Masacre en cadena


POR José Luis Duran King
Desde niño, Tobe Hooper había escuchado la historia de una casa donde la policía encontró mobiliario hecho con piezas humanas. Sus familiares de Wisconsin, quienes vivían cerca de la granja de Ed Gein, gozaban contando ese capítulo macabro de la criminalidad estadounidense
Escena de la película The Town That Dreaded Sundown(mynewplaidpants.blogspot.com)
El 20 de febrero de 1946, en Texarkana, Texas, en una noche de luna llena, una pareja de adolescentes fue sorprendida al interior de su auto por un hombre que cubría su rostro con una máscara blanca. La joven fue violada, mientras que su acompañante, Jimmy Hollis, murió de varios impactos de bala.
El 23 de marzo, en otra noche de luna llena, Richard Griffen y Polly Ann Moore fueron baleados en la cabeza mientras conversaban dentro de su auto. El agresor utilizó una pistola calibre .32. En abril siguiente, Betty Jo Booker y su novio Paul Martin, ambos de 15 años, caminaban hacia la casa de ella cuando fueron levantados. Betty fue violada durante varias horas antes de ser asesinada. El cadáver de Martin fue hallado a 600 metros aproximadamente de distancia de donde fue arrojado el de la muchacha. Ambos fueron acribillados con una pistola calibre .32. La prensa de la época denominó al misterioso criminal El Fantasma de la Luna Llena.

La luna llena de mayo nuevamente sirvió de escenario para otro ataque. En esta ocasión, un matrimonio maduro fue acribillado al interior de su granja por un individuo que apareció sorpresivamente con un rifle. La señora Katy Starks sobrevivió y declaró que la noche referida una camioneta se detuvo frente a su granja; ella y su esposo vieron descender a una persona, pero no se dieron cuenta de que estaba enmascarada hasta que prácticamente estuvo frente a la puerta. Las autoridades hicieron una copia en yeso de las huellas de las llantas, las cuales empataban con las del vehículo desde el que supuestamente fueron arrojados los cadáveres de Betty Jo Booker y Paul Martin. Sin embargo, la policía no pudo llegar muy lejos en sus investigaciones y, aunado al hecho de que El Fantasma de la Luna Llenacesó repentinamente sus ataques, el caso se enfrió y en ese estatus permanece.
Tonto y solitario
Máscara elaborada con piel humana (zaresdeluniverso.com)
En noviembre de 1957, la señora Bernice Worden desapareció de su tienda en Plainfield, Wisconsin. Sus familiares se alarmaron cuando, al pasar por ella, encontraron la puerta del establecimiento abierto y una ancha marca de sangre en el piso, como si alguien hubiera arrastrado el cuerpo herido de una persona. Al arribar uno de los policías de la comunidad se enteró que un par de personas vio cuando un hombre echaba un bulto grande a la caja de su camioneta.
El agente acudió a la granja del propietario del vehículo. La inspección era casi para llenar el reporte, pues él conocía al dueño de aquel inmueble y sabía que era un tipo tonto y solitario, en apariencia inofensivo, que vivía aislado después de que su hermano y su madre, una fanática religiosa, habían fallecido.
Después de que tocó en repetidas ocasiones la puerta principal y de que nadie abriera, el policía vio la camioneta estacionada frente a un granero que hacía las veces de bodega. Fue a echar un vistazo. Con la ayuda de su lámpara alumbró algunos utensilios polvosos, unos costales y al fondo del inmueble un venado de buen tamaño colgado de un viga. El policía sabía que el propietario de la granja era taxidermista, además de que le gustaba la cacería, como a la mayoría de los hombres de Plainfield. El uniformado se acercó un poco y más y vio algo que no encajaba en los contornos del animal. Al quedar bajo el cuerpo, dirigió la luz hacia éste y descubrió que en realidad se trataba de una mujer desnuda, decapitada, que colgaba de los pies y que había sido abierta en canal desde la región púbica hasta el cuello. Era el cadáver de Bernice Worden.
Ed Gein fue detenido y las puertas del infierno se abrieron en cuanto la policía inspeccionó la casa del sospechoso. Entre otras cosas, los peritos catalogaron una caja que contenía varios genitales femeninos disecados; una bolsa con las orejas de la señora Worden, acompañadas de decenas de uñas; un corazón reposando en un pan frito; varios cráneos que servían de tazas y platos; una caja con cúpulas nasales; una prenda de piel humana con senos y genitales –que Gein colocaba sobre su cuerpo desnudo para bailar en algunas noches de luna llena— y máscaras elaboradas con los rostros de mujeres muertas. Nunca quedó claro si Gein asesinó a decenas de ellas o abasteció sus fantasías mediante el latrocinio de tumbas del cementerio local. Gein fue recluido en un sanatorio para enfermos mentales, donde falleció en 1984.
Cara de cuero
(screenrant.com)
Desde niño, Tobe Hooper había escuchado la historia de una casa donde la policía encontró mobiliario hecho con piezas humanas. Sus familiares de Wisconsin, quienes vivían cerca de la granja de Ed Gein, gozaban contando ese capítulo macabro de la criminalidad estadounidense.
En 1974, Tobe Hooper estrenó la cinta The Texas Chainsaw Massacre, que en México fue titulada como Masacre en cadena. Al momento de filmar la película, Hooper tenía en mente los sucesos de Plainfield de 1957, aunque no recordaba el nombre del dueño de la granja.
En Masacre en cadena, “Leatherface” [cara de cuero] usaba máscaras elaboradas con rostros de sus víctimas, además de que fabrica artesanías muy rudimentarias con refacciones humanas.
Las referencias a Gein son directas en la cinta de Hooper, con la salvedad de que el solitario de Plainfield jamás utilizó la sierra de cadena que caracteriza al brutal asesino en el filme. En lo que corresponde a la serie de ataques realizados contra jóvenes que “Leatherface” y su familia llevan a cabo en la película, al parecer el cineasta tuvo como inspiración las agresiones nocturnas de El Fantasma de la Luna Llena. En ambos casos, la realidad superó al de por sí excelente e inquietante filme de Tobe Hooper.