Jack el Destripador en Hollywood

POR José Luis Duran King
Ashley Ellerin fue asesinada el 21 de febrero de 2001, fecha de la entrega de los Grammy. Después de la ceremonia, el actor Ashton Kutcher pasó por la aspirante a actriz de 22 años, con quien salía. Después de de asomarse por la ventana y ver “un poco de vino en el piso”, Kutcher se marchó
(cbsnews.com)
El miedo que experimentan los padres ante la personalidad violenta de sus hijos no es un fenómeno raro. Diane Pacaccio declaró que en una ocasión, al ir por sus hijos a la casa de una familia apellidada Gargiulo, en el suburbio Glenview, Chicago, escuchó una conversación entre el matrimonio que la dejó petrificada. El hombre y la mujer conversaban acerca de que temían a su hijo Michael. “¿Qué tal si lo echamos de la casa y después regresa a matarnos?”, dijo el señor, y completó: “Probablemente necesita medicamentos, pero no se los tomará”.

Lo cierto es que había razones de sobra para temer a Michael Gargiulo, quien nació en 1976 en Glenview, a casi 200 metros de la familia Pacaccio. En la escuela todos le mostraban miedo, pues tenía un temperamento áspero y nadie lo estimaba, ya que practicaba el bullyingcon chicos menores y mayores que él. De hecho, sólo dos de los hermanos Pacaccio jugaban con él, lo que con el paso de los años fue contraproducente.
Cuando Tricia Pacaccio cumplió 18 años acudió a la Universidad de Purdue y sólo en vacaciones regresaba a Glenview. La joven llevaba una vida sana, lejos de cualquier adicción y se reunía con sus amigos y amigas de la infancia en cafés y en fiestas. El 13 de agosto de 1993, Tricia caminaba hacia la casa de su novio, cuando Michael Gargiulo, entonces de 17 años, quien iba acompañado de un amigo, le ofreció darle un aventón. La muchacha aceptó y los dos jóvenes la llevaron hasta su destino.
Al día siguiente, Tricia fue a cenar a un restaurante con unas amigas. Cerca de las 12:30 de la noche estaba frente a su casa. Mientras sacaba la llave, un hombre rodeó su cuello con un brazo y apretó hasta fracturarle el cuello. Cuando Tricia estaba en el suelo, el agresor la apuñaló varias veces con tal sadismo que parte de los intestinos de la joven quedaron expuestos. Al lado de la cabeza de la víctima quedó su llavero y en sus uñas el ADN de su verdugo, el cual, más de diez años después señalaría al asesino.
En la Meca del cine 
Ashley Ellerin y Ashton Kutcher (jerrez-hotnews.blogspot.com)
No se sabe cuándo exactamente Michael Gargiulo llegó a Hollywood, pero Velma Carrillo, que tuvo un romance con el fornido hombre, declaró que éste en una ocasión le dijo que había dejado Chicago porque la mejor amiga de su hermana había sido asesinada y de alguna manera la policía lo quiso involucrar en el homicidio.
En Hollywood, una joven llamada Ashley Ellerin fue asesinada el 21 de febrero de 2001, fecha de la entrega de los premios Grammy. Después de la ceremonia, el actor Ashton Kutcher había quedado de pasar por la aspirante a actriz de 22 años, con quien salía. La estrella de cine y televisión cumplió su promesa, pero después de tocar varias veces la puerta del departamento de Ellerin, de asomarse por la ventana y ver “un poco de vino en el piso”, se marchó.
Ashley fue asesinada de manera brutal. Fue tal la fuerza que su asesino empleó en cada embate, que la cabeza de la mujer estaba casi desprendida del cuerpo, además de que le vació el abdomen y la sangre había salpicado a varios metros. Lo que el actor vio en el piso, por supuesto, no era vino.
Ellerin llevaba a la vez una relación paralela con Michael Gargiulo, quien, debido a su irascibilidad, fue señalado como sospechoso primero por varios amigos de la joven y después por la policía. Pero cuando fueron por él, había huido.
El 1 de diciembre de 2005, en El Monte, suburbio de Los Ángeles, una aspirante a modelo, Maria Bruno, de 32 años, fue asesinada dentro de su departamento. Como si el criminal estuviera repitiendo el ritual de la última víctima de Jack el Destripador en Whitechappel, su anonimato intramuros le permitió explayarse en la mutilación. Además de desviscerar el cuerpo de la mujer y de decapitarla, el agresor rebanó ambos senos y colocó uno de ellos en la boca de la mujer. Un investigador con casi 20 años de servicio en el área de homicidios señalaría que nunca había visto un crimen similar en toda su carrera.
Bruno había alertado a varios de sus amigos de que un hombre extraño llamado Michael Gargiulo la acosaba. La policía detuvo al sospechoso, y cuando las autoridades de Illinois se enteraron, arribaron con las muestras de ADN recobradas de las uñas de Tricia Pacaccio, las cuales develaron la autoría de Gargiulo en el homicidio. Las investigaciones determinaron que el individuo también había acabado con la vida de Ellerin.
El caso sigue su curso y todo apunta a que Michael Gargiulo sea condenado bajo las leyes de California a la pena de muerte. La defensa del homicida confeso intenta llevar el litigio a Illinois, donde recientemente se aprobó una moratoria al castigo capital.