Los cómplices de John Wayne Gacy

En febrero de 2012 dos abogados presentaron al sheriff del condado Cook, Thomas Dart –quien se especializa en casos fríos—, una investigación que concluye que John Wayne Gacy tuvo al menos tres cómplices en su cadena de homicidios

POR José Luis Durán King

 En febrero de 2012 dos abogados presentaron al sheriff del condado Cook, Thomas Dart –quien se especializa en casos fríos—, una investigación que concluye que John Wayne Gacy tuvo al menos tres cómplices en su cadena de homicidios

Gacy(www.vivelohoy.com)

Inicialmente, las autoridades de Chicago determinaron que fueron 33 los niños y adolescentes que asesinó el contratista John Wayne Gacy, famoso no sólo por ser uno de los mayores homicidas seriales de Estados Unidos, sino también por disfrazarse de payaso en funciones de beneficencia que ofrecía en orfelinatos de su localidad.

En noviembre de 2011, sin embargo, apareció con vida una de las “víctimas” del predador. Harold Wayne Lovell, quien radica en el estado de Florida desde hace más de 30 años, señaló que a los 20 años se fugó de casa “por problemas familiares”. Harold Wayne ignoraba que sus parientes lo daban por muerto y lamenta no haberse despedido de su madre, que falleció sin saber que su hijo estaba vivo.

La reaparición de Wayne es uno más de los elementos que han impedido que se cierre definitivamente el caso de John Wayne Gacy, ejecutado en mayo de 1994 en las instalaciones de la prisión de Stateville. De hecho, familiares de las víctimas, algunas autoridades y gente que siguió de cerca este capítulo de la historia del crimen en Estados Unidos, no dudan en opinar que este episodio fue algo fuera de lo ordinario.

Y para abundar en el desfile de cosas extrañas que han acompañado al affair Gacy, en febrero de 2012 los abogados Robert Stephenson y Steven Becker presentaron al sheriff del condado Cook, Thomas Dart –quien se especializa en casos fríos—, una investigación que concluye que John Wayne Gacy tuvo al menos tres cómplices en su cadena de homicidios.

De acuerdo con Stephenson y Becker, la investigación comenzó después de que la madre de una las presuntas víctimas halladas en la propiedad de Gacy señaló que tenía dudas de que el cuerpo perteneciera a su hijo.

Los abogados establecen en su documento que encontraron anomalías en el caso de tres víctimas –Russell Nelson, Robert Gilroy y John Mowery—, quienes desaparecieron en 1977 y que fueron halladas enterradas en la propiedad del contratista. De acuerdo con registros de viaje y de trabajo de Gacy, éste estaba fuera de la ciudad cuando ocurrieron las desapariciones de los tres adolescentes.

Por ejemplo, Robert Gilroy fue visto por última vez con vida el 15 de septiembre de 1977. Sin embargo, una copia de un boleto de avión muestra que Gacy voló a Pittsburg el 12 de septiembre y regresó a Chicago hasta la noche del 16 de septiembre.

Thomas Dart afirma que los argumentos presentados por los abogados son válidos y que las autoridades de Chicago han comenzado la búsqueda de los cómplices potenciales, aunque uno de ellos ya murió. Todo parece indicar que con engaños los secuaces se encargaban de llevar a los adolescentes hasta la casa del homicida, aunque algunas de las víctimas fueron asesinadas con un modo de operar distinto al de Gacy, quien enrollaba prendas de vestir en el cuello de los menores, las cuales utilizaba a la manera de torniquete.

Los abogados muestran en su investigación una nota publicada en 1978 en el diario Sun Times, en la que después de ser arrestado Gacy dijo a los agentes: “¿Quién más está detenido? Hay otros involucrados”. Al inquirirle acerca de si esos presuntos involucrados lo estaban directa o indirectamente, el contratista respondió: “Directamente. Ellos participaron”. Al preguntarle de quiénes se trataba, el detenido señaló: “Son mis socios”.

Ahora se sabe que uno de los “socios” de Gacy fue Elmer Wayne Helley, quien secuestraba por encargo para Dean Corll, quien asesinó a 28 jóvenes y adolescentes.

Para los abogados Stephenson y Becker, John Wayne Gacy fue un copycat, un imitador que copió el método de Corll, que para sus delitos utilizó a varios cómplices.