TIEMPOS DIFÍCILES


(grauwert-galleries.com)
Fue la madre de Anita O’Day (Anita Belle Colton, Chicago 1919) quien la animó a entrar desde muy joven al mundo de la música, eligiendo el jazz como vehículo artístico. Después probar sin mucho éxito en las orquestas de Benny Goodman y Raymond Scott, finalmente encontró su lugar en la agrupación de Gene Krupa en 1941. A partir de ese momento, O’Day se construyó una carrera no sólo como una de las mejores voces femeninas en el jazz sino que rompió con la imagen marginal de las vocalistas de este género musical. Su actuación en el Newport Jazz Festival de 1958 significó para ella la fama internacional. Pocas mujeres pueden presumir haber grabado casi 20 discos para el legendario sello Verve, en una carrera que debe situarse en correspondencia con estrellas como Frank Sinatra y Ella Fitzgerald. Pero la fama tiene sus costos: en 1967 hizo un alto en su trayectoria a causa de una severa adicción a la heroína y al alcohol. Tres años después, libre de lastres, regresó al escenario en el Festival de Jazz de Berlín de 1970. Su vida y los problemas que tuvo que enfrentar los plasmó en su autobiografía High Times, Hard Times (1981). Esta dama del jazz murió a finales de 2006.