Mujeres nazis en los campos de concentración


POR Alfred Lopez
Numerosos son los testimonios que explican el grado de crueldad extrema que ejerció un grupo de mujeres que fueron responsables como supervisoras de la vida de cientos de miles de prisioneras encerradas durante la Segunda Guerra Mundial
Irma Grese (der), El Ángel de Auschwitz(taringa.net)
Con tan solo 22 años, Irma Grese fue encontrada culpable de multitud de crímenes contra la humanidad, y ejecutada mediante la horca el 13 de diciembre de 1945. Detrás de ella dejó un reguero de muertes y torturas de los que se le acusó y que realizó a lo largo de los tres años que trabajó como guardia en los campos de exterminio de Auschwitz-Birkenau,  Ravensbrück y Bergen-Belsen.

Numerosos son los testimonios que explican, a través de estremecedores relatos, el grado de crueldad extrema que ejerció un grupo de mujeres que fueron responsables como supervisoras de la vida de cientos de miles de prisioneras encerradas durante la Segunda Guerra Mundial.
El caso de Irma es uno de todas esas mujeres y no destacaría entre todas ellas si no fuese por el hecho de que, a pesar de ser la más joven de todas, fue una de las más crueles y sádicas, sobresaliendo su sangre fría a la hora de torturar, humillar y llevar hasta la muerte a las prisioneras, observando sin inmutarse cómo sufrían, se desangraban o eran devoradas por perros hambrientos que había lanzado contra éstas.
El carácter de Grese estaba contrapuesto a su dulce rostro, con unas facciones que la hacían destacar entre todas las jóvenes que estaban al servicio de las SS y quien, de acuerdo con algunos testimonios, mantuvo relaciones, a su paso por Auschwitz, con el conocido médico y criminal de guerra Josef Mengele y posteriormente con Josef Kramer, comandante de Bergen-Belsen.
Maria Mandel, La Bestia de Auschwitz, acusada de la muerte de medio millón de prisioneras (forosegundaguerra.com)
En Auschwitz, su jefa directa fue Maria Mandel, La Bestia de Auschwitz, acusada y condenada por ser la responsable directa de la muerte de medio millón de prisioneras. Algunas fuentes apuntan a que una de sus diversiones era colocarse en la entrada del campo de concentración para observar el ingreso de las nuevas presas, y aquella que al pasar la miraba o se giraba, la mandaba a ejecutar.
Fue apresada por el ejército estadounidense en 1945 y juzgada por crímenes cometidos contra la humanidad; dos años después corrió la misma suerte que su protegida Irma Grese, que fue ahorcada a los 36 años el 24 de enero de 1948.
Ilse Koch, La Perra de Buchenwald (allposters.co.jp)
Otra de las mujeres que destacó por su crueldad y su mente perversa fue Ilse Koch, que aprovechó su privilegiada posición como esposa de Karl Koch, comandante del campo de concentración de Buchenwald, para divertirse mientras torturaba sádicamente a un gran número de presos.
Su hobby favorito fue coleccionar trozos de piel tatuada que arrancaba de los cuerpos de los prisioneros asesinados. Y aunque corrió mejor suerte que las anteriores protagonistas de este post, fue condenada a cadena perpetua con trabajos forzados en el juicio realizado por los soviéticos tras ser apresada en 1947 (llevaba dos años huyendo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial).
Falleció 20 años después, al suicidarse ahorcándose con la sábana de la cama en la que dormía de la celda de la prisión alemana de Aichach.
No podemos dejar de nombrar a las funcionarias que prestaron sus servicios en el campo de concentración femenino de Ravensbrück, que reunió un nutrido grupo de supervisoras que se ensañaron brutalmente con las presas. La mayoría fue detenida, juzgada y ejecutada, quedando solo algunas en libertad al cabo de unos años, al demostrarse que todo lo que habían realizado había sido cumpliendo órdenes de sus superioras.
Tomado de:Yahoo! Noticias. Octubre 3, 2012.