Toalla sanitaria alerta sobre embarazos


POR Arturo Wallace
Los planes de un médico colombiano no se agotan ahí. Su objetivo es desarrollar toallas que también ayuden en la detección de enfermedades de transmisión sexual como sífilis, hepatitis B y VIH; así como infecciones urinarias, infecciones vaginales y problemas de anemia
El mercado de productos de higiene femenina es de casi 15 mil millones de dólares
Bogotá.Ultradelgadas, extraabsorbentes, con alas, sin alas, con neutralizador de olores, respirables, flexibles, biodegradables… la diversidad de toallas sanitarias disponibles en cualquier supermercado puede dar una idea de lo mucho que han evolucionado estas compresas desechables desde que empezaron a comercializarse en Inglaterra a finales del siglo XIX.
Pero es sólo ahora, y gracias a un médico colombiano, que pueden utilizarse para algo más que absorber el sangrado vaginal propio de los periodos menstruales o el postparto.

Efectivamente, durante los tres años recientes el doctor Alejandro Vargas ha trabajado en el desarrollo de unas toallas higiénicas “inteligentes”, capaces de detectar embarazos y enfermedades como la diabetes.
“Las toallas tienen unos componentes bioquímicos y biotecnológicos que les permiten cambiar de color cuando la orina o el flujo vaginal contienen hormona gonadotropinacoriónica (hCG, la hormona del embarazo) o niveles altos de glucosa”, explica Vargas.
“Ya las probamos en nueve pacientes en Medellín y ahora buscamos la financiación de algunos inversionistas que nos permita hacer una investigación epidemiológica un poco más amplia, para que haya mayor credibilidad y mayor confianza por parte de las multinacionales de absorbentes”, añade.
Los planes de Vargas, sin embargo, no se agotan ahí. Su objetivo es desarrollar toallas que también puedan ayudar en la detección de enfermedades de transmisión sexual como sífilis, hepatitis B y VIH; así como infecciones urinarias, infecciones vaginales y problemas de anemia.
“En Colombia estimamos que casi 35 por ciento de las mujeres presentan algún nivel de anemia, y eso tiene efectos laborales, académicos, de relaciones interpersonales”, abunda el especialista. “Entonces, imagínate el valor que tendría que una mujer, independientemente de sus condiciones socioeconómicas, pudiera, con un dispositivo que usa todos los meses, saber si tiene anemia”.
Sistema de alerta
El Dr. Alejandro Vargas en el V Salón de Inventores e Innovadores de Medellín (Cortesía Alejandro Vargas)
El concepto, que ya está siendo patentado en Estados Unidos, puede revolucionar el mercado de los productos de higiene femenina, que se estima alcanzará los 14 mil 300 millones en el 2015.
La inmensa mayoría de compradoras de toallas sanitarias desechables se encuentra en los países desarrollados, pero su uso crece rápidamente en las economías emergentes, donde muchas mujeres tienen dificultades accediendo a los servicios de salud.
Y esta realidad es bien conocida por el Dr. Vargas, quien tiene una especialización en epidemiología y abundante experiencia trabajando con comunidades marginadas.
“Yo trabajé mucho con comunidades campesinas y mujeres víctimas del desplazamiento forzado en Colombia. Y me di cuenta que una de las grandes dificultades que tiene nuestro territorio y América Latina son las grandes distancias geográficas que deben recorrer las mujeres, niños y niñas para llegar a puestos de salud o puestos de laboratorio”, expresa.
“Y claro, cuando ellas no sienten las enfermedades, no tienen los síntomas, pues se demoran aún más para consultar. Así que este producto está diseñado para que todas las comunidades, pero sobre todo las indígenas, las comunidades afrodescendientes, las comunidades campesinas más pobres, tengan una herramienta costo efectiva que les alerte (sobre posibles enfermedades) para que se apresuren a acudir a un puesto de atención primaria”, detalló.
Por ello, y de acuerdo con los cálculos del especialistas, el costo de las toallas inteligentes no debe exceder 15 por ciento el de las que actualmente están en oferta. “Calculamos el costo del producto con el kit que le involucramos a la toalla, el tiempo adicional de manufactura y todo lo que tiene que ver con plan de mercadeo y negocios, y lo estimamos más o menos en 2.3 dólares por unidad”.
Innovación colombiana
La experiencia del Dr. Vargas trabajando con comunidades rurales y marginadas inspiró el invento
Para Vargas, las toallas Top Smart son además un ejemplo del tipo de innovación que pueden ofrecer países como Colombia. “Realmente es muy difícil que un médico o un investigador europeo, norteamericano o canadiense diseñe un producto de este tipo, porque normalmente está en condiciones socioeconómicas distintas a las nuestras. Pero nosotros vemos otras realidades”, señala.
“Para un médico ginecólogo o un especialista en enfermedades infecciosas en Estados Unidos una toalla higiénica es solamente eso: una toalla higiénica. Pero para nosotros es una herramienta de detección de enfermedades”, dice.
Y aunque el camino no ha sido sencillo, la experiencia del fundador de la empresa Salud Gente y Ambiente, S.A. –vinculada al Parque del Emprendimiento de la Alcaldía de Medellín y la Universidad de Antioquia— también demuestra lo mucho que se puede conseguir con talento, esfuerzo y dedicación.
“Nosotros ganamos un premio nacional a la innovación, otorgado por la empresa Bavaria, y con esos 20 mil dólares iniciales montamos un pequeño laboratorio e hicimos algunas pruebas”, relata Vargas. “Posteriormente fuimos donde un ‘inversionista ángel’ certificado por el Banco Interamericano de Desarrollo, que nos dio el dinero para hacer las pruebas clínicas básicas y solicitar la patente en Estados Unidos”, añade.
El médico estima que, hasta la fecha, en el desarrollo del producto se han invertido unos 190 mil dólares y se necesitan unos 40 mil dólares más más para completar las pruebas clínicas de las primeras dos toallas Top Smart. Y el desarrollo de la tecnología necesaria para que alerten sobre otras enfermedades puede requerir “otros 200 mil dólares”.
“Pero sabemos que las multinacionales de recursos absorbentes cuentan con esos recursos y hasta más. Nosotros ya hemos entrado en contacto con algunos grupos interesados en el tema de fabricar y comercializar esta toalla. Pero comprenderás que esto no es fácil, porque nosotros aquí en Colombia tenemos pocas experiencias de innovación tecnológica con biotecnología”, cuenta Vargas.
“Entonces, la negociación con multinacionales para nosotros es difícil. Pero estamos aprendiendo en el camino”, concluye.
Tomado de:BBC Mundo. Septiembre 12, 2012.