¿La última esperanza de encontrar a Madeleine McCann?

POR Redacción BBC Mundo
El que la familia y la policía no se hayan puesto de acuerdo en algunos detalles revela que la investigación ha adquirido un grado de complejidad, controversia y suspicacia que limita la posibilidad de hablar de hechos comprobados de forma irrefutable
Los padres de Madeleine impulsaron una campaña mediática por la desaparición de su hija (AFP Archivo)
La noche del jueves 3 de mayo de 2007 desapareció Madeleine McCann, una niña de cuatro años. Sus padres, de origen británico, habían salido a cenar después de dejarla durmiendo en la casa donde vacacionaban en Portugal a 100 metros del restaurante. Cinco años después, la policía británica aseguró que confía en resolver el caso.
Innumerables teorías sobre la desaparición han sido ampliamente reportadas y la historia llegó a convertirse en un asunto de interés nacional en el Reino Unido.

Kate y Gerry McCann, los padres de Madeleine, se convirtieron en activistas contra la desaparición de niños y tienen demandada a la policía portuguesa, que los señaló como sospechosos, aunque posteriormente fueron absueltos.
Ahora, la policía británica retomó el caso. En una entrevista concedida al programa “Panorama” de la BBC, que el pasado miércoles transmitió un reportaje especial sobre la desaparición de Madeleine, el equipo investigador aseguró que esta es una oportunidad propicia para resolverlo.
El operativo
La denominada Operación Grange comenzó en mayo pasado después de que el primer ministro, David Cameron, respondió a una petición de los padres de Madeleine. Un equipo de 28 detectives y siete civiles consultan una serie de al menos 40 mil piezas de información, incluidos los informes y documentos de la policía de la británica, de la policía portuguesa y de detectives privados contratados por los McCann.
En la primera entrevista con un medio de comunicación desde que asumió el cargo, el detective Andy Redwood aseguró que “por primera vez se tiene acceso a todas las pruebas disponibles en un solo lugar y bajo la mirada de un mismo equipo”.
Aunque la opinión pública en Portugal siente cierta hostilidad hacia la familia y el caso, la policía dijo que, en los viajes que ha realizado a Portugal y España desde mayo, la policía ha cooperado, lo cual contrasta con los anteriores intentos frustrados de cooperación entre los equipos de ambos países.
¿Los hechos?
La policía británica desarrolló con un programa digital una imagen de cómo se vería Madeleine hoy en día, a sus nueve años
Madeleine desapareció en un centro de vacaciones de varios edificios en la región del Algarve, en el sur de Portugal junto a la frontera con España. De acuerdo con sus declaraciones, mientras cenaban, los padres hacían turnos cada media hora para cerciorarse de que Madeleine y sus dos hermanos menores estuvieran bien.
En uno de los turnos, a las 10 de la noche, la madre, Kate, dijo que encontró la cama de Madeleine vacía y la ventana del cuatro abierta. Según ella, notificó la situación a la policía y a los administradores del complejo a los diez minutos, pero los oficiales portugueses dicen que la primera llamada entró a las 11:50.
El que la familia y la policía no se hayan puesto de acuerdo en este detalle puntual revela un hecho importante en el caso: que la investigación ha adquirido un grado de complejidad, controversia y suspicacia que limita la posibilidad de hablar de hechos comprobados de forma irrefutable.
La investigación
Kate McCan publicó un libro en 2011 sobre la desaparición de su hija
Después de la desaparición, la policía portuguesa –además de detectives y periodistas británicos— comenzó a buscar con perros en las zonas aledañas. Miraron fotos, entrevistaron vecinos, buscaron en cuevas. El 15 de mayo, la policía declaró sospechoso al ciudadano británico Robert Murat, a quien tres residentes del complejo residencial aseguraron haber visto rondando el apartamento a una hora cercana a la desaparición de la niña. Aunque Murat fue posteriormente absuelto, la familia McCann siguió señalándolo como el culpable.
En junio de 2007, el inspector en jefe dijo que la gran cantidad de gente que entró al apartamento después de la desaparición había perjudicado la investigación. Dijo que esto pudo haber destruido toda la evidencia.
El misterio
En septiembre, tras varias entrevistas con los padres –y una gran cantidad de rumores difundidos por la prensa local y los tabloides británicos—, la policía portuguesa remplazó la etiqueta de “testigo” por la de “sospechoso” para referirse a ellos.
La familia se quejó de que Portugal no quería un asesinato en su país y que estaban evadiendo la mala publicidad por la que ellos llamaban falta de rigurosidad del país para castigar la pedofilia.
La policía, por otra parte, argumentó que los progenitores pudieron haber desaparecido el cuerpo después de haber asesinado accidentalmente a la niña. Los delitos de abandono, ocultación de un cadáver y secuestro también se plantearon.
Sin embargo, en mayo de 2008 un juez los absolvió por falta de pruebas y más de un año después de la desaparición, en junio de 2008, el fiscal general de Portugal, Fernando Jose Pinto Monteiro, anunció el archivo del caso.
De acuerdo con las investigaciones, la última persona –además de los padres— que vio a Madeleine fue Miguel Matias, el encargado del complejo turístico, quien la vio bailando con su padre.
No obstante, después de esto han aparecido innumerables reportes no confirmados de personas que dicen haberla visto tanto en Portugal como en otras partes del mundo.
Caso mediático
El archivo sigue abierto
La campaña que realizó la familia McCann para que el caso no quedara en el olvido generó una gran cantidad repercusión mediática, tanto en el Reino Unido como en otros lugares. Algunos críticos dijeron que la atención de los medios al caso fue exagerada, y en 2011 Kate publicó un libro en el que se quejaba del tratamiento que le ha dado la prensa desde el incidente.
Sin embargo, desde los medios se ha argumentado que ese papel protagónico en los noticieros fue producto de sus campañas publicitarias para encontrar a su hija.
Cinco años después de la desaparición de Madeleine McCann su caso sigue despertando interés. El paradero de la niña y si está viva o muerta sigue siendo desconocido.
Ahora, a pesar de la falta de certezas y la dificultad de distinguir entre hechos y rumores, la policía británica se muestra dispuesta a intentar resolverlo.
“Ese es nuestro último objetivo”, añadió el detective Redwood.
Abril 25, 2012.