Transhumanismo: propuesta filosófica para el tercer milenio

POR Giulio Prisco*
Mejorar a los seres humanos a través de la tecnología estará algún día en el centro del debate político, que promete ser muy acalorado, y cuyos resultados impactarán sobre el futuro de las biotecnologías y de las tecnologías avanzadas de la información, así como sobre el conjunto de la sociedad entera
Tecnología para mejorar radicalmente a los seres humanos (33rdsquare.com)
Francis Fukuyama, miembro del Consejo Presidencial de Bioética de Estados Unidos y autor de Nuestro futuro posthumano: consecuencias de la revolucion biotecnologica, ha publicado un artículo acerca de “Las ideas más peligrosas del mundo: el transhumanismo” en la prestigiosa revista Foreign Policy. Ron Bailey y Nick Bostrom han publicado sus respectivas respuestas a la opinión negativa de Fukuyama sobre el perfeccionamiento de los seres humanos a través de la tecnología. Aunque no hace falta decirlo, a mí me parece que esas respuestas tienen mucho más sentido que el artículo de Fukuyama, y quisiera invitar a todos a leer las fuentes y a formarse su propia opinión.

¿Pero qué es el transhumanismo, esa idea peligrosa que tanto asusta a respetados profesores e intelectuales como Fukuyama? En palabras muy simples, el transhumanismo se puede definir como el reconocimiento del hecho de que se puede utilizar la tecnología para mejorar radicalmente a los seres humanos (como individuos, como sociedades y como especie), así como pensar que hacerlo es bueno. A pesar de que actualmente los expertos no tienen muchas dudas sobre el primer punto (se puede), el debate sobre el segundo punto (se debe) se acalora siempre más, siendo el artículo de Fukuyama uno de los ejemplos recientes.
Los argumentos contra la continua mejora de los seres humanos con ayuda de la tecnología hacen constantes referencias a mal concebidas y nebulosas ideas de “dignidad humana”, “humildad” (qué palabra más fea), y “reverencia por la naturaleza”. Es fácil reconocerlos como viejos argumentos religiosos (por ejemplo “si Dios hubiera querido que los hombres pudiéramos volar, nos hubiera creado con alas”) disfrazados. A pesar de esto, en la actualidad “un nuevo tipo de bicho o parásito, el autoproclamado bioeticista, que no tiene nada útil que aportar, encuentra un cómodo nicho en el que parasitar quejándose de la posibilidad de extender y mejorar la vida humana”. Estas palabras entrecomilladas son del nuevo libro de Robert Ettinger, Youniverse.
¿Qué quiere decir “mejorar”? Una mejora muy importante será permitir que la gente viva vidas mucho más largas y con mucha más salud. ¿Qué quiere decir “mucho más largas”? Es un asunto de ingeniería médica: pueden ser cientos de años. Tal vez, miles de años. Quizá, y esta es la posibilidad asombrosa que estamos empezando a ver, un tiempo indefinido: si no nos ocurren accidentes mortales, para siempre. Eso es el tema tratado en el libro reciente de Ray Kurzweil: El viaje fantástico: vivir bastante para vivir eternamente. En una reciente charla a la que se ha referido el Washington Post, Kurzweil dijo: “La nanotecnología nos permitirá reconstruir radicalmente y extender a nuestros cuerpos con la ayuda de ‘nanobots?’, cacharritos robóticos más pequeños que las células que nadarán en nuestra sangre para reparar errores en el ADN, combatir patógenos y expandir la inteligencia. Llegados a este punto, los seres humanos podrán vivir para siempre”.
¿Sólo cacharritos robóticos? (beyondone.org)
Una protección de los accidentes mortales puede se ofrecida por una tecnología futura conocida como mind uploading: hacer una “copia de seguridad” de la información contenida en tu mente, para volver a “cargar” la misma en un nuevo cerebro biológico o robótico. Aun si esta idea puede presentar algún problema filosófico relacionado con los conceptos de “yo” e “identidad”, su aplicación práctica es analizada y estudiada.
Ray Kurzweil piensa que, para que lo que a la extensión de la vida se refiere, opciones de semejante radicalidad podrán ser disponibles en unas cuantas décadas. Eso quiere decir que tus hijos pueden vivir eternamente. Sí, has entendido bien: tus hijos pueden vivir eternamente. Para nuestra generación, y si el desarrollo de las tecnologías de extensión de la vida tuviese que proceder más despacio, una opción disponible es el procedimiento conocido como “criónica”: congelar tu cuerpo después de la muerte a la temperatura del nitrógeno liquido (de tal manera que todo el proceso de degradación biológica se para), con la esperanza que dentro de unas cuantas décadas la ciencia médica sea capaz de devolverlo a la vida y a la juventud eterna. Para realizar este sueño, más o menos 200 pacientes “temporalmente muertos” ya han sido congelados y muchos más se han apuntado. Véanse los sitios web de Alcor y del Cryonics Institute para más información. En España también existe un naciente movimiento criónico, vease por ejemplo el artículo “La criogenización es una alternativa más que se abre al morir” en Tendencias.
La extensión radical de vida, la criónica y el mind uploading son los temas transhumanistas a los que la prensa popular se refieren más a menudo, pero sólo representan a la parte visible del iceberg transhumanista. El transhumanismo es ahora una visión del mundo comprensiva y intelectualmente sofisticada, cuyos pensadores están, lenta pero continuamente, desarrollando los fundamentos de un sólido sistema filosófico para este tercer milenio.
En el mundo de hoy, los transhumanistas fomentan al desarrollo de, y la accesibilidad a, nuevas tecnologías que puedan permitir a todos de disfrutar de mentes mejores, cuerpos mejores, y vidas mejores. Véase al respecto el sitio web de la Asociacion Transhumanista Mundial para más detalles. Otra asociación transhumanista es el Extropy Institute. Las listas de correo de estas dos organizaciones son los principales foros donde se discute y elabora la visión del mundo transhumanista. Entre los sitios web más completos en español, destacamos el Foro y Asociacion Transhumanista Fast, ad Astra (Fastra) y la Asociación Transhumanista Internacional. Véanse estos dos sitios para información sobre cómo acceder a las listas de correo.
¿Una idea peligrosa?
La libertad de elegir qué persona quieres ser (964sick.tumblr.com)
¿Es el transhumanismo una idea peligrosa? Seguramente lo es para aquellos que valoran los conceptos abstractos por encima del bienestar de los seres humanos. Para los demás, el transhumanismo es una hermosa visión y una extensión natural del pensamiento humanista clásico. Es una visión de libertad, la libertad de elegir qué persona quieres ser. A veces a los transhumanistas se le acusa de olvidarse de las consecuencias sociales de sus propuestas, y los críticos nos advierten de un “Mundo feliz” con demasiadas diferencias entre los que tienen y pueden, y los que no tienen y no pueden. Semejantes opiniones negativas, que nacen probablemente de una falta de comprensión deliberada del mensaje transhumanista, no pueden estar más alejadas de la realidad (véase, por ejemplo, el apartado Preguntas frequentes [F.A.Q.] en el sitio web de la Asociacion Transhumanista Mundial).
Quizá el primer autor en utilizar explícitamente la palabra “transhumanismo” fue Sir Julian Huxley. De Wikipedia: “Sir Julian Sorell Huxley (Junio 22, 1887-Febrero 14, 1975) fue un autor y biólogo británico. Hermano del autor Aldous Huxley, su padre fue Leonard Huxley, y su abuelo de parte de padre fue el biólogo T. H. Huxley. También fue amigo y mentor del biólogo Konrad Lorenz. Huxley fue el primer director general de la Unesco y uno de los fundadores del World Wildlife Fund. Escribió ensayos de ciencia popular, incluyendo Ensayos de un biólogoy Evolución: la síntesis moderna. Fue hecho Caballero (Knoght) in 1958.”
En Nuevas botellas para vino nuevo(Londres, Chatto & Windus, 1957), Huxley escribió: “La especie humana puede, si así quiere, transcenderse a sí misma, no sólo enteramente, un individuo aquí de una manera, otro individuo allá de otra manera, sino también en su integridad, como humanidad. Necesitamos un nombre para esa nueva creencia. Quizás transhumanismo puede servir: el hombre sigue siendo hombre, pero trascendiéndose a sí mismo, realizando nuevas posibilidades de, y para, su naturaleza humana. “Un extracto mucho más largo de este excelente libro, lamentablemente no disponible online en su integridad, se encuentra en el articulo “Transhumanismo, de Julian Huxley (1957)” en el sitio web de la Asociacion Transhumanista Mundial.
Utilizar la tecnología para mejorar radicalmente las capacidades de los seres humanos se considera como una opción realista a medio plazo por la Iniciativa NBIC en Estados Unidos: “La convergencia de la nanociencia, la biotecnologia, las tecnologias de la información y la ciencia cognitiva (NBIC), ofrece inmensas oportunidades para mejorar las capacidades humanas, sus consecuencias sociales, la productividad nacional y la calidad de vida; también representa a una nueva e importante frontera en investigación y desarrollos. La misma visión la comparten iniciativas similares en Europa.
Los seres humanos tienen que rescatar su destino biológico de las manos de los ciegos procesos de la evolución (924collective.wordpress.com)
A pesar de “despreciar a los transhumanistas como algún tipo de secta rara, nada más que ciencia ficción tomada demasiado en serio”, que solía ser la postura corriente, Fukuyama reconoce ahora que “los nuevos procedimientos y tecnologías que emergen de los laboratorios de desarrollo y de los hospitales –sean psicofármacos, medicamentos para mejorar el tono muscular o borrar selectivamente algunos recuerdos, análisis genético prenatal, o terapias genéticas— pueden fácilmente ser utilizados tanto para ‘mejorar’ la especie como para curar la enfermedad”. Y ofrece una precisa y compacta definición de la visión transhumanista: “Según el pensamiento transhumanista, los seres humanos tienen que rescatar su destino biológico de las manos de los ciegos procesos de variación aleatoria y adaptación de la evolución, y avanzar hasta la próxima etapa como especie”.
Mejorar a los seres humanos a través de la tecnología estará algún día en el centro del debate político, que promete ser muy acalorado, y cuyos resultados impactarán sobre el futuro de las biotecnologías y de las tecnologías avanzadas de la información, así como sobre el conjunto de la sociedad entera. Todos tenemos que empezar a pensar dónde nos queremos situar en este debate. En las palabras del autor canadiense Christopher Dewdney “Lo que pasará, en la era transhumana, es que la mente y la materia se mezclarán” (Last Flesh: Life in the Transhuman Era). Y eso es todo lo que podemos decir con seguridad en este momento: la mente y la materia se mezclarán.
En otras palabras, con “herramientas” integradas en nuestros cerebros, todos, hombres y mujeres (o quién sabe, ¿quién ha dicho que seguirán existiendo nada más que dos sexos?) van a poder controlar su entorno material mucho más y mejor, existirán nuevos sistemas culturales, sociales y económicos que hoy ni siquiera podemos imaginarnos, y las vidas de los posthumanos se parecerán muy poco a nuestras vidas limitadas. Viendo que estos enormes cambios se acercan, algunos hablan de una inminente “Singularidad”: el momento en el que el crecimiento exponencial de la tecnología y de la cultura se hace tan rápido que provoca una ruptura catastrófica con el pasado y el nacimiento repentino de un nuevo mundo. Otros, como por ejemplo yo, creen que los humanos se adaptarán suavemente a los cambios futuros, como siempre nos hemos adaptado a los cambios en el pasado, y que las cosas seguirán pareciéndose a “lo de siempre” para aquellos que vivan a través de los cambios.
*Licenciado en Física teórica y computacional, es miembro del Consejo Editorial Tendencias Científicas y vicepresidente de The World Transhumanist Association.
Tomado de:Megatendencias. Octubre 13, 2004.