencia y Sci-Fi: credibilidad e imaginación

POR CNN México
La ciencia ficción y la ciencia en general siguen una relación difícil que junta las líneas entre la fantasía y la realidad. Es, en cierto nivel, una historia de amor; una asociación entre simbiosis y reciprocidad
Escritores como Arthur C. Clarke (en la imagen), Philip K. Dick, H.G. Wells y Mary Shelley son pioneros de la ciencia ficción (Getty Images)
Cuando el U.S.S Enterprise o el Halcón Milenario se acercan a la cámara, nos emocionamos con el whoosh que le sigue. Nuestro amigo, purista de la ciencia, señala que ese sonido jamás se escucharía en el espacio. Pero no se puede decir lo mismo del empuje warp o los tricorders, incluso de la Academia Starfleet o la Fuerza.
La ciencia ficción y la ciencia en general siguen una relación difícil que junta las líneas entre la fantasía y la realidad. Es, en cierto nivel, una historia de amor; una asociación entre simbiosis y reciprocidad.

“Son compañeros; la ciencia es la base de la imaginación”, explica Bernadette McDaid, productora ejecutiva de la serie Profetas de la Ciencia Ficción en el Canal de la Ciencia. “La ciencia en general da a la ciencia ficción fundamentos creíbles, y la ciencia ficción da a la ciencia en general imaginación”. Los científicos y los autores de ciencia ficción ahondan en el asunto en Profetas de la Ciencia Ficción con Ridley Scott. “La serie toma una pregunta planteada por el conocido autor de ciencia ficción, y ausculta los ángulos, innovaciones y posibilidades a través de una investigación”
“La ciencia ficción es ficción. Se trata de entretener y hacer historias, pero siempre se ha esforzado, no necesariamente para predecir el futuro de forma acertada, sino para explorar las implicaciones de lo que el futuro puede traer”, señala el astrofísico y físico teórico Sean Caroll. “La ciencia en general y la ciencia ficción tienen diferentes herramientas. Los científicos usan experimentos, teorías y datos. La ciencia ficción usa la imaginación, estimulada por el mundo en el que vivimos”.
La primera mitad de la temporada se centró en Philip K. Dick, H.G. Wells, Arthur C. Clarke y Mary Shelley, a quienes se les acredita la creación del género de la ciencia ficción. La segunda mitad comienza con Isaac Asimov, seguido de Jules Verne, Robert Heinlein y George Lucas. Fue necesaria una pausa en la temporada para añadir nuevas investigaciones que llevaban a la posibilidad de “la Fuerza como proyección de la mente para dar forma a la realidad más allá de las paredes de nuestros cuerpos”, de acuerdo con McDaid.
El episodio de Asimov empieza con la pregunta: “¿Se apoderarán los robots del mundo?”. No existe un “podrían” en la pregunta, sino un “se apoderarán”. El episodio también plantea la idea sobre si los robots serán la clave para nuestro futuro o lo que nos llevará a la destrucción.
“Me gusta el hecho de que la ciencia ficción está dispuesta a aceptar que las cosas cambian”, dice el autor y futurista David Brin. “La ciencia ficción es el género que considera que los niños aprenderán de los errores de sus padres. Las tragedias nos dicen ‘Esto no tiene que pasar’”.
H.G. Wells (guardian.co.uk)
Mientras la ciencia ficción puede presentar destinos apocalípticos, generalmente es un género optimista que fomenta el manejo de lo que tenemos y cómo podemos hacerlo mejor, abunda Carroll.
“La razón por la que la gente está interesada en la ciencia es porque se inspira en lo que la ciencia ficción nos muestra”, expresa Carroll. “Es parte de lo que nos hace humanos; queremos entender al mundo, explorarlo y descubrir nuevas cosas. Es el hilo conductor que une la ciencia ficción y la ciencia”.
A veces, los científicos y los autores de ciencia ficción se vuelven los mismos, decididos a explorar las dos caras de la moneda. En los años 80, cuando el científico Carl Sagan comenzó a escribir Contacto, una novela de ciencia ficción, pidió el consejo de un amigo, el físico Kip Thome. Sagan comenzó a usar los agujeros negros en la historia para transportar a los personajes a través de la galaxia. Thome dijo que Sagan debió usar un agujero de gusano; un agujero negro los mataría instantáneamente.
Fue Thome el que se alejó de la conversación preguntándose sobre la posibilidad de moverse a través del tiempo y el espacio, y si acaso el viaje en el tiempo puede ser una posibilidad en el contexto de la relatividad general, dijo Carroll. Hoy en día, Thome es uno de los expertos líderes en implicaciones astrofísicas sobre la teoría de la relatividad.
Los investigadores mantienen sus esfuerzos para desarrollar tricorders; dispositivos de escaneo, análisis y recopilación de datos que salieron en Star Trek, para mejorar la salud y medir los signos vitales de las personas. Por años, la NASA ha trabajado con varios equipos para desarrollar una tecnología de propulsión avanzada llamada empuje warp, y la mitad de la lucha es descubrir si realmente es posible, o contradice a la física, abunda Seth Shostak, astrónomo del Instituto SETI.
Fanático de las películas de ciencia ficción desde pequeño, Shostak escribió una carta a Gene Roddenberry mientras se encontraba estudiando el posgrado, preguntándole si Roddenberry le entregaría los guiones de Star Trek: The Original Series para hacerle un favor a la ciencia”. Roddenbery se negó amablemente. Ahora, además de su trabajo en el SETI, Shostak es un consejero científico para las películas de ciencia ficción. A veces, ayuda a los productores a “ponderar el valor de la historia de ese whoosh contra la ciencia”.
La ciencia en general y la ciencia ficción se motivan la una a la otra para explorar posibilidades, pero se argumentó que los escritores de ciencia ficción son profetas que predicen la tecnología del futuro, especialmente cuando las ideas ficticias se vuelven realidad.
Philip K. Dick (articles.boston.com)
Mientras los escritos de Dick, Wells y Clarke pueden cautivar a los lectores con historias interesantes de androides y marcianos invasores, Wells lo dijo claramente en el epitafio que escribió para él mismo: “Te lo dije”.
Esa aclaración sombría es engañosamente sencilla, al igual que las preguntas que el género de la ciencia ficción ha planteado en sus proyectos. Dick cuestionó la definición de realidad, mientras que Wells imaginó que nuestros propios inventos pueden llevarnos al fin de nuestra civilización. Wells también predijo acertadamente las armas nucleares y la ingeniería genética.
Clarke, cuyas ideas ayudaron a la invención del satélite, se consideró a sí mismo como un profeta. También escribió las tres “leyes de predicción” de su ensayo en 1962, Peligros de la profecía: falta de imaginación. Su segunda ley proclamaba que “la única forma de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco lo que fue imposible en el pasado”.
“¡Vivimos en un mundo de ciencia ficción en estos días!”, dijo Michael Laine, presidente de LiftPort. “La ciencia ficción lidera la ciencia en general, en mi opinión, pero lo hace de formas inesperadas”.
La compañía de Laine ha trabajado en el pasado en proyectos como el elevador espacial, y recientemente, en un elevador en la luna. Mientras la mayoría de las personas inmediatamente señalan a la novela de Clark Las fuentes del paraíso que muestra la idea de un elevador en el espacio, Laine se muestra influido por Hienlein, y 20 años atrás, no pensó que un elevador en el espacio fuera posible.
Laine, quien es un ex infante de marina estadounidense, también es un alumno de la Universidad Internacional del Espacio, “literalmente lo más cercano que existe  a la Academia Starfleet”, afirma. Pero una de las metas que tiene para LiftPort, sacando lo mejor de la ciencia en general y la ciencia ficción, es dar habilidad artística a la ciencia, tecnología, ingeniería y educación matemática, conocida como STEM. Cree que anima a los artistas a conversar, con un diálogo total. “No todos van a ser ingenieros. Las historias necesitan ser dichas e interpretadas. Los artistas son críticos pero les falta un componente”.
La artista gráfica de LiftPort crea desde bosquejos futurísticos e imaginativos hasta planes específicos de ingeniería. Todos estos bosquejos son guardados y considerados en los diseños de LiftPort.
“Es el romance”, dijo Shostak. “No está en el detalle técnico de los iones, sino en lo que los puedes usar”.
Abril 6, 2012.