Sueños concretos


POR Teófilo Huerta
Cervantes también decía que estamos hechos de la misma materia que los sueños. Ese día lo comprobé. La sensación era idéntica a la de un sueño y también se concretó el largo y acariciado sueño de publicar
(israelleon.wordpress.com)
Materializar sueños es vivirlos. Sentir lo real como un sueño es como flotar sobre una nube. Con razón, escritores como Calderón de la Barca se han fascinado con el tema y han sostenido que “la vida es sueño”. Aunque tengo la certeza de que a veces es pesadilla y otras monotonía, sí hay momentos que emparentan con los sueños.
El 12 de septiembre reciente viví durante 120 minutos un sueño. Acaricié durante 40 años la posibilidad de publicar un libro literario y hasta ahora se cumple.

La presentación de mi libro La segunda muerte y otros cuentos tuvo lugar en la librería Porrúa del Bosque de Chapultepec. Inmejorable sitio enclavado en un pulmón de la ciudad de México y como marco el Lago de Chapultepec.
Previó a la cita la lluvia se hizo presente, pero se fue extinguiendo para permitir la llegada de unos 50 invitados. Saludar a familiares y amigos de la infancia, de las diferentes etapas escolares, de los empleos, de la academia, del trato cotidiano, fue verdaderamente entrañable.
Puntuales hicieron su arribo los presentadores y un poco después de las cuatro de la tarde, dio inicio el acto moderado por Leopoldo Orozco, representante de la librería. Don Fernando Valdés, director de Plaza y Valdés, dio la bienvenida al singular ámbito e hizo patente la lucha constante por fortalecer la cultura.
Leonor Azcárate, dramaturga, hizo un bosquejo del autor y se adentró en los aspectos oníricos de la obra. El afamado escritor René Avilés Fabila fue generoso en su discurso. Se solidarizó con la lucha contra el plagio e hizo una puntual disección de los cuentos. Elegante su persona y su palabra.
En mi turno vinieron por supuesto los múltiples agradecimientos y también la lectura de un nuevo cuento a propósito de la nueva experiencia por la publicación.
Se produjeron felicitaciones, fotografías, abrazos, firmas y dedicatorias.
Cervantes también decía que estamos hechos de la misma materia que los sueños. Ese día lo comprobé. La sensación era idéntica a la de un sueño y también se concretó el largo y acariciado sueño de publicar.
La vida nos regala estos momentos. Somos capaces de forjarlos en comunidad siempre y cuando exista la voluntad para ello.
Inolvidable mi arribo a la formal República de las Letras.