Muddy Waters: el hombre que sembró la semilla del rock

Sólo hay que recordar el título “Rolling Stone Blues”, que sirvió de nombre a la más famosa banda de música de todos los tiempos, y para la revista de musical más conocida, Rolling Stone. También inspiró el tema de Bob Dylan “Like A Rolling Stone”

POR Dr. Rock

Sólo hay que recordar el título “Rolling Stone Blues”, que sirvió de nombre a la más famosa banda de música de todos los tiempos, y para la revista de musical más conocida, Rolling Stone. También inspiró el tema de Bob Dylan “Like A Rolling Stone”

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Muddy Waters puede ser considerado, sin duda alguna, el verdadero padre del rock. La mejor forma de sintetizar su influencia en el nacimiento y primeros pasos del rock es con el título de una de sus canciones: “The Blues Had A Baby and They Named Rock And Roll” (El blues tuvo un niño y lo llamaron rock and roll).

McKinley Morganfield era su verdadero nombre, pero su afición a revolcarse en los lodazales hizo que su abuela lo llamara Muddy Waters (Aguas Lodozas).

Algo de ese apodo se filtró a lo que han manejado los roqueros desde entonces: su pose de macho conquistador; sus letras dirigidas al sexo más que al amor (a las relaciones prohibidas, a los amores clandestinos y aventureros); el sonido contundente, la guitarra casi llorona, el trago y las sustancias elevantes; la superstición, la humilde soberbia. Así lo ratifican canciones suyas como “Little Red Rooster”, “Champange and Reefer”, “Whisky Blues”, “I’m A King Bee”, “Whisky No Good”, “County Jail”, “Forever Lonely”, “Blues For Hippies”, “Long Distance Call” y decenas más.

Sólo hay que recordar el título “Rolling Stone Blues”, que sirvió de nombre a la más famosa banda de música de todos los tiempos, y para la revista de musical más conocida, Rolling Stone. También inspiró el tema de Bob Dylan “Like A Rolling Stone”.

Heredero de Robert Johnson y Son House, Muddy Waters se convirtió, sin buscarlo, en uno de los músicos más importantes del siglo XX y su influencia se ha sentido profundamente en variados géneros: rock ’n’ roll, soul, rhythm & blues, hip hop, folk y rock.

Desde los cinco años comenzó a tocar la armónica, las latas de kerosene y un destartalado acordeón que había en casa de su abuela. Su primera guitarra la compró a los 17, pero todos reconocían en él a un gran cantante. Lo que ganaba como aparcero escasamente le alcanzaba para sobrevivir, por lo cual debía “rebuscarse” dinero extra.

De mente abierta a las cosas nuevas, en un tiempo y lugar en el que todo el mundo se movilizaba a caballo, se compró un Ford 1934 para transportar a sus vecinos. También recogía botellas que les vendía a los contrabandistas de licor, e incluso, más tarde llegó a tener su propia destiladora clandestina.

 

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Cuando Muddy tenía 28 años, a la plantación Stowall llegaron Alan Lomax y el musicólogo afroamericano John Work III, de la Universidad Fisk, con la intención de grabar voces y sonidos representativos de la influencia negra en el sur estadounidense.

Financiado por la Biblioteca del Congreso, Lomax llegó al delta del Misisipi en busca de una leyenda llamada Robert Johnson, sin saber que había sido asesinado años antes. Pero se encontró con Waters, quien se había unido al grupo de Son Simms como cantante.

Simms dominaba varios instrumentos y le enseñó a Muddy los secretos de la guitarra, especialmente a sacarle quejidos presionando las cuerdas con un cuello de botella, técnica –dominada por Son House— que luego se conocería como Bottleneck y que hoy se denomina Slide.

Así convirtieron la pequeña choza de Muddy en estudio musical, con la pesada grabadora portátil montada en el baúl del auto de Lomax y, entre el 24 y el 31 de agosto de 1941 se hizo la primera grabación de Muddy Waters.

“Realmente fue la primera vez que me escuché a mí mismo, nunca había oído mi voz. Yo cantaba, cantaba como lo sentía, por ser la forma como siempre cantábamos en Misisipi. Cuando mister Lomax me hizo escuchar la grabación pensé, hombre, este muchacho sabe cantar el blues y quedé sorprendido, porque no sabía que podía cantar así”, contó al investigador del blues Paul Oliver, al recordar aquel día.

De aquella sesión quedaron tres canciones. Lomax volvió al año siguiente y grabó 15 tomas más. Si bien desde su niñez había sido llamado Muddy Waters, no se sentía seguro de usar este nombre y las grabaciones de la Biblioteca del Congreso fueron acreditadas con su nombre de pila.

Emocionado, Muddy partió hacia San Luis, donde se desencantó y retornó a la plantación para luego partir, en 1943, rumbo a Chicago para no regresar nunca más.

 

Urbanización del blues

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Waters se dedicó a tocar en fiestas caseras y en bares de dudosa reputación. Varios cazatalentos lo buscaron, entre ellos Lester Melrose, reconocido productor y cabeza del sello Bluebird, quien le grabó tres temas para Columbia. Sin embargo, esos cortes estuvieron en bodega durante décadas.

Su siguiente sesión fue para el sello Aristocrat, donde Leonard Chess, su amigo, tenía acciones (luego la compró y la convertiría en Chess Records). En su tercera sesión, Muddy pidió a Chess que le dejara grabar una a su estilo, es decir sin piano.

El resultado fueron dos temas, “Can’t Be Satisfied” y “Feel Like Going Home”, con una guitarra fuerte que reflejaba el ritmo de la ciudad. La producción se vendió toda en un fin de semana.

La asociación con el guitarrista Jimmy Rogers y el armoniquista Little Walter comenzó en 1946. El trío desarrolló el sonido de blues urbano y se convirtieron en leyenda en el circuito de clubes nocturnos, a los que llegaban y se apoderaban de los escenarios en los intermedios creando un gran número de seguidores; los conocían como los Headhunters (Cazadores de cabezas) porque a donde llegaban acababan con todos. Incluyeron luego al baterista Baby Face Leroy Foster, pero sólo pudieron grabar en 1950.

Un año antes, en 1949, Muddy había vuelto triunfante al sur para tocar en la emisora KFFA, de Helena, Arkansas, famosa por su show de blues King Biscuit Flour Hour. Muddy les proporcionó a muchos habitantes del delta la experiencia de ver y escuchar por primera vez una guitarra eléctrica.

Para 1950, Leonard Chess asumió el control total de la compañía y en 1951 reemplazaron a Foster por Elgin Evans, y adicionaron a Otis Spann como pianista, un quinteto que definió el sonido y que creó los licks y riffs de blues y rock que miles de bandas alrededor del mundo aún tratan de imitar y emular.

También apareció en escena, como director artístico del sello, el corpulento contrabajista y compositor Willie Dixon, quien escribió algunos temas a la medida de Waters y que explico así la situación: “Muddy era Muddy antes de yo llegara, sólo tome su personalidad y la expresé en palabras que todos pudieran entender. En realidad era muy sencillo, él era el gato que todo hombre quería ser y que toda mujer quería amar, y Muddy se convertía cada vez más en esa imagen”.

Entre 1951 y 1956 Muddy Waters tuvo 14 éxitos en las listas nacionales, “Still A Fool”, “Just Make Love to Me”, “Hoochie Coochie Man”, “I’m Ready”, “Mannish Boy”, para citar las más conocidas.

 

Muddy Waters y Chuck Berry (tornandfrayed.tumblr.com)

Muddy fue quien llevó a Chess a Chuck Berry, peluquero recién llegado de San Luis, Missouri, quien tocaba un tipo de blues que no era blues mezclado con estilo de Country; Berry causó una buena impresión en Leonard quien dudaba si grabar el tema “Maybelline”.

Fue la presión de Muddy Waters la que llevó a Chess a grabarlo. En las semanas, meses, años y décadas siguientes el rock se tomó al mundo, mandando al blues a un segundo plano y las posibilidades de giras y presentaciones se redujeron para nuestro héroe.

En 1958, en Europa –especialmente en Inglaterra— ya se conocía el blues y había cierta fiebre. Muddy fue invitado a Londres, pero la crítica no estaba preparada y recibió un fuerte impacto cuando apareció con su guitarra amplificada. Un crítico dijo que era tan fuerte el sonido, que tuvo que ir retrocediendo en las filas de asientos del teatro hasta quedar afuera, pues no resistió. Otro dijo que tuvo que retirarse al baño para escribir su crónica, pues el volumen no se lo permitía. De otro lado, asistentes más jóvenes o de mente más abierta iban ocupando las filas delanteras que muchos abandonaban. Las ventas de guitarras eléctricas y la formación de bandas se dispararon en los meses siguientes. Algo parecido ocurrió en 1960 en el Festival de Jazz de Newport.

 

Del blues al rock

Muddy Waters, B.B. King y Johnny Winter (www.myspace.com)

El gusto por el blues decayó en los Estados Unidos y su público joven lo redescubrió más tarde con la llamada invasión británica. Bandas como Yardbirds, Animals o Rolling Stones eran puro blues aunque lo llamaran rock; guitarristas como Eric Clapton, Mike Bloomfield, Keith Richards o Jimmy Page lo único que hacían era tratar de duplicar el sonido de Muddy Waters y miles de jóvenes que querían imitar a éstos, lo que realmente estaban era imitando a Waters.

En los 70, Waters fue contratado finalmente por Columbia, a través de Bluebird, y asociado con Johnny Winter, bajo cuya dirección hizo tres álbumes.

Muddy Waters nació en el condado Issaquena, el 4 de abril de 1913. Perdió a su madre a los tres años, su abuela se hizo cargo de él y fueron a parar a la Plantación Stowall.

Algunos autores lanzan fechas y lugares distintos, debido a que en una entrevista dio la fecha de 1915, creando una confusión, que llegó al extremo de que en su lápida persiste el error. Pero Waters registró 1913 como año de nacimiento en todos sus documentos, incluida su licencia matrimonial.

Waters falleció de un infarto el 30 de abril de 1983, hace 30 años, no sin antes haber recibido el tributo de los Stones, quienes desde sus inicios reconocieron que ellos lo único que hacían era tratar de imitar su sonido.

 

Tomado de: eltiempo.com. Mayo 3, 2013.