Alebrije de palabras

Una antología literaria es una fiesta a la que no puedes llegar sin invitación previa; y si luego de unos cuantos whiskies sales borracho, brincas sobre la mesa, le mientas la madre al editor y das de gritos, todos los que participaron en la antología literaria te miran feo y no van sobre ti sino sobre el que te invitó a participar

POR Óscar Garduño Nájera

 Una antología literaria es una fiesta a la que no puedes llegar sin invitación previa; y si luego de unos cuantos whiskies sales borracho, brincas sobre la mesa, le mientas la madre al editor y das de gritos, todos los que participaron en la antología literaria te miran feo y no van sobre ti sino sobre el que te invitó a participar

Alebrije_1En el orden acostumbrado: José Manuel Ortiz Soto y Fernando Sánchez Clelo (revistamicrorrelatos.blogspot.com)

Hasta en las mejores familias ocurre. No es la excepción con este libro, que de no tener en sus manos se deben apresurar a adquirirlo. Veamos algunos motivos: usted le quita el plastiquito, lo abre, pasa algunas páginas, lee al azar, lo recorre de principio a fin como abanico de palabras, se detiene, lo cierra y lo piensa por un momento. Así más o menos son las antologías. Se pueden abrir en cualquier página. También se puede ir al índice y escoger al autor o al título que más nos llame la atención. En toda antología hay textos buenos; también regulares, y uno que otro que si destaca es porque su autor no fue lo bastante crítico como para dejarlo fuera, coger ficha y esperar otro turno para publicar. Les digo: ocurre hasta en las mejores familias.

Alebrije de palabras escritores mexicanos en breve: una muestra de laboratorio de lo que hoy por hoy se escribe de minificción en la literatura mexicana. Hay quienes para conformar antologías toman en cuenta la edad de los autores. Hay también quien los encasilla en generaciones literarias, de acuerdo con la teoría planteada por Ortega y Gasset que luego nadie pela. También están los que hacen de las antologías literarias una reunión de compadres y comadres en torno a temáticas tan disparatadas como el largo de la trompa de los elefantes del zoológico de Chapultepec, las canciones de José José, Pedro Infante y cualquiera de la época, vampiros, asesinos, mataviejitas, etcétera. Por eso una antología literaria es una fiesta a la que no puedes llegar sin invitación previa; y si luego de unos cuantos whiskies sales borracho, brincas sobre la mesa, le mientas la madre al editor y das de gritos, todos los que participaron en la antología literaria te miran feo y no van sobre ti, que ya estás tirado debajo de la mesa, sino sobre el que te invitó a participar, el dueño de la casa.

Aquí está la muestra. Alebrije de palabras escritores mexicanos en breve es el nombre de la antología literaria que hoy traemos a cuento. Hay que señalar a los responsables para que en caso de haber reclamaciones se dirijan a ellos: José Manuel Ortiz Soto y Fernando Sánchez Clelo, cuya ardua labor editorial significó no sólo conformar los textos de la antología sino batallar con procesos burocráticos, tiempos de espera, insistencias y, lo peor, la lata de los autores que ya se quieren reconocer en el papel.

 

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Aunque la mayoría de los autores se pescaron por medio de las redes sociales en Internet no estoy de acuerdo con que se le agregue el adjetivo “virtual” porque me da la impresión de que estoy frente a algo que existe a medias, que desaparecerá en cuanto apague la computadora o cierre mi Facebook. Bueno, está aquí y son los autores que están. Codo a codo autores de ligas mayores con autores de canchas locales cuando no de banca. Quien se quiera dar una empapada de buenos textos se puede acercar a esta antología. No es la mejor, claro, pero la muestra es destacable, tiene textos de muy buen calibre y vienen incluidos masters de la talla de José de la Colina (a quien en lo personal debo tantas y tantas lecciones respecto al género del cuento), Ana Clavel (quien acaba de ganar nada más y nada menos el Premio de Literatura Elena Poniatowska 2013 por su cachonda novela Las ninfas a veces sonríen), Agustín Cadena (quien ahora mismo prepara otra antología de minificciones para niños), entre otros. A lo anterior agreguen el prólogo de Lauro Zavala: un sabroso texto donde el reconocido crítico analiza las distintas corrientes literarias de las minificciones que se presentan, así como las obsesiones temáticas de los autores.

Ya lo dice el maestro Jaime Erasto Cortés, a quien la literatura mexicana del siglo XX debe tanto en cuanto a estudios literarios se refiere, que las antologías nos muestran un momento cumbre de la literatura mexicana, y que si de algo sirven es para que nos hagamos como lectores de un panorama de lo que hoy se escribe en México en torno a un género que poco a poco ha ido ganando terreno.

Alebrije de palabras escritores mexicanos en breve se presenta el martes 29 de octubre a las 19:00 hrs. en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes. En la mesa: Felipe Garrido y Javier Perucho, además de José Manuel Ortiz Soto y Fernando Sánchez Clelo. Modera: Jorge Arturo Abascal.