Madres con psicosis posparto


POR Tina Stallard y Caroline Hawley
Las mujeres que más riesgo corren son aquellas que tienen trastornos mentales previos. Las que padecen trastorno bipolar tienen 50 por ciento de posibilidades de caer gravemente enfermas en las semanas inmediatamente posteriores al parto
Andrea Yates. Mató a sus cinco hijos en junio de 2001 (bitterseafigtree.tumblr.com)
Después de dar a luz, las mujeres corren más riesgo que nunca de sufrir enfermedades mentales severas.
En los perores casos, pueden ser víctimas de la psicosis posparto –también conocida como psicosis puerperal—, una enfermedad mental que afecta a una de cada 500 mujeres que son madres por primera vez y que puede provocar que la madre se suicide o mate a su bebé.
La BBC habló con tres personas afectadas por esta devastadora condición, que en la mayoría de los casos pasa inadvertida, porque los médicos y las parteras no reconocen sus síntomas.

Jo Lyall: sin motivo aparente
La mayoría de las mujeres que sufre psicosis posparto no tiene antecedentes familiares de enfermedad mental y tampoco ha sufrido trastornos psicológicos previos al parto, señalan los expertos.
Jo Lyall es una de ellas. Una noche, a pocos días de haber dejado el hospital, después de que naciera su segundo hijo, se dio cuenta de que quería ahorcarlo.
“Lo acosté a mi lado y mi mente, simplemente, cambió de estado”, explica. “Fue como si alguien hubiese encendido un interruptor en mi cabeza: miré a mi bebé y sentí la urgencia de matarlo. Puse mi mano alrededor de su pequeño cuello, que ni siquiera era lo suficientemente fuerte como para sostener su propia cabeza y empecé a apretar. No estaba tratando de hacerle daño. Sabía que no debía hacerlo, pero quería saber si era capaz”.
Lyall se dio cuenta de que algo estaba muy mal, pero tenía miedo de buscar ayuda por temor a que le saquen los niños. A falta de tratamiento, la salud mental de Lyall empeoró y entonces empezó a planear cómo matar sus dos hijos primero y luego suicidarse.
“Un día pensé ahogarlos con la almohada mientras dormían”, añade. “Tenía que asegurarme de que los niños y el perro estuviesen muertos antes de quitarme la vida porque no podía arriesgarme a que sobreviviesen si yo moría”.
Lyall intentó suicidarse varias veces, pero después de seis meses en un hospital psiquiátrico y cuatro años de medicación, se recuperó por completo. Ahora realiza una campaña para generar una mayor conciencia sobre los síntomas que caracterizan esta condición para que los médicos y las parteras puedan mejorar el tratamiento de las mujeres que sufren de psicosis posparto.
Shelley Blanchard: madres en riesgo que necesitan más ayuda
Daksha Emson, acuchilló a su hija de tres meses y luego se suicidó (standard.co.uk)
Los expertos desconocen la causa exacta de la psicosis puerperal, aunque creen que los cambios hormonales masivos que ocurren tras el parto juegan un rol importante, junto con la genética. Las mujeres que más riesgo corren son aquellas que tienen trastornos mentales previos. Las que padecen trastorno bipolar tienen 50 por ciento de posibilidades de caer gravemente enfermas en las semanas inmediatamente posteriores al parto.
Shelley Blanchard se encuentra en esta categoría. Por esta razón, los médicos monitorearon, además de su salud física, el estado de su salud mental. Blanchard recibió apoyo médico hasta los últimos meses de su embarazo y durante los primeros meses de vida de su bebé.
Uno de los miembros del equipo médico que se ocupó de su caso es Nick Best, un psiquiatra perinatal que se especializa en mujeres embarazadas y madres con problemas de salud mental. De acuerdo con su explicación, la psicosis posparto puede aparecer de forma repentina. “Una persona puede pasar de un estado razonable y ameno a otro psicótico, ilusorio y paranoico, en un lapso de dos o tres días”.
Blanchard comenzó a tomar antidepresivos la misma noche que dio a luz a Oliver. Sin embargo, a las pocas semanas su humor decayó y abandonó la medicación porque le provocaba somnolencia. “Empecé a tener pensamientos desagradables respecto a Oliver, a querer hacerle daño. Me imaginaba tirándolo por la escalera, o soltándolo al piso a propósito. Estaba muy asustada, no quería lastimarlo y sabía que necesitaba ayuda. Los pensamientos se hacían cada vez más intensos y recurrentes y me di cuenta de que tenía que decírselo a alguien, tenía que buscar ayuda”.
Blanchard contactó a su equipo médico y, eventualmente, fue admitida en un centro que alberga a las madres y sus bebés durante el tratamiento psiquiátrico.
A los tres meses fue dada de alta. “Si no hubiese ido al centro, creo que probablemente hubiese caído en una sobredosis y me hubiese suicidado. Estaba fuera de control”, expresa. “Fue una época muy oscura, pero logré aprender un poco sobre mí y ahora me siento bien. Diría que me siento fantástica”.
Dave Emson: un padre que perdió a su esposa y a su hijo
Dave Emson sabe lo seria que puede ser la psicosis posparto: su esposa Daksha acuchillo a su bebé de tres meses y luego se inmoló junto a él en la habitación de su casa. Daksha murió a raíz de las quemaduras tres semanas después.
“Volví a la casa a eso de las cinco y apenas abrí la puerta percibí olor a quemado”, recuerda Emson. “Normalmente, cuando llegaba y decía ‘linda, estoy en casa’, ella me respondía con su voz alegre. Pero esta vez la casa estaba en silencio”.
Daksha le dejó una nota en la que hablaba de su miedo a que el bebé estuviese tomado por “fuerzas oscuras” y de que tenía que protegerlo a cualquier costo. Daksha estaba a punto de graduarse en psiquiatría cuando falleció. Había elegido esa carrera, en parte, porque había sufrido depresión severa durante muchos años.
Emson ahora está escribiendo un libro sobre su experiencia para ayudar a otras personas en situaciones similares.
Tomado de:BBC Mundo. Agosto 25, 2012.