Jubilado concibe un ladrillo antisísmico al observar una obra

El invento consiste en un sistema de construcción en el que los ladrillos encajan unos sobre otros mediante varillas metálicas, dejando huecos libres para introducir cualquier tipo de argamasa

Andrés Villamarín Mora se encerró varias horas al día en su cochera durante más de un año hasta que obtuvo un prototipo con el que estaba satisfecho. No sólo había logrado reducir los tiempos de colocación de las piezas en más de 75 por ciento sino que su ladrillo contaba también con propiedades a prueba de terremotos. “Empecé a pensar, a pensar y a pensar cómo podía hacerse más sencillo y más rápido. Desde 2007 me tiré al menos un año pensando, dibujándolo y proyectándolo. Primero lo dibujé y luego hice un molde de madera para fabricar ocho prototipos de hormigón y probar cómo podían colocarse de todas las maneras”, explica Villamarín. “Según lo iba proyectando –continúa el madrileño—, y cuando lo vi en la mano, empecé a pensar que sería un ladrillo fantástico. Además me di cuenta de que era antisísmico. En la televisión yo he visto que cuando hay un terremoto se ven los ladrillos sueltos, caídos. Al estar encastrados y formar un único cuerpo, la resistencia a ser destruidos de estos ladrillos es enorme”. El invento consiste en un sistema de construcción en el que los ladrillos encajan unos sobre otros mediante varillas metálicas, dejando huecos libres para introducir cualquier tipo de argamasa. (elconfidencial.com)