El primer concierto de rock de la historia

El nacimiento masivo de este fenómeno musical pudo no haber sido posible sin dos visionarios que asaltaron las ondas radiales con el vibrante sonido nuevo; al hacerlo pusieron a bailar juntos a los jóvenes blancos y negros de Estados Unidos

POR Jude Sheerin

El nacimiento masivo de este fenómeno musical pudo no haber sido posible sin dos visionarios que asaltaron las ondas radiales con el vibrante sonido nuevo; al hacerlo pusieron a bailar juntos a los jóvenes blancos y negros de Estados Unidos

Rock_1Alan Freed, a él correspondió conducir el big bang del Rock ‘n’ Roll (www.ioffer.com)

Sesenta años atrás se realizó el primer concierto de rock de la historia en Cleveland, organizado por dos hombres cuya pasión por la música superó la división en Estados Unidos, una nación racialmente segregada.

Jimmy Sutphin jugaba cartas y bebía cervezas en la habitación de un hotel con algunos compañeros de su equipo de hockey cuando todos sintieron una conmoción en las afueras. Asomados desde la ventana del quinto piso vieron cómo miles de personas sitiaban el coliseo ubicado en la acera del frente.

El estudiante de 20 años y sus amigos abandonaron el juego de cartas y bajaron a la calle a investigar qué pasaba. Era la noche del viernes 21 de marzo de 1952 en Cleveland, Ohio, y estaban a punto de ser testigos de la historia.

La multitud iracunda exigía que la dejaran ingresar a la presentación de una nueva forma radical de música que estaba por barrer con la nación.

 

Pandemonium

El primer concierto de rock del mundo, el Moondog Coronation Ball (algo así como el Baile de Coronación de los Robadores de Tragos), estaba a punto de terminar en disturbio luego de haber apenas empezado.

Los años parecen desprenderse de Sutphin, ahora un abuelo de 79 años, mientras recuerda contemplando el sitio donde estuvo una vez el Cleveland Arena.

“La multitud gritaba: ‘Déjennos entrar’ y golpeaban las puertas. Era un caos”, recuerda. “Sucede que el lugar había sobrevendido las entradas y les habían cerrado las puertas en la cara. Esa gente tenía sus boletos y no estaba muy feliz. Las puertas tenían unas hojas de vidrio centrales que terminaron rompiendo de manera que pudieron ingresar al edificio”.

Cuando el capitán de la policía Bill Zimmerman llegó con decenas de oficiales se encontró con un gran alboroto.

Los colados habían asaltado el recinto de 9 mil 950 asientos que ahora estaba peligrosamente atestado de gente.

 

Música racial

Rock_2(www.photoree.com)

Se le ordenó a los músicos, quienes se piensa que habían tocado ya varias canciones, que pararan la presentación y la policía se metió dentro de la multitud. Un hombre fue apuñalado en la confusión.

La mañana siguiente Sutphin se recuerda entrando en la Cleveland Arena, que fue construida por su padre, y encontrarla sembrada de botellas de whisky.

Joh Soeder, un crítico musical del diario Cleveland Plain Deale, que presentó al día siguiente la noticia en su primera página, aseguró que el Baile de Coronación de los Perros de la Luna, fue el “Big Bang del rock’n’roll”.

Pero podría no haber sido posible sin dos visionarios que asaltaron las ondas radiales con este vibrante sonido nuevo, y que al hacerlo pusieron a bailar juntos a los jóvenes blancos y negros de los Estados Unidos de la postguerra.

Uno de ellos era el maestro de ceremonia del concierto, Alan Freed. El otro era Leo Mintz, dueño de una tienda de música en los bordes de la comunidad negra de Cleveland. Mintz había notado un notable aumento en el número de adolescentes blancos que buscaban en su extensa colección de discos de rhythm and blues de artistas afroestadounidenses.

Pero para esos compradores los sencillos eran a menudo un disuasivo porque la industria los promocionaba bajo la categoría de “grabaciones raciales”.

Ferry Stewart, presidente del Salón de la Fama y Museo del Rock’n’Roll de Cleveland (donde hay una exhibición permanente dedicada a Alan Freed), añade que “las letras de esas canciones estaban llenas de dobles sentidos y juegos de palabras. Muchas de las familias negras estaban tan molestas como las familias blancas con que sus hijos escucharan esa música”.

Sin embargo, cuando Mintz escuchó este sonido estridente, con su golpeteo de nuevo compás, el ritmo de locomotora, y contagiosas melodías de 12 compases del blues, escuchó el futuro.

 

Un eufemístico blues

Mintz convenció a su amigo Freed, quien alguna vez transmitió por radio bailes con orquestas en Akron, Ohio, que esos surcos oscuros merecían alguna atención.

Su hijo, Stuart Mintz, dice que su padre le dijo a Freed: “Los muchachos están balanceándose y rondando (rocking and rolling) por los pasillos de la tienda con esos discos, pero no los compran”.

Mintz ayudó a Freed, entonces un humilde narrador deportivo, para asegurarse un nuevo programa en radio WJW en 1952, dedicado a promover música “clandestina”.

Freed acuñaría el término rock’n’roll, un viejo eufemismo usado en la música blues para referirse al sexo, para describir las canciones.

Usando el nombre artístico radial de King of the Moondoggers, sonaba una campana, tomaba cerveza y aullaba en tributo mientras tocaba los discos y golpeaba una directorio telefónico siguiendo el ritmo.

El extravagante programa nocturno de Freed causó sensación entre escuchas blancos y negros por igual.

El paso siguiente lógico para Mintz y Freed era montar un concierto presentando a algunos de los inquietos nuevos actos.

Encabezando el Moondog Coronation Ball aquella noche estaban Paul Williams y sus Hucklebuckers, seguido por Tiny Grimes y sus Rockin Highlanders, Los Dominoes, Varetta Dillard y Danny Cobb, Los boletos costaban 1.50 dólares.

Una de las pocas fotos que hay del evento muestra a los hombres en trajes, zapatos de suela y sombreros, mientras que las inmaculadamente peinadas mujeres llevaban vestidos ceñidos y calzaban tacones.

Es una gran diferencia con los vaqueros gastados, las camisetas con logos comerciales y los indomables cabellos que suelen llevar hoy los amantes del rock.

 

Error de impresión

Rock_3(clevelandmagazine.blogspot.com)

Stewart dice que cuando Freed apareció en el escenario aquella noche hubo una conmoción. La audiencia predominantemente negra no podía creer que la exuberante personalidad radial cuyo programa habían estado sintonizando por más de nueve meses era blanco.

La complacida multitud “se volvió loca”, abunda.

“El hecho de que esa cantidad de gente se presentará para un evento negro de rhythm and blues sólo basada en la publicidad de un programa radial nocturno, y que rompiera las puertas del recinto para ingresar, hizo a los promotores y a las empresas disqueras decir: “Espera un momento, algo está pasando aquí”.

Menos conocida es la razón por la que el evento terminó en un desastre: un pequeño error de impresión. El error lo cometió alguien que olvidó colocar la fecha a los boletos de un evento que seguiría al otro día.

Como resultado, unas 20 mil personas se presentaron la misma noche al primer concierto, en un recinto que sólo podía albergar a la mitad de ellos.

 

Nueva era

La caída de Freed sería tan repentina como su meteórico ascenso a la fama.

En 1957, el programa de televisión pionero de rock’n’roll que tenía el presentador en la cadena ABC fue cancelado luego de que un bailarín negro apareciera haciendo pareja con una blanca, lo que molestó a las afiliadas sureñas de la cadena.

Por otro lado y casi al mismo tiempo estuvo involucrado en un escándalo conocido como payola, una práctica bastante difundida entonces en la que los presentadores aceptaban regalos para promover ciertos discos.

Tras ser encontrado culpable de corrupción comercial en 1962, murió de complicaciones por alcoholismo tres años después a los 43 años.

Aunque Freed había sido silenciado, el genio del rock’n’roll estaba bien y definitivamente fuera de la botella.

El Moondog Coronation Ball estableció las bases para cada evento de rock, de Woodstock a Glastonbury.

La Cleveland Arena fue demolida en 1977 y un edificio de oficina de la Cruz Roja Estadounidense se levanta ahora en el lugar donde nació una nueva era de entretenimiento en vivo.

 

Diablo rockanrollero

*Mintz estaba de vacaciones aquel viernes en Florida cuando le informaron telefónicamente del problema con la boletería.

*Stuart Mintz cuenta que: “Le dijeron a mi padre, hay una emergencia, mejor ven a casa ahora mismo”. Para cuando llegó (a la Cleveland Arena) ya había un motín.

*“Los bomberos abrieron sus mangueras sobre la multitud. Él solo golpeo en el hombro al conductor del taxi y le dijo: “Llévame a un bar”.

*El concierto que había sido promovido en los afiches como “el más terrible baile de todos” ciertamente quedó a la altura de su publicidad.

*Freed escapó por muy poco a que le impusieran cargos criminales, aunque la notoriedad del evento ayudó a lanzarlo al estrellato.

 

Tomado de: BBC Mundo. Abril 8, 2012.