Craig Price: un asesino sin mayoría de edad

POR José Luis Durán King
El sacrificio brutal de tres mujeres, entre ellas dos menores, convoca la participación de perfilador de conducta criminal, cuyos análisis llevan a la detención de un peculiar homicida serial
(www2.turnto10.com)
En septiembre de 1989, el homicidio de tres personas en el área de Warwick, Rhode Island, provocó la indignación de público, autoridades y medios. Los asesinatos fueron realizados con tanta brutalidad que incluso un perfilador de conducta criminal del FBI, Gregg O. McCrary, decidió participar en las investigaciones.
Los hechos ocurrieron a principios del mes referido. En el interior de su domicilio en Metropolitan Drive, los cuerpos de la señora Joan Heaton, 39 años, y de sus hijas Jennifer y Melissa, de diez y ochos años, estaban cubiertos por sábanas, incluso el de Melissa, quien había sido sacrificada en la cocina. Las puñaladas que esta menor recibió en la garganta fueron tan violentas que una hoja de cuchillo cocinero se rompió y quedó dentro de su cuello. Más adelante se supo que esta menor fue la que puso más resistencia frente a su agresor, al grado de morderlo y provocar que éste se hiriera una de las manos cuando la atacó con frenesí.

El perfilador McCrary señaló que el homicida era alguien del vecindario de las víctimas, al tiempo que descubrió que el homicidio de las tres mujeres al parecer estaba relacionado con el de Rebecca Spencer, que en julio de 1987 fue hallada muerta en la sala de su casa. Había sido apuñalada decenas de veces, tal como ocurrió con Joan Heaton y sus dos hijas. Las coincidencias hermanaban a ambos crímenes.
Asimismo, el profesional destacó que en los homicidios de las tres mujeres, así como en el de Spencer, el verdugo tomó sus armas de la casa que atacaba. Por lo mismo, de acuerdo con el perfilador, había muchas posibilidades de que el individuo originalmente irrumpiera en las casas sólo para robar y, al ser descubierto, tomara lo que se conoce como un “arma de oportunidad”. Por la forma en que el agresor se movió en el interior de las residencias era muy probable que las conociera por dentro o de que al menos las hubiera visto y estudiado los movimientos de sus habitantes. ¿O sea? Tomaba fuerza la tesis de que era altamente probable que el asesino viviera muy cerca del lugar donde atacó. Y, finalmente, algo muy importante: casi era seguro que el asesino ahora trajera una venda o curación en la mano que se hirió.
¡Pero si era un niño!
(crimelife.com)
Días después de que los cuerpos de las tres mujeres fueron descubiertos, los detectives Ray Pendergast y Mark Brandreth hacían un recorrido de rutina, cuando vieron a un hombre con una venda en la mano. Se acercaron y a uno de los investigadores se le hizo familiar el rostro de la persona. Se trataba de Craig Price, un adolescente afroamericano de 15 años, a quien Pendergast había entrenado en un programa local de basquetbol.
Craig vivía a unas cuantas casas de donde ocurrió el homicidio de las tres mujeres, tenía antecedentes de robo a casas habitación, era de carácter irascible y finalmente no pudo sostener su coartada de que se había herido la mano en un percance automovilístico.
Craig Price pasó a ser el sospechoso principal del asesinato de las Heaton. Para cerrarle el cerco, en una revisión más detallada de la escena del crimen, un perito encontró la huella de un zapato talla 13, que a la postre resultó ser del voluminoso adolescente. Finalmente, una bolsa con varios objetos pertenecientes a las Heaton fueron halladas en la habitación de Price. Más hundido no podía estar. Ya descubierto, Price confesó ser el homicida de las Heaton y de Rebecca Spencer.
Craig Price, de 15 años, es uno de los asesinos seriales más jóvenes en la historia de Estados Unidos. ¿Qué pena se debe imponer a un menor de edad? Las autoridades se tuvieron que ajustar al librito e imponerle un castigo de cinco años en el Rhode Island Training School’s Youth Correctional Center, donde Price fue un ejemplo de buena conducta, concluyendo incluso su high school al interior de la correccional.
Pese a su comportamiento ejemplar, las autoridades eran presionadas por la ciudadanía para evitar que Price quedara libre. Incluso, el entonces presidente de EU, Bill Clinton, había expresado su consternación por la inminente libertad del asesino.
Una riña en el interior de la correccional y un intento posterior de soborno fueron las justificaciones para que se aumentara por 15 años el castigo a Price, lo que se sumó a otros actos de agresión (más peleas) a causa del temperamento del joven. En resumen, los años de encierro han aumentado y Craig podrá asistir a su primera audiencia para solicitar la libertad provisional en 2022.