El verano de Kenneth Erskine

POR José Luis Duran King
La impronta del Erskin estuvo presente en otros cuatro homicidios, aunque la policía no pudo imputarle más cargos ante la carencia de elementos que sustentaran la acusación. La cadena de asesinatos, incluidos los cuatro casos que no fueron resueltos, ocurrió en Stockwell
(telegraph.co.uk)
El 2 de enero de 1981, la policía aprehendió a Peter Sutcliffe, quien a la postre resultó ser uno de los asesinos seriales premier en la historia del crimen británico, y al que la prensa y policía de la época denominó El Destripador de Yorkshire. Durante el día, el individuo era un tranquilo chofer de un tráiler, pero de noche algo sucedía y se convertía en un brutal verdugo de prostitutas. Trece esquinas quedaron vacías después de los ataques que Sutcliffe perpetró del 30 de octubre de 1975 al 17 de noviembre de 1980. Tras recibir cadena perpetua en 1981, el criminal fue encerrado primero en la prisión de Parkhurst, aunque posteriormente fue transferido, en 1983, al hospital de máxima seguridad de Broadmoor, donde cumple el resto de su condena.

Los asesinos de mujeres no gozan de mucha popularidad en el sistema carcelario británico. Durante su encierro, Sutcliffe ha sufrido cuatro atentados, de los que ha salido con vida casi de forma milagrosa. Uno de ellos sucedió el 23 de febrero de 1996 en el hospital Broadmoor. Su agresor, un enfermo mental llamado Paul Wilson, trató de estrangularlo con el cable de unos auriculares. Posiblemente, Wilson habría visto coronado su acción de no ser porque otro reo, Kenneth Erskine, dio aviso a los custodios y éstos llegaron a tiempo para evitar el desaguisado.
Kenneth Erskine, quien actuó como ángel guardián de Peter Sutcliffe, es un hombre bajito que al ser arrestado tenía una edad mental similar a la de un niño de 11 años. Y, en términos delictivos no tiene mucho que envidiar a El Destripador de Yorkshire.
Erksine fue abandonado por sus padres a los pocos años de haber nacido (1962). Al llegar a la adolescencia era un individuo solitario, que iba de orfanato en orfanato, hasta que un día escapó y comenzó a ganarse la vida mediante robos de poca monta contra mujeres de la tercera edad, lo que se tradujo en una serie de entradas y salidas de reformatorios.
Paulatinamente, Erksine buscó mayores cantidades de dinero y adrenalina, hasta que cometió su primer homicidio en abril de 1986. Su primera víctima fue Eileen Emms, de 78 años. Inicialmente, la policía creyó que la anciana había muerto de un infarto al corazón, hasta que uno de los familiares descubrió que en la sala de la mujer faltaba una televisión de escritorio. La autopsia determinó que la señora Emms había sido estrangulada, violada y sodomizada después de muerta.
Menos de un mes después, Jannet Crockett, de 67 años, murió de forma similar a la primera víctima. Kenneth Erskine era un asesino serial desorganizado y en algún momento del asesinato de la señora Crockett dejó impresa la huella de su mano en el cristal de una de las ventanas de la casa. Este vestigio, a la postre, sería fundamental para el arresto del estrangulador.
El tercero y cuarto ataques ocurrieron el mismo día, el 28 de junio de 1986. En esa ocasión, Erskine asesinó a Valentine Gleim, de 84 años, y a Zbigniew Strabawa, de 94. Ambos eran hombres, lo que no fue ninguna objeción para que el criminal los violara y estrangulara. Al mes siguiente, Erskin no contuvo su furia y acabó con la vida de dos hombres más William Carmen, de 84 años, y William Downes, de 74. La violación y el estrangulamiento se repitieron. La última víctima comprobable del delincuente fue la anciana Florence Tisdall, de 83 años, quien fue asesinada el 23 de julio de e1986.
La impronta del Erskin –la violación y el estrangulamiento— estuvo presente en otros cuatro homicidios, aunque la policía no pudo imputarle más cargos ante la carencia de elementos que sustentaran la acusación. La cadena de asesinatos, incluidos los cuatro casos que no fueron resueltos, ocurrieron en Stockwell, Reino Unido, por lo que a Erskine se le denominó El Estrangulador de Stockwell.
Detenido
(dailymail.co.uk)
Cinco días después de estrangular a la señora Tisdall, Erskine fue arrestado cuando acudió a cobrar los ahorros de seguridad social de la mujer. La policía ya había empatado la huella dactilar impresa en uno de los documentos oficiales con la marca de la palma de su mano dejada en la casa de Jannet Crockett.
Al comenzar los interrogatorios, Erskine dijo a los agentes: “No recuerdo que haya matado a nadie. No estoy seguro de haberlo hecho”. Como muchos asesinos reiterativos, Erskine aseguraba que escuchaba una voz al interior de su cabeza que le ordenaba matar.
Durante el juicio salió a flote que Erskine intentó en dos ocasiones estrangular a su hermano menor. Asimismo, se reveló que a los 18 años el individuo mantuvo un romance homosexual con otro joven, al que en una ocasión intentó asesinar a cuchilladas.
Desde un principio, la policía supo que el homicida era un hombre. El método que Erskine utilizaba para acabar con la vida de sus víctimas consistía en que, una vez que había logrado el dominio de la situación, ordenaba a sus presas que se arrodillaran. En esa posición, Erskine pasaba uno de sus brazos por delante y el otro por detrás del cuello de los ancianos. Después apretaba con fuerza hasta que la víctima dejaba de respirar.
Erskine no ha mostrado ningún remordimiento por los crímenes que cometió y tiene todo el derecho de pedir su libertad bajo palabra en 2028. Para entonces habrá cumplido 66 años y, aunque esté vivo, le resultará casi imposible reinsertarse en la sociedad a la que agredió.