La exposición de los proscritos, en Gran Bretaña

La colección pertenece a David Gainsborough Roberts, un excéntrico inglés empeñado en hacerse con todo tipo de parafernalia de la época, quien explica: “Gangsters & Gungslingers será una exposición conmovedora y memorable, especialmente para alguien que, como yo, quería llegar a ser un vaquero”

POR Ánxel Grove

 La colección pertenece a David Gainsborough Roberts, un excéntrico inglés empeñado en hacerse con todo tipo de parafernalia de la época, quien explica: “Gangsters & Gungslingers será una exposición conmovedora y memorable, especialmente para alguien que, como yo, quería llegar a ser un vaquero”

Arma falsa que Dillinger utilizó para huir de un centro de detención (American Museum in Britain)

La libreta de asientos contables –no podía ser otro el soporte tratándose de una atracadora de bancos— donde Bonnie Parker escribía con tinta azul, entre golpe y golpe, sus malísimos poemas sobre la dura vida de los perseguidos (“Algunas personas sufren porque les rompen el corazón/ Algunas personas mueren de cansancio/ Pero les puedo asegurar/ Que nuestros problemas son pequeños/ Hasta que lleguemos al nivel de Bonnie y Clyde”); la pistola falsa con la que otro enemigo público “número uno”, el carismático John Dillinger, se escapó de la cárcel; la cigarrera de plata que el capo mafioso Johnny Torrio, El Inmune, regaló en 1929 como señal de respeto a quien sería su sucesor, Al Capone.

Objetos que, en origen, eran solamente pequeñas posesiones funcionales y que, con el paso del tiempo y la consolidación de las leyendas de sus dueños en la cultura popular, se han convertido en historia tangible. La exposición Gangsters & Gungslingers –The Good, the Bad & the Memorabilia no pretender ser una muestra temática sobre la historia de Estados Unidos entre dos de las épocas fundamentales en la consolidación de la identidad nacional del país –el Salvaje Oeste y la Ley Seca—, sino ofrecer un muestrario de objetos aparentemente sin importancia pero que, gracias a su valor conmemorativo como parte del legado y la imagen de los villanos, los perros rabiosos y los pistoleros, dictan lecciones sobre la verdad.

 

Wyatt Earp: trampas en el póquer

La muestra, en cartel hasta el 3 de noviembre en el American Museum in Britain, en Bath (Reino Unido), el único museo de Europa dedicado a las artes aplicadas estadounidenses, establece esos dos capítulos como extremos de un periodo que los organizadores consideran “definitorio” para entender la realidad social de Estados Unidos: desde 1865 hasta 1895, cuando el Salvaje Oeste produjo algunos de sus héroes más notables –el afiebrado cazador de bisontes Buffalo Bill, luego empresario de espectáculos circenses; Calamity Jane, una de las pocas mujeres legendarias de La Frontera; el marshall sin contemplaciones Wyatt Earp, uno de los pistoleros del mítico duelo en O.K. Corral… –y entre 1920 y 1930, cuando la Gran Depresión económica y la prohibición del comercio de alcohol elevaron la delincuencia organizada de la mafia y de los agresivos atracadores de bancos.

Un balazo del FBI bajo el ojo derecho mató a Dillinger a la salida de un cine Además de los objetos citados, en Gangsters & Gungslingers pueden verse el chaleco antibalas de Clyde Barrow, agujereado por los impactos que recibió de los policías que acabaron con su vida y la de su novia Bonnie en una embocada en mayo de 1934; la colección de dados que Earp, ludópata en grado elevado, utilizaba para apostar, junto con un singular artefacto para sacarse cartas de la manga a escondidas cuando jugaba al póquer, y la máscara mortuoria de Dillinger, con la marca visible de un balazo mortal bajo el ojo derecho, disparado por uno de los agentes del FBI que le sorprendieron a la salida de un cine en Chicago en 1934.

 

Cigarreras de Rita, Bogie y Tyrone Power

Se expone también cigarrera que Rita Hayworth regaló a Humprey Bogart (www.poptower.com)

También se exhiben pertenencias de grandes estrellas de Hollywood de la época, como una bellísima cigarrera de Rita Hayworth, que se convirtió en un sex symbol cuando interpretó a la mujer de un gánster en Gilda; otra que regaló a Humprey Bogart su segunda esposa, la actriz Mayo Methot, en la Navidad de 1938 (“Te amo, Bogie”, dice la inscripción labrada), y una tercera que perteneció al actor Tyrone Power, uno de cuyos papeles más celebrados en el cine fue interpretando al asaltante Jesse James, de cuya madre se expone una antigua foto.

La colección pertenece a David Gainsborough Roberts, un excéntrico personaje inglés empeñado en hacerse con todo tipo de parafernalia de la época. “Estoy muy contento de que una gama tan amplia de artículos de mi colección pueda estar a la vista del público. No tengo ninguna duda de que Gangsters & Gungslingers será una exposición conmovedora y memorable, especialmente para alguien que, como yo, quería llegar a ser un vaquero”, añade.

 

Tomado de: 20minutos.es. Mayo 8, 2013.